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domingo, 30 de abril de 2017

Estos son los mejores cuentacuentos online para los más pequeños




Que contarle un cuento a nuestros hijos constituye uno de los placeres de la vida es una realidad innegable que la mayoría de padres habrán experimentado. Sin embargo, no siempre disponemos de la energía necesaria para darles “ese toque” a la narración. Un momento en el que no están de más algunos recursos alternativos que seguirán fomentando el amor de los benjamines del hogar. Sí, porque estos son los mejores cuentacuentos online para tus niños.

https://www.youtube.com/user/CuentaCuentosSalvat



https://www.youtube.com/channel/UCuJUKEySHHOtKd0Xkc-ISQQ


http://www.cuentacuentos.cc/

http://www.cuentosinfantilescortos.net/

http://www.milcuentos.com/


http://cprmerida.juntaextremadura.net/cpr/primaria/webcuentos.html


http://www.aprendicesvisuales.org/


Otras consideraciones


Al margen de lo comentado, no podemos perder de vista que esta clase de herramientas deberían utilizarse como un complemento y, en ningún caso, sustituir por completo la narración del padre pues, como indica la psicóloga Rosa Bañuls, especialista en terapia infantil, “esta clase de prácticas son capaces de reforzar los vínculos afectivos entre pequeños y mayores” y crear momentos únicos que recordarán toda la vida.
Por otra parte, Mar Teruel, maestra de primaria, indica que 
también se pueden utilizar como método de apoyo en el aula pero que resulta imprescindible estar al lado del niño. No se trata de dejarlo solo con el ordenador o la tablet –como hacen muchos padres para desentenderse cuando salen a comer, por ejemplo- sino de estar con ellos, explicarles lo que están viendo, etcétera.

“Estamos en lo mismo de siempre: la tecnología no es mala en sí misma, sino que pone las cosas más fáciles en términos generales. El quid de la cuestión radica en el uso o abuso que se haga de ella”, concluye esta docente. Desde estas líneas, no podemos más que mostrarnos de acuerdo. Sin embargo y respecto al “cuentacuentos de biblioteca”, ambas coinciden en que un canal de YouTube o una aplicación nunca podrá hacerle frente a la interacción –con otros pequeños- aparejada a esos instantes.

10 Hábitos que refuerzan la Inteligencia Emocional en niños y niñas



10 Hábitos que refuerzan la Inteligencia Emocional en niños y niñas

1 Enseñarles a conocer su estado emocional es le primer paso.
2 Deben basar sus decisiones en hechos no en supuestos.
3 Enseñarles a dar la vuelta a las situaciones, transformando lo negativo en positivo.
4 Tenemos que enseñarles a poner límites, para evitar que abusen de su buena fe.
5 Rodéalos de ambientes y personas positiva, se contagiaran rápidamente
6 Enséñalos a medir sus palabras y a cuidar sus pensamientos.
7 Deben vivir el presente y mirar hacia el futuro, dejando atrás el pasado.
8 Enséñales a elegir el momento oportuno para actuar.
9 Incúlcales que solo se vive una vez, deben de disfrutar de cada momento de sus vidas.
10 por ultimo enséñales a ser personas de mente y corazón abierto.
FUENTE:

La letra con juego entra: 9 consejos para gamificar tu aula




La letra con juego entra: 9 consejos para gamificar tu aula
José Luis Redondo
Incorporar el juego al aula es plantear otro modo de educar. Así lo cree José Luís Redondo, profesor de Ciencias Sociales de secundaria y cofundador de la comunidad ‘Gamifica tu aula’, quien afirma que la ciencia del juego es una oportunidad abierta a cualquier propuesta pedagógica. Sólo hace falta querer mejorar el proceso de aprendizaje para comenzar a gamificar.
Cuando los niños juegan están en estado de flujo: se interesan, participan y crean. Mientras juegan, el tiempo no existe. La situación soñada por todo docente, según confirma José Luís Redondo, quien ha experimentado en primera persona las ventajas de gamificar en educación:


  • Quienes participan, mejoran su desempeño. Las propuestas que hace Redondo a sus alumnos no son obligatorias, uno de los principios de la gamificación, situación que le ha permitido evaluar la evolución positiva que tienen los alumnos que ‘juegan’ frente a aquellos que no están interesados en hacerlo.
  • Mejora el ambiente en el aula. Los proyectos gamificados se basan en la cooperación e incluyen mecánicas y dinámicas que abordan el desarrollo emocional del alumno. Los alumnos que han jugado derriban las barreras que frenan la colaboración.
  • Ayuda a entregar un feedback más efectivo y de manera espontánea, por lo que sin duda es una fotografía clara del impacto que tienen las acciones del docente en sus alumnos.
Más allá de la experiencia de Redondo, los beneficios de la gamificación tiene una base científica, tal y como nos explicó Fabricio Ballarini en relación al ‘etiquetado conceptual’, es decir, que aquello que te sorprende perdura en la memoria. Es que el juego, lo primero que hace, es sorprender. También tiene que ver con las teorías de Howard-Jones, quien afirma que la motivación crece con la incertidumbre de la recompensa y que el juego gracias a la dopamina activa el cuerpo estriado del cerebro, estructura nerviosa clave en la memoria selectiva. Por otra parte, Daniel Gooch demostró que la gamificación tiene un impacto positivo en alumnos con capacidades diferentes, como es el caso de la dislexia, desmontando las teorías que un entorno de juego no es conveniente para este tipo de alumnado, en línea con lo ya mencionado por Jaak Panksepp, quien confirma que el juego estimula la BDNF, proteína vinculada a la producción de las células del sistema nervioso central. Sin mencionar que genera una alta producción de oxitocina, la hormona de las relaciones de confianza y la generosidad; serotonina, que regula el estado anímico y la endorfina, la hormona del placer. Tal y como confirma la ciencia, jugar es un asunto muy serio.
9 consejos para introducir la gamificación en el aula
Contrario a lo que se puede pensar, gamificar es fácil y no tiene que ver, necesariamente, con nuevas tecnologías. Es un recurso al alcance de todos que puede ser desde 100% artesanal a 100% digital :
  • Inspírate con BreakoutEDU, una caja cerrada con candado que se acompaña de diferentes juegos que son la llave para poder abrirla.
  • Utiliza plataformas donde la gamificación esté ya construida. Classcraft, Class Dojo, que permite el acceso a los padres, o Blue Rabbit, que ofrece un análisis motivacional de la clase, permiten impulsar un proyecto gamificado con todas las variables ya planteadas, lo que facilita enormemente la tarea.
  • Plantea el proyecto en 3 fases.
  • En primer lugar, pre-gamifica. Analiza el contexto de tu alumnado, plantea los objetivos educativos y los objetivos gamificados y analiza el perfil motivacional de los ‘jugadores, y según ello, plantea la recompensa’. Para Redondo, Andrzej Marczewski hace una interesante propuesta en relación a las principales palancas que motivan el juego en las personas.
  • A continuación, gamifica. En esta etapa se ha de generar una narrativa, que sea creíble y que le de sentido al curriculum educativo, con propuestas como las que te plantea Pepe Pedraz  o Diego Arroyo, que ofrecen dos tipos de canvas para crear historias de libre acceso y fácil uso, o el ciclo del héroe de Campbell, una propuesta altamente útil para crear una historia con tintes de héroe de película. Después de ello, se deben pensar en las dinámicas, las acciones que permitirán que tu alumnado persiga sus motivaciones. Las cartas de Víctor Manríquez (descargables para imprimir aquí) son una opción que permite hacer realidad las relaciones más habituales: si buscas recompensa, entrega puntos; si el premio es el status, opera en base a niveles, etc. Asimismo, un tema crucial en esta fase es la definición de los componentes, todo los materiales físicos o virtuales que servirán para realizar el juego y que están directamente relacionados con la narrativa: cartas, monedas,mapas, tableros de juego, realidad aumentada…
    Para finalizar, una fase que normalmente no se realiza, dedica tiempo a la post-gamificación, fase donde se han de evaluar los indicadores de éxito, y lo que es más importante, entregar el feedback al alumnado en relación al impacto del proyecto, para que entiendan el porqué de cada una de las propuestas.  José Luis Redondo recomienda situarse frente a la gamificación con la misma actitud que tiene el alumno ante el reto que le planteas, sin miedo y con ilusión. Para ello hace algunas recomendaciones:
    • Utiliza el medio digital como aliado, pero no como imprescindible. Existe en Internet un sinfín de recursos y herramientas gratuitas para crear mapas, pistas, cartas, apps… Sólo piensa cómo ha de ser el juego y crea de manera online y también offline.
    • Fórmate. Desde cursos hasta libros pasando por seminarios, Moocs o blogs. Para gamificar correctamente debes tener pleno conocimiento y control de las fases del proceso.
    • Descubre proyectos. Conocer los aciertos y los fracasos de otras experiencias gamificadas te ayudará a mejorar las propuestas que hagas a tu aula.
    • Busca dinámicas que no sobrecarguen tu trabajo como docente. Si no eres capaz de dar seguimiento semanal a las acciones que va generando el juego, de manera fácil y sencilla, deberías pensar en simplificarlo para que no se convierta en un proyecto difícil de gestionar.
    • No ligues la gamificación a la evaluación. No se juega para medir conocimientos, sino que se juega para aprender.
    • No tengas miedo a la competición, si se plantea el juego en base a retos, no en base a medición de fuerzas, es un proceso en el que todos los alumnos ganan.
José Luis Redondo es Experto en el Programa en Digital Learning que te acompañará en la construcción y desarrollo del cambio de paradigma en educación, dando riendas al alumnado o al cliente interno, haciéndole gestor principal y partícipe activo de su aprendizaje, descubriendo y aprovechando su potencial y talento y estimulando su creatividad e innovación.
FUENTE:

jueves, 27 de abril de 2017

Carta de una madre embarazada de un niño con Síndrome de Dow

Videos: Padres reales, temas difíciles


Culpa… frustración… confusión acerca del futuro de su hijo… Como padre o madre de un niño con dificultades de aprendizaje y de atención, probablemente haya sentido una (o todas) esas emociones.
Understood ha reunido a tres madres y a un padre de chicos con dificultades de aprendizaje y de atención. Vea esta serie de 12 impactantes videos en los que relatan sus experiencias criando a sus hijos, sus relaciones, lo que desean para el futuro de sus hijos y consejos para personas en situaciones similares.
Nota: Haga clic en el icono situado en la esquina superior izquierda del reproductor para ver la lista completa de videos de la serie (los videos de Youtube tienen subtítulos en español. Comience a reproducir el video. En la parte inferior de la pantalla vaya a “Settings”, seleccione “Subtitles“ y haga clic en la opción “Español” . Ahora podrá reproducir el video con subtítulos en español. Asegúrese que la función “CC” esté activa).

Clicar el enlace para ver vídeos.

https://youtu.be/-i0xgql3gTw?list=
 

lunes, 24 de abril de 2017

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LAS ESTRATEGIAS DOCENTES MAS EFECTIVAS



En la entrada anterior presentaba 10 estrategias que la investigación ha revelado que son eficaces en la tarea del profesor. Ahora vamos a desgranar, brevemente, las estrategias mencionadas. Me baso en el trabajo de Shaun Killian quien amablemente me ha autorizado a traducir su texto para compartirlo con vosotros.

Para distinguir sus aportaciones de las mías, cuando las haya, pondré la traducción adaptada de su texto en cursiva. Los números en paréntesis, cuando los haya, señalan la magnitud del efecto de la estrategia según los estudios realizados. Puede encontrarse información sobre el tamaño o magnitud del efecto y su significación educativa aquí.
Estrategia 1
Establecer objetivos claros
(0.75)
Es crucial que el profesor sea claro sobre lo que quiere que sus estudiantes aprendan durante cada lección. El efecto que dicha claridad tiene sobre los resultados de los estudiantes es un 32% mayor que el efecto de mantener altas expectativas para cada estudiante (y mantener altas expectativas tiene un efecto considerable, 0.43). Si no puedes expresar rápida y fácilmente lo que quieres que tus alumnos sepan y puedan hacer al final de una lección dada, el objetivo de tu lección no estará claro. Los objetivos claros para cada lección te ayudan (y a tus estudiantes) a enfocar cada aspecto de la misma en lo que más importa.
El otro día indicaba, recordando a mi gran amigo David Isaacs, que “un objetivo es la expresión de un resultado deseado, previsto y, al menos en parte, alcanzable. La taxonomía de Bloom y sus múltiples desarrollos son un elemento muy interesante para ayudarte a formular objetivos claros, precisos y de valor educativo. Son la clave del proceso de aprendizaje, son “la función u operación cognitiva que el alumno deberá realizar con el contenido”, como me gusta definirlos.
Si la función u operación cognitiva es de bajo nivel, el aprendizaje también lo será. Por eso hay que formular objetivos con distinto nivel de reto (cognitivo) para alumnos de más capacidad, y otros de menor exigencia para alumnos de capacidad más modesta. No todos podrán llegar a los mismos niveles, no nos engañemos, pero reducir el nivel de reto y exigencia hasta alcanzar al alumno medio (que no existe), es una mala práctica que hace poco eficaz tu trabajo y perjudica gravemente a tus alumnos más brillantes. Por eso ¡qué importante es la evaluación!
Estrategia 2
Di a tus estudiantes qué es lo que necesitan saber y
muéstrales qué deben ser capaces de hacer
(need to know & be able to do)
Normalmente debes comenzar tus clases con mostrando y diciendo. En pocas palabras, decir implica compartir información o conocimiento con tus estudiantes, mientras que mostrar implica modelar cómo hacer algo. Una vez que tengas claro lo que quieres que tus estudiantes sepan y sean capaces de hacer al final de la lección, debes decirles lo que necesitan saber y mostrarles cómo realizar las tareas que deseas que puedan hacer. No quieres pasar toda tu lección con los niños escuchándote, así que concentra tu actividad y cuéntales lo que más importa. Para hacer esto, echa otra mirada al objetivo que has planificado para la lección.
Estrategia 3
Utiliza preguntas para comprobar que
tus alumnos han aprendido
La investigación sugiere que los maestros típicamente pasan una gran cantidad de su tiempo de enseñanza haciendo preguntas. Sin embargo, pocos maestros usan las preguntas para verificar la comprensión dentro de una lección. Sin embargo, siempre debes comprobar la comprensión de tus estudiantes antes de pasar a la siguiente parte de su lección o a un nuevo tema. Técnicas tales como el muestreo aleatorio, las tarjetas de respuesta de los estudiantes y el “explícaselo a un compañero” te ayudarán a comprobar la comprensión de tus estudiantes antes de avanzar desde la parte de tu lección  ‘mostrar y contar’ de la estrategia anterior, mientras que puedes usar otras técnicas de interrogación en diferentes etapas de su lección.
Cuando aquí se habla de lección, o de la acción del profesor, entiendo que debe hacerse en un contexto amplio. Me explico. Mientras no encuentre otra expresión mejor en lugar de clase o lección prefiero hablar de “sesión de trabajo”, que eso deben ser las clases, sesiones de trabajo en las que se llevan cabo acciones muy diversas, casi siempre a cargo de los alumnos, con la orientación, ayuda y guía del profesor. Decir clase, a todos nos trae a la cabeza la imagen de una persona hablando y un grupo de alumnos en pupitres perfectamente alineados en filas y columnas como las celdas de una hoja de cálculo. No tengo eso en la cabeza. Mira si no la defición de Flipped Learning que ofrecí en una de este blog: “Es un enfoque pedagógico y metodológico paidocéntrico que lleva a personalizar el aprendizaje de cada estudiante, ayudándole a asumir el peso y la responsabilidad de su propio progreso y desarrollo personal, haciendo para ello uso de la tecnología digital como herramienta necesaria para llevar a cabo dicha personalización, al tiempo que se fomenta un aprendizaje más profundo, flexible y creativo, de modo que el profesor se convierte en guía, mentor y consejero en el itinerario de cada alumno hacia el logro de sus metas“. La releo ahora y sigo de acuerdo, al menos, conmigo mismo.
Estrategia 4
Haz que tus alumnos resuman la información nueva
de manera gráfica
Los esquemas gráficos incluyen cosas tales como mapas mentales, diagramas de flujo y diagramas de Venn. Puedes usarlos para ayudar a los estudiantes a resumir lo que han aprendido y a comprender las interrelaciones entre los aspectos de lo que les has enseñado. Los estudios demuestran que no parece importar quién hace el resumen gráfico, seas tú o sus estudiantes, siempre y cuando el gráfico sea preciso. Discutir un resumen gráfico es una fantástica manera de terminar tu ‘mostrar y contar’ (estrategia 2). A continuación, puedes referirte a él una vez más al final de la lección (“sesión de trabajo”).

