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lunes, 29 de enero de 2018

Dificultades de aprendizaje asociadas con el autismo de Asperger y de alto funcionamiento: Estrategias cruciales para padres y maestros




"Tengo un estudiante autista de alto funcionamiento en mi clase este año. He estado teniendo un gran problema ayudándolo con la comprensión de lectura, la resolución de problemas, la organización y las tareas ... solo por nombrar algunas. Cualquier consejo sobre cómo puedo ayudar mejor a este estudiante en estas áreas será muy apreciado. ¡Gracias por adelantado!"


Los niños con Asperger (AS) y autismo de alto funcionamiento (HFA) tienden a NO tener dificultades para leer, decodificar el lenguaje o aprender información de manera rutinaria. Sin embargo, TIENEN dificultades que involucran otros tipos de aprendizaje (por ejemplo, comprensión de información, relaciones, ideas, conceptos, patrones, etc.). 

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Leer el artícuo completo:
Las técnicas que los maestros y los padres pueden usar para ayudar a los niños AS y HFA con sus dificultades de aprendizaje incluyen los siguientes:
  1. Permita que se abstengan de participar en actividades en signos de sobrecarga.
  2. Evite suponer que automáticamente generalizarán conceptos o instrucciones.
  3. Explicar metáforas, matices y significados múltiples en el material de lectura.
  4. Implementar programación creativa o un horario modificado.
  5. Minimice las transiciones y dé varias indicaciones verbales antes de la transición.
  6. Nunca supongas que entienden algo simplemente porque pueden "repetir" lo que acabas de decir.
  7. Número - y presente - instrucciones en secuencia.
  8. Ofrezca explicaciones verbales adicionales cuando parezcan perdidas o confusas.
  9. Ensayar yendo de un lugar a otro.
  10. Simplifica y descompone los conceptos abstractos.
  11. Prepárelos por adelantado para excursiones o cualquier otro cambio, independientemente de cuán mínimo sea.
  12. Señalar verbalmente similitudes, diferencias y conexiones.
  13. Cuando hacen preguntas en exceso, responda algunas de sus preguntas, pero hágales saber un número específico (por ejemplo, "dos"), y que responderá dos preguntas más en el recreo o después de la escuela.
FUENTE:

Música maravilhosa para relaxar♫piano suave e violino, imagens belíssimas ao vivo!


Ponencia de Mar Romera sobre educar en las emociones


domingo, 28 de enero de 2018

Lecturas infantiles para trabajar las emociones




Pequeños grandes momentos de felicidad

A través de las ilustraciones seleccionadas y los textos que las acompañan, esta narración se plantea a modo de reflexión sobre cómo es posible encontrar la felicidad en aquellas situaciones sencillas y propias del día a día. Además de las emociones, se puede emplear  para trabajar valores como la lealtad y la amistad, o temas como la educación para la convivencia, el aprendizaje, el conocimiento…
Editorial: Anaya Infantil y Juvenil. Número de páginas: 48.

Mauro necesita un abrazo

Un libro de tapa dura (y letra mayúscula para facilitar su lectura) protagonizado por Mauro, un tierno oso que en sus aventuras se rodea de la familia y los amigos. En esta historia se cuenta como Mauro un día, al levantarse, siente la necesidad de abrazar a alguien: probará con los árboles que habitan en el bosque, las piedras que encuentra en su camino… pero lo cierto es que nada le consuela. Esta propuesta, además de trabajar las emociones, permite tratar el valor de la amistad, el amor, la resolución de conflictos o la convivencia.
Editorial: Edelvives. Número de páginas: 28.


El día en que Qanik rompió el hielo

Forma parte del plan lector “El jardín de las emociones” de Oxford University Press para el desarrollo de la inteligencia emocional. En él descubrimos una colección que cuenta el día a día de un niño esquimal que se enfrenta a los problemas emocionales más habituales que suelen darse en los más pequeño, pero gracias a sus amigos (una morsa, una foca y un oso polar) aprende a gestionar sus propios sentimientos. En esta lectura, Qanik ha sido castigado y se encuentra en la barraca de los trineos. Está furioso y empieza a patalear fuertemente contra el suelo cuando se da cuenta de que éste empieza a agrietarse…
Editorial: Oxford University Press. Número de páginas: 32.

Cosas que me gustan de mis abuelos

El vínculo abuelos-nietos siempre es especial y diferente al de otras relaciones, pues cuando se es mayor comparten recuerdos únicos. Además, los abuelos llegan a desempeñar más de una actividad o rol dentro de la familia. En este libro, su protagonista cuenta qué le gusta hacer con cada uno de sus abuelos, lo bien que se siente cuando está con ellos y, sobre todo, lo mucho que les quiere.
Editorial: SM. Número de páginas: 32.

