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lunes, 4 de junio de 2012

Derecho del alumnado a la objetividad en la evaluación.




Comunidad Valenciana. Derecho del alumnado a la objetividad en la evaluación.

DOCV 28-12-2011. Orden 32/2011, de 20 de diciembre, de la Conselleria de Educación, Formación y Empleo, por la que se regula el derecho del alumnado a la objetividad en la evaluación, y se establece el procedimiento de reclamación de calificaciones obtenidas y de las decisiones de promoción, de certificación o de obtención del título académico que corresponda. Ver más

Fuente:Normativa y Legislación Vigente para Opositores Docentes
Lo que un futuro profesor o maestro no se debe perder

Tipos de motivación



Normalmente existen dos tipos de motivación que conviene explicar y diferenciar:
- La que se basa exclusivamente en procedimientos externos al individuo: alabanzas, reproches, premios, castigos, etc. Estos procedimientos no tienen relación natural con la tarea que pretenden estimular. Se trata de una estimulación artificial y desde fuera: es una motivación extrínseca.

- Cuando se da una relación natural entre la tarea que se espera y el estímulo, se produce una motivación intrínseca. Así tenemos que un estudiante que desea escribirse con amigos de su edad y decide leer mucho para mejorar su ortografía y no cometer faltas escribiendo las cartas, tiene una motivación intrínseca, pues el motivo para estudiar nace de una necesidad interior. Esta motivación recibe el nombre técnico de MOTIVACIÓN DE LOGRO.

La mayoría de los psicólogos y pedagogos coinciden en afirmar que las motivaciones intrínsecas son más recomendables que las extrínsecas, porque:
 Suelen enlazar con valores de nivel superior al de divertirse o el tener una cosa.
 Responden a convicciones propias, por lo que mantienen el interés en el tiempo.
 Todos los estudiantes con éxito académico manifiestan dosis mayores de motivaciones intrínsecas.
 Podemos concluir que para triunfar en los estudios, y, por ende, en la vida misma, funcionar con motivaciones intrínsecas nos ayudará a conseguir dichas metas. Sin embargo, cada una de las dos motivaciones juega un papel necesario según las edades de los estudiantes. En las más tempranas edades no pueden utilizarse las motivaciones intrínsecas, debido a la ausencia de vivencias de valores susceptibles de convertirse en motivos propios. En estos momentos, los incentivos externos son muy bien aceptados por los niños, jugando un papel importante en las primeras fases de una futura motivación de logro. A partir de los 8-9 años empieza a tener sentido la motivación intrínseca, que será la fundamental, aunque no la exclusiva, de la adolescencia.

Fuente:C.E.I.P. Argantonio (Tharsis) Delegación Provincial de Huelva

DECÁLOGO PARA MOTIVAR




DECÁLOGO PARA MOTIVAR

1. Los elogios aumentan la confianza en sí mismos de los niños/as.

2. Contar con la aprobación de los padres ayuda a aceptar el esfuerzo.

3. Ante un fracaso hay que estimular un propósito de mejora.

4. No debe alabarse a la persona, sino el trabajo realizado.

5. Es bueno informar periódicamente a los niños/as de los progresos. Lo ideal es que el mismo individuo pueda descubrir sus progresos.
6. Hay que dejar ver que siempre se espera algo más de ellos y que se confía en sus posibilidades.

7. No conviene alabar siempre o de forma excesiva. Esto fomenta el engreimiento y el falso concepto de uno mismo, además hace que se valore poco lo conseguido.

8. Los premios son más efectivos porque fortalecen la conducta correcta. Para que éstos no favorezcan el hecho de actuar por el premio y no por la obra bien hecha, han de graduarse hasta llegar a las motivaciones de logro (ver cuadro anexo).

9. Los premios y alagos han de:

 Estar relacionados con la conducta que se desea valorar.

 Enlazar con los intereses y aficiones personales.

 Establecerse a corto plazo.

 Evitar las recompensas económicas o los regalos materiales por sistema.

 No premiar todo lo que se hace bien.

10. Los efectos del castigo son primordialmente emocionales, malogrando la realización y no cambiando el aprendizaje. Éstos deben reunir algunas condiciones para que sean educativos:

 Que no sean un mero desahogo del enfado de los padres. Que no sean interpretados como una represalia.

 Que sean proporcionales a la falta cometida.

 Que estén en relación al carácter y edad del niño.

 Que se impongan sin demora.

 Que la sanción se imponga tras un diálogo con el niño/a, de forma que éste comprenda por qué ha actuado mal y vea el castigo como una forma de reparar la falta cometida. El castigo es una ayuda para mejorar.


Fuente:C.E.I.P. Argantonio (Tharsis) Delegación Provincial de Huelva