Aquí puedes ver una explicación sencilla y práctica sobre los mapas conceptuales (o mentales, mindmaps). Hay multitud de herramientas gratuitas disponibles para hacer estos mapas. Puedes ver aquí, por ejemplo. A mi juicio, es uno de los mejores modos de adquirir una visión de conjunto sobre un tema y, en particular, una visión relacional de los conceptos o ideas. En mis clases presenciales de los últimos años solía pedir a los alumnos, como trabajo obligatorio, que realizaran un mapa conceptual completo de la asignatura que podían traer, naturalmente, al examen que, por cierto, era oral. Eso sí que era comprobar el aprendizaje y la visión relacional de mis estudiantes.
FUENTE:https://ined21.com/author/javier-touron/

Lo que no suelen medir los exámenes...


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jueves, 20 de abril de 2017

Así puedes potenciar la capacidad cerebral de tus alumnos e hijos




A pesar de que nacemos con una carga genética que va a condicionar nuestra capacidad intelectual, sabemos que el entrenamiento en tareas de concentración, memoria, control de impulsos, organización y autorregulación emocional aumenta la función ejecutiva y la adaptación al medio en los diferentes contextos donde se desarrollan nuestros pequeños (colegio, casa y amigos, principalmente). El lugar del cerebro donde se encuentran las funciones ejecutivas como la concentración, la memoria operativa, el control de los impulsos, la planificación y la autorregulación emocional se denomina corteza prefrontal.