Mi lugar secreto

La psicóloga experta en inteligencias múltiples y emocionales Begoña Ibarrola es la autora de  ‘Soy valor/soy emoción‘, una colección de cuentos infantiles para niños a partir de 6 años. En concreto, son 14 títulos dedicados a un valor universal o una emoción en particular. Esta propuesta se dedica a la emoción de la calma. Su protagonista enseñará a los más pequeños todo lo que necesitan saber para -con ayuda de la imaginación- tener su propio lugar secreto donde refugiarse cuando así lo necesiten.
Editorial: Desclée de Brouwer. Número de páginas: 32.

Herramientas docentes para atender la dislexia en el aula


FAMILIA TELERÍN (45 min) / Tus mixs INFANTILES


CANCIONES BELLAS PARA REÍR CON GUILLERMO!!!

Conferencia «Diversidad humana y educación» con Ángel Carracedo.


Comparsa. El Creador | Juan se levantó, Pasodoble | FINAL Carnaval de Cádiz 2016

BELLÍSIMA!!!

Curso de 2 minutos: Cómo enseñar a su hijo a atarse los cordones de los zapatos

¿A su hija le es difícil atarse los cordones de los zapatos? Algunos chicos tienen esa dificultad debido a sus retos con las habilidades motoras o la coordinación. Otros no pueden recordar el orden de los pasos o les cuesta seguir instrucciones.
Sin importar la razón de sus dificultades, este original método para atarse los zapatos puede ayudar a que su hija aprenda a atárselos por sí sola. Escuche a la terapeuta ocupacional Keri Wilmot explicar cómo funciona y por qué.
Nota: Este video de Youtube tiene subtítulos en español. Comience a reproducir el video. En la parte inferior de la pantalla vaya a “Settings”, seleccione “Subtitles“ y haga clic en la opción “Español” . Ahora podrá reproducir el video con subtítulos en español. Asegúrese que la función “CC” esté activa.

lunes, 22 de enero de 2018

DESPACIO Y CON BUENA LETRA


DESPACIO Y CON BUENA LETRA

Detrás de muchas de las dificultades de aprendizaje que aparecen  en las aulas, existe una desorganización neurofuncional. Por eso, es tan importante que los profesionales conozcan las bases sobre las que se sustenta una correcta organización y así, estructurar el proceso de enseñanza-aprendizaje alrededor de ellas. Los niños no son máquinas y los estamos sometiendo a una gran presión educativa desde edades muy tempranas. Padres y educadores tenemos que recapacitar y reconducir la educación de nuestros hijos. Aunque primero habría que cambiar nuestro sistema educativo.
Descubrir el complejo multifactorial que hay detrás de lo que vienen denominando TDA-H, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad; saber más sobre la importancia de la alimentación para el cerebro, comprobar que además de un ojo que ve correctamente, se necesita de las habilidades de ambos y de una correcta interpretación de su información por el cerebro y abrir la caja de Pandora de la construcción de la lateralidad, es el reto al que se enfrentan psicólogos, psicopedagogos, psiquiatras infantiles y docentes.
Los docentes desempeñan un papel fundamental, no sólo en la detección de problemas (muchas veces la primera alerta viene por parte de los profesores de los niños), sino que también son importantes en la resolución de estos inconvenientes que aparecen. Que un niño cuente o no con el apoyo de la escuela, que sea comprendido o no, que su profesor le apoye o no, resulta decisivo. En el colegio, y sobre todo en la etapa de Educación Infantil, es donde se manifiestan las primeras deficiencias.
Para la doctora experta en desarrollo infantil, Mar Ferré, “si la escolarización a los tres años consiste en una especialización prematura con el inicio de la lectoescritura a estas edades tempranas, puede influir negativamente en el aprendizaje. Necesitamos un sistema nervioso maduro que cuente con una correcta organización para acceder al aprendizaje instrumental con éxito”.
A las consultas de psicólogos y psiquiatras infantiles, acuden padres angustiados con niños que, a los 6 años, aún no están correctamente lateralizados, presentando muchas dificultades de aprendizaje. La lateralización es el proceso por el que se desarrolla la enseñanza de la lectoescritura y la madurez completa del lenguaje, además los niños toman conciencia de su lado derecho o izquierdo y aprenden a diferenciar e identificar determinadas letras.
Si en pro de lo que ahora se llama “excelencia” se “fuerza” el aprendizaje y se inicia la lectoescritura a edades muy tempranas, se está cometiendo un error y a los niños no les reporta ningún beneficio. Hay otras formas de trabajo que se pueden realizar a estas edades para preparar al niño para una correcta lateralización y para el aprendizaje con mayores posibilidades de éxito.
La adquisición de la lateralidad es un proceso fisiológico que todo niño sano debe, en teoría, alcanzar sin presentar grandes problemas. Pero esa es la teoría. Si permitimos que el niño viva todas las etapas previas y le concedemos espacio y tiempo suficientes, si no se suman factores condicionantes, establecerá correctamente su lateralidad. En este sentido, la doctora Ferré apunta que “es fundamental la etapa de suelo, con especial importancia a la etapa de gateo, de un gateo que además debe ser correcto (¡no vale cualquier forma de gatear!) y que no todos los niños pueden desarrollar por falta de espacio, por temor a que se resfríen, etc…”.
También hay que considerar que no todos los niños maduran al mismo ritmo, por lo que es muy importante conceder a cada niño su tiempo. Mar Ferré aclara “no podemos pretender que un niño prematuro, por ejemplo, inicialmente tenga el mismo nivel y ritmo de desarrollo que un bebé nacido a término.”
Por otro lado, la doctora Ferré destaca que “detrás de un niño al que le cuesta leer y/o escribir hay algo más que un niño vago o un niño que no le gusta la lectura. Ante una experiencia nueva o un nuevo estímulo, al cerebro le resulta mucho más fácil aprender que no hacerlo. Por tanto, no existen niños vagos en edades tempranas sino niños con mayor dificultad para adquirir ciertos aprendizajes debido a problemas de organización neurofuncional, sensorial u organización lateral.”
En cuanto al TDAH, Ferré puntualiza “se trata de un síndrome multicausal y multifactorial que requiere de un abordaje causal muy completo, personalizado y, en ocasiones, multidisciplinar. Por tanto, requiere una exploración exhaustiva para llegar al diagnóstico causal. En primer lugar, es necesario realizar un diagnóstico diferencial con un síndrome de estrés postraumático de la infancia aunque también las causas pueden ser de tipo biológico, emocional, o desórdenes neurofuncionales, sensoriales y laterales fundamentalmente.”
Por otra parte, los padres deben tener claro que el colegio es el lugar donde más horas pasan los niños, por tanto, es fundamental que ese lugar sea adecuado para el desarrollo infantil. Isabel Sanchís, psicóloga y orientadora escolar, apuesta por la introducción del concepto de las inteligencias múltiples en el aula y la innovación educativa “para mí la etapa de infantil ideal (2º ciclo) tendría que ser acogedora e integradora, diseñada con mucho espacio, y con tiempo, tiempo para todos. Esta etapa sería estimulante y estimuladora, sin clases separadas por edades, con muchas actividades que favorezcan la creatividad, la experimentación, la interacción, la cooperación y la convivencia pacífica.”
Sanchís recalca que, además, se asentaría sobre las bases del respeto, favorecedora de la autonomía, de una visión positiva de uno mismo y de su desarrollo. Tendría que acompañar los procesos de cada niño para aprender, facilitar diferentes vías de aprendizaje y dar oportunidades a todos. Asimismo, Isabel Sanchís aporta que la Educación infantil tendría que contar con los mejores maestros formados en técnica evolutiva, técnicas de disciplina positiva y comunicación eficaz, además de cultura de pensamiento. Estos maestros estarían con la mirada puesta en el bienestar de los niños y que entiendan el error como parte importante del aprendizaje, no sancionándolo sino integrándolo como parte del proceso de la enseñanza. En dicha etapa, se llevaría a cabo una evaluación formativa, continua e integradora que lleve a cada niño a completar su aprendizaje.
Además, tendría que contar con la colaboración, la confianza y la complicidad de las familias para llevar a cabo proyectos comunes, a través de una relación fluida, cercana y transparente. Donde más importante que coger un lápiz y escribir fuera jugar, desarrollar los patrones de movimiento que serán la base de los posteriores aprendizajes, proporcionar experiencias sensoriales y emocionales; desarrollarse como los individuos emocionales que somos. Las escuelas deben ser lugares donde los espacios para crear, desarrollarse, comunicarse con la naturaleza y la exploración sean más importantes que los pupitres.
Fuente: Hoja del lunes – Begoña Vilaplana
FUENTE:

Cómo hablar con tu hijo: 7 recomendaciones para mejorar la comunicación



Los niños toman a sus padres como ejemplo para saber cómo actuar y hablar, aunque muchos padres no se dan cuenta de que los están observando constantemente. La forma en que les hablas les muestra la manera en que querés que te hablen a vos y va a determinar en gran manera si te van a escuchar y cómo van a responder a lo que decís.
Adicionalmente, algunas investigaciones indican que las conversaciones entre adultos y niños no solo mejoran el vocabulario de éste último sino que también proveen un contexto rico para su desarrollo social y emocional.

Hablar con los niños, por lo tanto, importa y mucho. Los padres deberían preocuparse por mejorar sus habilidades de comunicación. Los expertos recomiendan:

Cuando tu hijo/a te habla, dale toda tu atención

Es frustrante hablar con alguien que está mirando televisión o revisando su teléfono ¿no? Así se sienten tus hijos si deben competir por tu atención. Aprende a parar lo que estás haciendo y escucharlos si vienen a buscarte para compartir pensamientos, miedos y preocupaciones.
Si realmente no puedes hablar en ese momento, no pretendas hacerles creer que estás escuchando. Es mucho mejor prometerles que les vas a dar un tiempo donde puedas ponerles toda la atención del mundo y cumplir. Ellos se van a abrir cuando vean que estás genuinamente interesado en sus vidas.