El ser humano no es la única especie animal que tiene corteza prefrontal, pues otros mamíferos también disponen de ella, pero sí somos los únicos que disponemos de funciones ejecutivas. Las funciones ejecutivas nos permiten dirigir la conducta hacia el logro de objetivos, sobre todo ante situaciones complejas y/o novedosas. Utilizando la metáfora de Goldberg, en la corteza prefrontal se encontraría el director de orquesta de nuestro cerebro (funciones ejecutivas) cuya principal tarea consiste en coordinar las diferentes partes de la orquesta, como la sección de cuerda (impulsos), viento (emociones) y percusión (pensamientos) para acabar tomando una decisión lo más adaptativa posible.
En cuanto al desarrollo cerebral se refiere, podemos decir que las funciones ejecutivas debutan en el niño sobre los 2 años y tienen un mayor desarrollo entre los 4 y los 7 años. Una de las funciones ejecutivas que más se tarda en adquirir es el control de impulsos (inhibición), es decir, aquella habilidad que nos permite no ser impulsivos, ya que las neuronas inhibitorias no proliferan significativamente hasta los 4 años de edad. Muchos de los trastornos y dificultades que tienen nuestros niños y jóvenes implican un mal funcionamiento ejecutivo: TDAH, dislexia, trastornos de conducta, baja tolerancia a la frustración, impulsividad, etc.
Son muchas las funciones ejecutivas de las que podemos hablar y que podemos entrenar en nuestros hijos y alumnos: planificación, toma de decisiones, concentración, gestión emocional, lenguaje interior, flexibilidad cognitiva, perseverancia en una tarea, control de los impulsos, aplazar la recompensa, memoria operativa, etc.

Por cuestiones de espacio, me centraré en 5: concentración, inhibición de impulsos, memoria operativa, flexibilidad cognitiva y planificación.


Concentración:

Es la capacidad que tenemos para mantener la atención durante periodos largos de tiempo. Un niño en la etapa de Educación Primaria no puede mantenerse concentrado durante más de 15-20 minutos.¿Qué pautas podemos llevar a cabo para fomentar la concentración? Es necesario hacer descansos cerebrales, evitar ejercicios memorísticos y proponer tareas que sean motivadoras para los niños. Se pueden proponer actividades como sopas de letras, buscar a Wally, sudokus, mandalas, etc.

Inhibición de impulsos:

Aquellos alumnos que no terminan de leer la pregunta y ya están contestando o que levantan la mano en clase antes de que el profesor acabe de preguntar, suelen mostrar una pobre inhibición de los impulsos. A esto se le denomina impulsividad. La impulsividad puede ser cognitiva (saltar de un pensamiento a otro) o bien conductual, mostrando una dificultad para estar quieto. Una manera de trabajar con los niños impulsivos consiste en entrenarles en autoinstrucciones. Esta es una técnica en donde les vamos diciendo los pasos que tienen que ir dando ante una tarea concreta (lavarse los dientes o planificarse para hacer los deberes en casa) hasta que finalmente son capaces de decírselos a ellos mismos (lenguaje interno). Podemos trabajar la inhibición de nuestros alumnos de la siguiente manera: hacemos una cartulina con el dibujo de unas manos aplaudiendo y otra cartulina con unas zapatillas. Cada vez que saquemos la cartulina con las manos aplaudiendo, los alumnos darán un pisotón fuerte en el suelo, mientras que cuando saquemos la cartulina de las zapatillas, los alumnos darán una palmada. Se pueden ir haciendo variantes de este último ejercicio. Otra manera de trabajar esta función ejecutiva es mediante el conocido efecto Stroop.

Memoria operativa:

Es la capacidad que tenemos de registrar información, mantenerla y manipularla. La memoria operativa es un tipo de memoria a corto plazo, pero la diferencia fundamental es que opera o manipula la información que mantenemos on-line. Para potenciar la memoria operativa o también llamada memoria de trabajo, podemos hacer ejercicios de cálculo mental (3x4x3-2), deletrear palabras en orden directo o inverso, escuchar una historia o ver una película y hacer un breve resumen, etc.

Flexibilidad cognitiva:

Los alumnos que tienen la capacidad de generar diferentes hipótesis o tentativas para solucionar un problema concreto poseen una buena flexibilidad cognitiva. Sin embargo, aquellos que se centran en una única solución son rígidos cognitivamente hablando. La rigidez cognitiva es típica de los niños con TDAH y personas obsesivas y narcisistas. ¿Cómo podemos trabajar esta función ejecutiva con los más pequeños? Podemos proponerles acertijos o actividades donde tengan que plantear diferentes opciones hasta que den con la solución. 
Por ejemplo, en esta imagen el niño tiene que conseguir que el toro mire hacia el lado contrario con sólo tres movimientos de palillos.


Otro ejercicio consiste en resolver la siguiente suma de letras sabiendo que T=0 y que el resto de letras tienen asignado un número entre 0 y 9 sin que ninguna repita.