Moderar tu respuesta

A nadie le gusta a hablar con una persona que está enojada y te grita. Los niños no son la excepción. Es probable que te dejen de escuchar y se vayan si pareces estar a la defensiva o enojado, así que aprende a suavizar tus respuestas. También debes dominar tu impulso a discutir sobre quién tiene razón. En su lugar, comunica tu posición sobre un asunto de manera firme y calma. Esto da la impresión de que estás al control y tus hijos te van a escuchar. Es bueno además, que adquieras el hábito de reconocer los esfuerzos de tus hijos y utilices refuerzos positivos para ayudarlos a mejorar.

Reconocer sus sentimientos

Cuando hables con los niños, permíteles expresar sus sentimientos y opiniones incluso cuando sean difíciles de escuchar. Pedirles que supriman sus emociones o, peor aún, negárselas, puede tener un efecto adverso en su desarrollo emocional. No es necesario que hables mucho, simplemente calmarlos y proveerles un espacio seguro para dejar salir sus sentimientos negativos, suele ser suficiente para ellos. Si requieren que les des una respuesta, trata de evitar los juicios y críticas. No importa lo triviales que te puedan parecer los problemas de tus hijos, son reales para ellos y deben ser tratados.

Elegir un momento oportuno para hablar

Conversar con tus niños es mucha más fácil cuando lo haces en un momento en que ambos puedan poner atención a lo que el otro dice. Tratar de hablar con tu hijo/a cuando está teniendo una rabieta o está molesto por algo, es una pérdida de tiempo. De manera similar, hablar con todos tus hijos al mismo tiempo puede no ser efectivo, ya que los más grandes pueden hablar por los menores. La solución es agenda tiempo de uno a uno con cada uno ellos semanalmente, así puedes hablar a cada uno según su nivel.

Abordar los temas difíciles de frente

Converse con tus hijos sobre el bullying, el racismo y otros temas difíciles. Tal vez pienses que son muy chiquitos para entender, pero los chicos de ahora están más expuestos de lo que los padres creen. Un buen enfoque es preguntarles qué saben sobre estos temas y partir desde allí, aclarando malentendidos y dándoles más información en el proceso. Cuando sean más grandes podés hablar sobre otras cuestiones como el suicidio, el abuso de sustancias o la depresión. Aunque sean conversaciones incómodas, puede que le salven la vida a tus hijos algún día.

Las conversaciones deben ser acordes a la edad

Al empezar a hablar sobre temas difíciles con los chicos, asegurarse de que la conversación sea para su edad. No es necesario darles mucha información a los niños sobre cuestiones como la muerte, ya que podría alarmarlos. Tus respuestas deben ser cortas, simples y concisas si estás dirigiéndote a niños pequeños, ya que las conversaciones largas y extensas podrían ser confusas y aburridas para ellos. Los hermanos mayores, sin embargo, requieren conversaciones más profundas donde puedan aprender y preguntar ,así que allí puedes dar más información.
La habilidad de comunicarse efectivamente con nuestros niños es importante debido a que cumple un papel central para tener una relación sana con ellos, que será la base para el resto de sus relaciones.
Fuente: PsychCentral
FUENTE:

Inteligencia ESPIRITUAL. Ha entrado un rayo de luz en el centro.