Planificación:

La planificación u organización se pone en marcha cuando visualizamos las diferentes maneras que tenemos de solucionar un determinado problema. Está íntimamente ligada a la toma de decisiones. Los niños que no se suelen planificar bien, suelen ser desordenados, no llevan los libros a casa ni los deberes al día siguiente al colegio, calculan mal los tiempos, llegan tarde a los sitios, no les da tiempo a acabar los exámenes, etc. Algunos ejemplos de cómo podemos entrenar la planificación de los niños son: ordenar una serie de viñetas desordenadas, torre de Hanoi, laberintos, el clásico juego de misioneros y caníbales, etcétera.
Para concluir, quisiera decir que no existen ejercicios puros para trabajar una única función ejecutiva, sino que todas las actividades potencian varias a la vez. Además, los juegos de mesa son un elemento muy efectivo y motivador para trabajar las diferentes funciones ejecutivas: parchís, ajedrez, Dobble®, Jungle speed®, dominó, Tabú®, Uno®, etc.

FUENTE:
http://www.educaciontrespuntocero.com/

martes, 18 de abril de 2017

“Hay que acabar con el formato de clases de 50 minutos”




La neuroeducación, la disciplina que estudia cómo aprende el cerebro, está dinamitando las metodologías tradicionales de enseñanza. Su principal aportación es que el cerebro necesita emocionarse para aprender y desde hace unos años no hay idea innovadora que se dé por válida que no contenga ese principio. Sin embargo, uno de los máximos referentes en España dentro de este campo, el doctor en Medicina Francisco Mora, pide cautela y advierte de que en la neuroeducación todavía hay más preguntas que respuestas.

Mora, autor del libro Neuroeducación. Solo se puede aprender aquello que se ama (Alianza), que ya cuenta con once ediciones desde 2013, es también doctor en Neurociencia por la Universidad de Oxford y se empezó a interesar por el tema en 2010, cuando acudió al primer Congreso Mundial de Neuroeducación celebrado en Perú.

Defiende que la educación puede transformarse para hacer el aprendizaje más efectivo, por ejemplo, reduciendo el tiempo de las clases a menos de 50 minutos para que los alumnos sean capaces de mantener la atención. El profesor de Fisiología Humana de la Universidad Complutense alerta de que en la educación se siguen dando por válidas concepciones erróneas sobre el cerebro, lo que él llama neuromitos. Además, Mora es adscrito al departamento de Fisiología Molecular y Biofísica de la Universidad de Iowa, en Estados Unidos.


Pregunta: ¿Por qué es importante tener en cuenta los hallazgos de la neuroeducación para transformar la forma de aprender?
Respuesta: A nivel internacional hay mucho hambre por anclar en sólido lo que hasta ahora solo han sido opiniones, y ese interés se da especialmente en los profesores. Lo que hace la neuroeducación es trasladar la información de cómo funciona el cerebro a la mejora de los procesos de aprendizaje. Por ejemplo, conocer qué estimulos despiertan la atención, que después da paso a la emoción, ya que sin estos dos factores no se produce el aprendizaje. El cerebro humano no ha cambiado en los últimos 15.000 años; podríamos tener a un niño del paleolítico inferior en un colegio y el maestro no darse cuenta. La educación tampoco ha cambiado en los últimos 200 años y ya disponemos de algunas evidencias que hacen urgente esa transformación. Hay que rediseñar la forma de enseñar.
P: ¿Cuáles son las certezas que ya se pueden aplicar?

R: Una de ellas es la edad a la que se debe aprender a leer. Hoy sabemos que los circuitos neuronales que codifican para transformar de grafema a fonema, lo que lees a lo que dices, no terminan de conformar las conexiones sinápticas hasta los seis años. Si los circuitos que te van a permitir aprender a leer no están conformados, se podrá enseñar con látigo, con sacrificio, con sufrimiento, pero no de forma natural. Si se empieza a los seis, en poquísimo tiempo se aprenderá, mientras que si se hace a los cuatro, igual se consigue pero con un enorme sufrimiento. Todo lo que es doloroso tiendes a escupirlo, no lo quieres, mientras que lo que es placentero tratas de repetirlo.
P: ¿Cuál es el principal cambio que debe afrontar el sistema educativo actual?
R: Hoy comenzamos a saber que nadie puede aprender nada si no le motiva. Es necesario despertar la curiosidad, que es el mecanismo cerebral capaz de detectar lo diferente en la monotonía diaria. Se presta atención a aquello que sobresale. Estudios recientes muestran que la adquisición de conocimientos comparte sustratos neuronales con la búsqueda de agua, alimentos o sexo. Lo placentero. Por eso hay que encender una emoción en el alumno, que es la base más importante sobre la que se sustentan los procesos de aprendizaje y memoria. Las emociones sirven para almacenar y recordar de una forma más efectiva.
P: ¿Qué estrategias puede utilizar el docente para despertar esa curiosidad?
R: Tiene que comenzar la clase con algún elemento provocador, una frase o una imagen que resulten chocantes. Romper el esquema y salir de la monotonía. Sabemos que para que un alumno preste atención en clase, no basta con exigirle que lo haga. La atención hay que evocarla con mecanismos que la psicología y la neurociencia empiezan a desentrañar. Métodos asociados a la recompensa, y no al castigo. Desde que somos mamíferos, hace más de 200 millones de años, la emoción es lo que nos mueve. Los elementos desconocidos, que nos extrañan, son los que abren la ventana de la atención, imprescindible para aprender.
P: Usted ha advertido en varias ocasiones de la necesidad de ser cautos ante las evidencias de la neuroeducación. ¿En qué punto se encuentra?
R: La neuroeducación no es como el método Montessori, no existe un decálogo que se pueda aplicar. No es todavía una disciplina académica con un cuerpo reglado de conocimientos. Necesitamos tiempo para seguir investigando porque lo que conocemos hoy en profundidad sobre el cerebro no es aplicable enteramente al día a día en el aula. Muchos científicos dicen que es muy pronto para llevar la neurociencia a las escuelas, primero porque los profesores no entienden de lo que les estás hablando y segundo porque no existe la suficiente literatura científica como para afirmar a qué edades es mejor aprender qué contenidos y cómo. Hay flashes de luz.

P: ¿Podría contar alguno de los más recientes?
R: Nos estamos dando cuenta, por ejemplo, de que la atención no puede mantenerse durante 50 minutos, por eso hay que romper con el formato actual de las clases. Más vale asistir a 50 clases de 10 minutos que a 10 clases de 50 minutos. En la práctica, puesto que esos formatos no se van a modificar de forma inminente, los profesores deben romper cada 15 minutos con un elemento disruptor: una anécdota sobre un investigador, una pregunta, un vídeo que plantee un tema distinto… Hace unas semanas la Universidad de Harvard me encargó diseñar un MOOC (curso online masivo y abierto) sobre Neurociencia. Tengo que concentrarlo todo en 10 minutos para que los alumnos absorban el 100% del contenido. Por ahí van a ir los tiros en el futuro.
P: En su libro Neuroeducación. Solo se puede aprender aquello que se ama alerta sobre el peligro de los llamados neuromitos. ¿Cuáles son los más extendidos?

R: Existe mucha confusión y errores de interpretación de los hechos científicos, lo que llamamos neuromitos. Uno de los más extendidos es el de que solo se utiliza el 10% de las capacidades del cerebro. Todavía se venden programas informáticos basados en él y la gente confía en poder aumentar sus capacidades y su inteligencia por encima de sus propias limitaciones. Nada puede sustituir al lento y duro proceso del trabajo y la disciplina cuando se trata de aumentar las capacidades intelectuales. Además, el cerebro utiliza todos sus recursos cada vez que se enfrenta a la resolución de problemas, a procesos de aprendizaje o de memoria.
Otro de los neuromitos es el que habla del cerebro derecho e izquierdo y de que habría que clasificar a los niños en función de cuál tienen más desarrollado. Al analizar las funciones de ambos hemisferios en el laboratorio, se ha visto que el hemisferio derecho es el creador y el izquierdo el analítico -el del lenguaje o las matemáticas-. Se ha extrapolado la idea de que hay niños con predominancia de cerebros derechos o izquierdos y se ha creado la idea equivocada, el mito, de que hay dos cerebros que trabajan de forma independiente, y que si no se hace esa separación a la hora de enseñar a los niños, se les perjudica. No existe dicha dicotomía, la transferencia de información entre ambos hemisferios es constante. Si se presentan talentos más cercanos a las matemáticas o al dibujo, no se refiere a los hemisferios, sino a la producción conjunta de ambos.
P: ¿Está influyendo la neuroeducación en otros aspectos de la enseñanza?
R: Hay un movimiento muy interesante que es el de la neuroarquitectura, que pretende crear colegios con formas innovadoras que generen bienestar mientras se aprende. La Academia de Neurociencias para el Estudio de la Arquitectura en Estados Unidos, ha reunido a arquitectos y neurocientíficos para concebir nuevos modos de construir. Nuevos edificios en los que, aún siendo importante su diseño arquitectónico, se contemple la luz, la temperatura o el ruido, que tanto influyen en el rendimiento mental.
Fuente:http://elpais.com/

Neurodiversidad en el aula: Estrategias basadas en las fortalezas para ayudar a que los niños con problemas del aprendizaje tengan éxito en la escuela y en la vida