miércoles, 17 de enero de 2018

El síndrome Savant y el autismo




Típicamente las habilidades se producen en cinco áreas: música, arte, calcular el calendario, matemáticas o habilidades mecánicas / visuales-espaciales. Otras habilidades que se producen con menor frecuencia incluyen el aprendizaje de idiomas (políglota), discriminación sensorial inusual, atletismo o sobresalientes conocimientos en campos específicos como la neurofisiología, la estadística, navegación o los ordenadores. Cualquiera que sea la habilidad que siempre se asocia con una memoria masiva y en algunos casos esta memoria es la habilidad especial.
Aproximadamente una de cada diez personas con autismo tiene habilidades savant; y 1 de cada 1.400 personas con retraso mental o déficits del sistema nervioso central distintos al autismo tienen el síndrome savant. Es decir, estas habilidades no se limitan al trastorno autista.
El síndrome Savant tiene un espectro de habilidades y el savant prodigioso es un término de muy alto umbral reservado para aquellos individuos extraordinariamente raros en los cuales la habilidad especial es excepcional y podrían considerarse como genialidad.
El síndrome savant también puede ser adquirido (“genio accidental”). Ha habido numerosos informes sobre personas que adquirieron habilidades savant luego de una lesión cerebral, a veces en un nivel prodigioso.
Estos casos plantean muchas preguntas interesantes acerca de la capacidad latente dentro de todos nosotros y de cómo aprovechar aquellas habilidades enterradas sin tener que soportar una catástrofe en el SNC.
Se creía que las personas con habilidades savant no eran creativas. Sin embargo, hoy se sabe, a través de casos clínicos, que esto no es así y que sí pueden tener altos niveles de creatividad.
Por otro lado, se asociaba el síndrome savant con un coeficiente intelectual bajo y ahora sabemos que los niveles de CI en personas con estas habilidades pueden variar. Mientras que muchos savants han obtenido niveles de coeficiente intelectual por debajo de 70, algunos tienen el coeficiente intelectual superior a la media (125 o más).
Es común en estos días aplicar el diagnóstico de Síndrome de Asperger a cualquier persona que es considerada como “genio”. Nombres como Einstein, Rembrandt , Mozart, Jefferson y muchos otros están barajando en este tipo de discusiones. Ya es bastante difícil hacer un diagnóstico preciso de autismo o Asperger en la vida real, con entrevistas y exámenes exhaustivos, como para tratar de aplicar diagnósticos post mortem.
También están los niños prodigio o genios del presente. Son niños, escandalosamente brillantes, pero sin autismo ni ninguna discapacidad subyacente, con habilidades espectaculares. No existe una “isla de genialidad” como en el síndrome savant sino que el coeficiente intelectual es alto en todas las áreas de funcionamiento.
Con todo el énfasis que hay hoy en día en el autismo y la necesidad de diagnósticos y tratamientos tempranos, es importante recordar que no todo niño que lee a los 18 meses, dibuja a los 2 años, tararea todas las melodías que escucha o le gusta alinear autos, se resiste a ciertos alimentos, insiste en la rutina, memoriza matrículas y cumpleaños, tiene cierto temor y fobias o tiene un retraso en la adquisición del lenguaje está dentro del espectro autista. 
FUENTE:

ADHD consejos para padres con TDAH



ADHD consejos para padres con TDAH

Debido a que el TDAH es hereditario, a menudo se convierte en un asunto familiar, donde los niños y los padres se ven afectados en diversos grados. Si la educación de un niño que lucha con TDAH presenta desafíos, cuando los padres también se ven afectados, ¡los desafíos se multiplican! Aquí hay algunos consejos que pueden ayudarlo a hacerlo mejor ...

  1. Crear recordatorios visuales

    Los pictogramas, los diagramas de pared, los carteles son herramientas valiosas para las personas que tienen TDAH. Evitan la repetición al guiar a sus hijos en sus pasos, pero también pueden recordarle muchas cosas importantes, como el programa de actividades familiares u objetos que debe recordar antes de salir de la casa. mañana.
  2. Dar prioridad a la constancia

    Bueno para sus hijos y bueno para usted, la estructura, la coherencia, la rutina, tres variaciones sobre el mismo tema, pueden aligerar su vida diaria al crear una fuerza de hábito. Puede sonar aburrido, pero una vida familiar estructurada y predecible ejerce menos presión sobre sus hombros. La consistencia en las reglas y cómo aplicarlas y hacerlas cumplir también es esencial ... ¡Trate de evitar ser poco coherente un día y el mejor amigo al día siguiente!
  3. Dar una instrucción a la vez

    Las instrucciones múltiples son difíciles de manejar para su hijo y también corre el riesgo de perderse. Por eficiencia y simplicidad, ¡solo da una instrucción a la vez!
  4. Trate su TDAH

    ¡Sumar su tdah al tuyo es  complicado!¡Es bueno que su TDAH sea tratado, pero también  el tuyo! Independientemente de la forma de tratamiento que elija, el control de sus síntomas permitirá que toda la familia respire más fácilmente y le permitirá hacer frente a una rutina diaria que no siempre es fácil.
  5. Reclutar refuerzo

    Hogares, impuestos, cocina, servicio de limpieza, cuidado de niños: si su plato está demasiado lleno, no dude en buscar ayuda en otra parte. Por supuesto, esto no es un hecho, pero al tomar decisiones  sobre las tareas que deja ir, recuperará tiempo valioso y reducirá su nivel de estrés, lo que ayudará a mejorar el ambiente familiar.
  6. Infórmese a usted mismo y a sus seres queridos

    Al aprender tanto sobre el TDAH como sea posible, podrá comprender mejor y controlar sus síntomas, pero también se convertirá en una referencia para aquellos a su alrededor que, una vez sensibilizados e informados, pueden ayudarlo mejor y más. 
  7. Crea un archivo ADHD

    Tendrá que consultar docenas de veces  informes, recetas, notas y correspondencia relacionada con TDAH (ya sea la suya o la de su hijo). ¿Por qué no crear una carpeta en la que ponga sin falta todo lo relacionado con el TDAH para encontrar todo, fácil y rápidamente?
  8. Tómate un descanso

    Cuando sienta que está perdiendo el control, retírese y tranquilícese antes de explotar. Es bueno para usted, pero también es una forma de enseñarle a su hijo a tomar las riendas y aplicar estrategias para controlar mejor sus síntomas. 
  9. Recuerda tus propias experiencias

    Has estado allí antes que tu hijo, y aunque su TDAH es probablemente diferente al tuyo, hay situaciones por las que está pasando que ya has experimentado y puedes aprovechar tu propia experiencia para guiarlo a través de sus desafíos. . También le permitirá mantener una cierta perspectiva sobre las tribulaciones de su vida familiar.
  10. Mantenga tiempo para divertirse

    El TDAH complica las relaciones familiares y es importante asegurarse de que no todo gira alrededor de protestas, conflictos y problemas. Mantenga tiempo para disfrutar, divertirse  juntos. Fortalecerá el vínculo que te une y eliminará algunas nubes oscuras. 
  11. FUENTE:

martes, 16 de enero de 2018

Diez elementos clave en la acción educativa



Diez elementos clave en la acción educativa


Tenemos un sistema educativo muy primitivo. En parte, porque aún falta por saber cómo funciona nuestro cerebro durante el aprendizaje y, en parte, porque lo que se sabe no se aplica.
Torsten Wiesel
Antecedentes
Hace cinco años que identificamos en Escuela con Cerebro, a través del artículo ‘Neuroeducación: estrategias basadas en el funcionamiento del cerebro’, algunas de las evidencias empíricas que provienen de las ciencias cognitivas que tienen implicaciones pedagógicas relevantes. Tres años más tarde actualizamos esa información en el artículo publicado en Niuco ‘Las claves de la neuroeducación’ (ver figura 1), que se ha analizado de forma más profunda en el libro reciente Neuroeducación en el aula: De la teoría a la práctica, un acercamiento de la ciencia del cerebro al aula en el que se hace confluir la teoría con las aplicaciones prácticas. Siempre interpretando de forma adecuada la información que proviene de ese suministro continuo de pruebas que constituye la ciencia, algo en lo que también incidimos en el libro Neuromitos en educación: el aprendizaje desde la neurociencia.
8 factores en diagramaFigura 1
Este mismo año, junto a Anna Forés, hemos creado un modelo en el que identificamos 10 factores que tienen el respaldo empírico de las investigaciones y que creemos que pueden ser importantes en la acción educativa, como en la planificación y desarrollo de la unidad didáctica, por ejemplo. Este modelo se analiza en profundidad en el capítulo ‘¿Qué nos dice la neuroeducación acerca de las pedagogías emergentes?’ del libro Pedagogías emergentes: 14 preguntas para el debate, recientemente publicado. A continuación compartimos cuáles son estos factores en un breve resumen (ver figura 2). Los tres primeros son anteriores a la ejecución de la propuesta pedagógica; los elementos interiores del hexágono hacen referencia a la realización de la propuesta, siendo el 7 (evaluación formativa y feedback) un factor transversal que está presente en todo el proceso. Y los últimos elementos, el 9 y el 10, tendrían mayor incidencia después de la acción educativa propiamente dicha.
Modelo2Figura 2
1. Cooperación del profesorado
En los centros educativos se habla mucho de la importancia del trabajo cooperativo, pero este no se limita al alumnado y requiere un aprendizaje socioemocional previo que, en el aula, siempre parte de nuestra formación. Un trabajo eficaz entre el profesorado en la planificación curricular, en el análisis y mejora de las prácticas educativas o en la evaluación del aprendizaje constituye una de las estrategias que inciden más en el rendimiento académico del alumnado. Si los profesores somos capaces de cooperar de forma adecuada podremos generar entornos de aprendizaje propicios en los que las expectativas sean positivas y una cultura de centro capaz de abrirse a toda la comunidad educativa y a la sociedad. Todo en consonancia con nuestro cerebro plástico y social.
Para saber más:
Donohoo J. (2017). Collective efficacy: how educators’ beliefs impact student learning. Thousand Oaks: Corwin.
2. Evaluación inicial
Nuestro cerebro está constantemente comparando la información almacenada con la novedosa. Como vamos aprendiendo en un proceso continuado en el que se van integrando las ideas nuevas en las ya conocidas a través de la asociación de patrones, resulta imprescindible identificar los conocimientos previos del alumnado.
Esto se puede hacer, por ejemplo, a través de formularios, mapas conceptuales, debates, preguntas abiertas, rutinas de pensamiento, plataformas digitales como AnswerGarden, etc. Constituye el punto de partida antes de abordar un tema o una unidad didáctica, para poder adaptar la planificación prevista a la evolución de cada estudiante.
Hay algunas preguntas que nos podríamos plantear:
• ¿Qué tiempo durará la evaluación inicial?
• ¿Cómo haré la evaluación inicial?
• ¿En qué momento anterior a la unidad didáctica debo hacer la evaluación inicial?