La idea de la Neurodiversidad es establecer un cambio de paradigma en la escuela: en lugar de ver a los alumnos con problemas de aprendizaje sufriendo de un déficit, sugiere que hablemos de sus fortalezas.
La metáfora más utilizada para describir al cerebro es la de la computadora. Pero el cerebro humano no es un hardware o un software, es un wetware (traducido, es un húmedo-ware).
Cuanto más estudiamos el cerebro más comprendemos que no funciona como una computadora sino como un ecosistema. Cada cerebro individual es como un bosque tropical único, rebosante de crecimiento, declinación, selección y diversidad.
El término bosque cerebral es una excelente alegoría para discutir cómo responde el cerebro ante el medio ambiente, redirigiendo el crecimiento por vías neurológicas alternativas
La utilización de comparaciones ecológicas sugiere también una forma diferente de enseñar. Así como aceptamos que especies individuales de plantas tienen necesidades ambientales específicas (tierra, agua, sol, etc.), debemos comprender que los niños neurodiversos requieren nutrientes ecológicos únicos para florecer.
En este modelo conceptual los docentes deben descubrir los requerimientos de los alumnos para su crecimiento óptimo e implementar estrategias diferenciadas para ayudarlos.
Esta instrucción diferenciada del cerebro neurodiverso se denomina construcción de un nicho positivo y consta de 7 estrategias.
1. Conocimiento de sus fortalezas
La herramienta más importante que podemos utilizar para construir un nicho positivo para el cerebro neurodiverso es la comprensión de las fortalezas de nuestros alumnos.Los docentes deben saber qué apasiona a sus alumnos.
2. Modelos positivos a imitar
Los niños con dificultades en el aprendizaje deberían aprender acerca de las vidas de personas exitosas que también tuvieron dificultades del aprendizaje (como, por ejemplo, Winston Churchill, Agatha Christie, Pablo Picasso, Michael Phelps, etc.).
Por supuesto que las celebridades no son los únicos modelos a imitar.
Los adultos neurodiversos que han sido exitosos en la comunidad deberían ser invitados a visitar las escuelas para compartir sus historias y proveer inspiración a los alumnos.
3. Tecnologías de apoyo y diseño universal para el aprendizaje (DUA)
El DUA se refiere al proceso de remover barreras al aprendizaje para los niños con dificultades. Por ejemplo, los libros digitales interactivos que proveen texto, gráficos y audio posibilitan que los alumnos con dificultades del aprendizaje tengan un acceso más fácil al mundo escrito. Este enfoque está basado en los hallazgos de la neurociencia que dicen que existen tres redes neuronales primarias:
  • Redes de reconocimiento posteriores (el qué del aprendizaje).
  • Redes estratégicas prefrontales (el cómo del aprendizaje).
  • Redes afectivas límbicas (el por qué del aprendizaje).
Estimula a los docentes a implementar:
  • Estrategias para presentar contenidos a los alumnos (redes de reconocimiento).
  • Estrategias que permiten a los alumnos expresar lo que saben (redes estratégicas).
  • Estrategias para motivar el interés del alumno en el aprendizaje (redes afectivas).
4. Mejorar los recursos humanos
Se refiere a construir una abundante red de individuos que apoyen el crecimiento y desarrollo de los alumnos neurodiversos. Esta red puede incluir muchos de los siguientes individuos: docente, maestra integradora, psicóloga, terapista del lenguaje, estimuladora, padres y familiares, compañeros, etc.
5. Estrategias de aprendizaje basadas en las fortalezas
Esta estrategia se basa en apoyarse en las fortalezas y no en las vulnerabilidades de los alumnos neurodiversos para lograr aprendizajes. Por ejemplo, si un alumno tiene una gran capacidad visoespacial, utilizar estrategias didácticas que se fundamenten en este aspecto.
6. Aspiraciones profesionales afirmativas
Para muchos alumnos neurodiversos los sueños de su futuro pueden oscurecerse por una sensación de expectativas limitadas. Es importante que los docentes alimenten las aspiraciones de los alumnos sugiriéndoles futuras carreras.
Por ejemplo, los alumnos con ADHD pueden pensar en carreras que involucren movimiento, novedad o cambio, como, por ejemplo, ser bomberos, reporteros o personal trainers.
Los niños con autismo pueden considerar vocaciones que involucren sistemas como matemáticas, informática o mecánica.
7. Modificaciones ambientales
El ambiente debe satisfacer las necesidades de los alumnos neurodiversos.
Los niños con ADHD, por ejemplo, rinden muy bien en ambientes verdes (naturales). Similarmente, los estudiantes con autismo que tienen hipersensibilidad auditiva deben estar en un ambiente en el que se tomen recaudos para disminuir al máximo los estímulos auditivos.
Esto significa ver la escuela, los docentes y aun la comunidad que la rodea como una red compleja de posibles microhábitats para encontrar las variadas necesidades de los alumnos neurodiversos.
Referencia bibliográfica:
  • Masataka N. Implications of the idea of neurodiversity for understanding the origins of developmental disorders. Phys Life Rev. 2017 Mar;20:85-108. doi: 10.1016/j.plrev.2016.11.002.
AUTOR

DR. ROBERTO ROSLER

FUENTE:  http://asociacioneducar.com/