• ¿Tendré tiempo tras conocer los resultados de la evaluación inicial para preparar y/o modificar mi planificación didáctica?
Para saber más:
Sousa D. A. (2015). Brain-friendly assessments: what they are and how to use them. West Palm Beach: Learning Sciences International.
3. Objetivos de aprendizaje y criterios de éxito
Los objetivos de aprendizaje constituyen un punto de partida fundamental en la planificación de la unidad didáctica, pero para que puedan alcanzarse es imprescindible que el profesor sea capaz de comunicar y compartir con el alumnado, de forma clara y precisa y en toda la experiencia de enseñanza y aprendizaje, qué conocimientos, actitudes, valores o competencias son útiles en el proceso. Junto a ello, los criterios de éxito, si son claros y concretos, permitirán a los estudiantes conocer cómo y cuándo alcanzan los objetivos de aprendizaje. Y también podemos involucrarlos en su creación, por supuesto. Las investigaciones revelan que el reto, compromiso, confianza, expectativas altas y comprensión constituyen componentes esenciales del aprendizaje vinculados a los objetivos de aprendizaje y a los criterios de éxito.
Para saber más:
Hattie, J. (2012). Visible learning for teachers. Maximizing impact on learning. London: Routledge.
4. Atención
La neurociencia ha confirmado que la atención no constituye un proceso cerebral único ya que existen diferentes redes atencionales que hacen intervenir circuitos neuronales, regiones cerebrales y neurotransmisores concretos, y que siguen procesos de desarrollo distintos. Especialmente relevante en educación es la red de control o atención ejecutiva que permite al estudiante focalizar la atención de forma voluntaria inhibiendo estímulos irrelevantes. A parte de ciertos programas informatizados, se han comprobado los beneficios del ejercicio físico y del mindfulness sobre esta atención ejecutiva.
Si la atención es un recurso limitado y a los niños y a los adolescentes les cuesta focalizarla durante periodos de tiempo prolongados resultará muy útil fraccionar el tiempo dedicado a la clase en bloques con los respectivos parones que pueden ser activos, por supuesto. El juego y el ejercicio físico constituyen estrategias potentes para optimizar los procesos atencionales que son imprescindibles para el aprendizaje.
Para saber más:
Posner M. I., Rothbart M. K., Tang Y. Y. (2015): “Enhancing attention through training”. Current Opinion in Behavioral Sciences 4, 1-5.
5. Pensamiento crítico y creativo
El aprendizaje requiere dotar de sentido y significado lo que se está trabajando. Las necesidades educativas en los tiempos actuales van más allá de los contenidos curriculares concretos. Requieren la adquisición de competencias básicas, como la creatividad, el pensamiento crítico o la resolución de problemas, que fomentan un pensamiento de orden superior y vinculan el aprendizaje a la vida cotidiana. Y una buena estrategia para facilitar un aprendizaje real y profundo reside en la utilización de metodologías híbridas inductivo-deductivas que combinan transmisión y cuestionamiento. Enfoques como el Peer Instruction o el Flipped Learning que sacan la transmisión de información fuera de la clase y liberan mucho tiempo de la misma para que los alumnos puedan ser protagonistas activos del aprendizaje, son buenos ejemplos de ello. En esta situación, las tecnologías digitales pueden ser herramientas potentes facilitadoras del aprendizaje.
En lo referente a la creatividad, sabemos que es una capacidad que no es innata y que puede fomentarse en cualquier materia, etapa educativa o estudiante. Y una estupenda forma de potenciar un aprendizaje más abierto, reflexivo y creativo consiste en integrar las actividades artísticas en los contenidos curriculares identificados.
Para saber más:
Freeman S. et al. (2014): “Active learning increases student performance in science, engineering, and mathematics”. Proceedings of the National Academy of Sciences 111 (23), 8410-8415.
6. Trabajo cooperativo
El aprendizaje constituye un proceso social. En la vida compartimos, aprendemos y vivimos junto a otras personas, pero esas situaciones de aprendizaje no prevalecen en muchas escuelas. Se aprende en grupo, pero no como grupo. Al crearse el adecuado vínculo emocional entre los compañeros se genera un sentido de pertenencia a la clase y a la escuela que facilita el buen desarrollo académico y personal del alumnado. Como confirman estudios muy recientes, cuando nos sentimos socialmente apoyados mejoran nuestras funciones ejecutivas del cerebro.
Cuando los estudiantes han adquirido mayor experiencia en este tipo de trabajo, ya pueden realizar mejor proyectos cooperativos. Como en el caso del aprendizaje-servicio, una propuesta educativa que consiste en aprender haciendo un servicio a la comunidad. Este tipo de proyectos son los que parece que inciden más en el aprendizaje del alumnado.
Asimismo, se han comprobado los beneficios de la tutoría entre iguales, una situación en la que los estudiantes se convierten en profesores de otros compañeros. La simple expectativa de la acción cooperativa es suficiente para liberar la dopamina que fortalecerá el deseo de seguir cooperando.
Para saber más:
Lieberman, M. D. (2013). Social: why our brains are wired to connect. Oxford: Oxford University Press.
7. Evaluación formativa y feedback
Tradicionalmente, los profesores nos hemos centrado en transmitir de forma correcta los conocimientos y no tanto en entender las causas por las que los alumnos no los comprenden. Pero si lo verdaderamente importante es el aprendizaje, especialmente de competencias, deberíamos disponer de una gran variedad de actividades que nos permitieran ver cómo se va gestando el aprendizaje del alumno, identificando sus fortalezas y analizando los errores que les permitan seguir mejorando. Y ese tendría que ser el gran objetivo de la evaluación: impulsar el aprendizaje a través de un proceso continuo.
Los estudios sugieren que una buena evaluación formativa se caracteriza por:
1. Clarificar y compartir los objetivos de aprendizaje y los criterios de éxito.
2. Obtener información clara sobre el aprendizaje del alumno a través de distintas formas de evaluación (sean formales o informales como, por ejemplo, a través de debates en el aula, cuestionarios o tareas concretas de aprendizaje).
3. Suministrar feedback formativo a los alumnos para apoyar su aprendizaje.
4. Promover la enseñanza entre compañeros y la coevaluación.
5. Fomentar la autonomía del alumno en el aprendizaje a través de la autoevaluación y la autorregulación.
Para saber más:
Heitink M. C. et al. (2016): “A systematic review of prerequisites for implementing assessment for learning in classroom practice”. Educational Research Review 17, 50-62.
8. Memoria
Dejando aparte los sucesos emocionales que se graban en nuestro cerebro de forma más directa, en situaciones normales (o si se quiere, menos emotivas) disponemos de distintos tipos de memoria que activan diferentes regiones cerebrales. En el aula es especialmente importante la memoria explícita, la cual requiere un enfoque más asociativo en el que la reflexión, la comparación y el análisis adquieren un gran protagonismo.
Las investigaciones demuestran que cuando se distribuye la práctica en el tiempo, los estudiantes aprenden mejor y tienen más tiempo para reflexionar sobre lo que están aprendiendo. Y, además, constituye una estupenda forma de optimizar la motivación de logro y combatir el aburrimiento que pudiera ocasionar la repetición de una tarea cuando no existe la necesaria variedad en la misma. Junto a ello, se ha comprobado que cada vez que intentamos recordar modificamos nuestra memoria y este proceso de reconstrucción del conocimiento tiene una gran incidencia en el aprendizaje, tanto el asociado a hechos concretos como a inferencias. Esta técnica se puede incorporar fácilmente en el aula durante el desarrollo de la unidad didáctica a través de pequeños cuestionarios utilizando, por ejemplo, recursos digitales conocidos.
Para saber más:
Dunlosky J., et al. (2013): “Improving students’ learning with effective learning techniques: promising directions from cognitive and educational psychology”. Psychological Science in the Public Interest 14(1), 4-58.
9. Metacognición
La metacognición nos permite valorar nuestros propios pensamientos. Hace que seamos conscientes de las estrategias que seguimos al resolver problemas, y que evaluemos la eficacia de las mismas para poder cambiarlas si no dieran el resultado deseado. Diversos estudios muestran la importancia de que el estudiante se plantee preguntas durante las tareas de aprendizaje que le permitan explicarse y reflexionar sobre lo que está haciendo, intentando relacionar los nuevos conocimientos con los previos.
Se ha comprobado la utilidad de realizar descansos durante el estudio para reflexionar sobre el propio aprendizaje. También resulta interesante reforzar la conciencia del propio conocimiento creando palabras clave. Cuando se les pide a los estudiantes que generen unas pocas palabras que resuman un tema concreto mejoran su metacognición y distribuyen mejor su tiempo de estudio. Asimismo, la meditación parece mejorar también la metacognición.
Para saber más:
Diamond A., Ling D. S. (2016): “Conclusions about interventions, programs, and approaches for improving executive functions that appear justified and those that, despite much hype, do not”. Developmental Cognitive Neuroscience 18, 34-48.
10. Impacto del aprendizaje
Una unidad didáctica no debería terminar cuando se cumple el plazo temporal previsto sino cuando el profesor analiza cuál ha sido el impacto sobre el aprendizaje del alumno en relación a los objetivos y los criterios de éxito inicialmente identificados. Porque lo verdaderamente necesario es garantizar el aprendizaje de todos y, en el caso de no producirse, ser flexible y cambiar las estrategias de enseñanza cuando sea necesario.
La esencia del aprendizaje radica en poder aplicar lo que hemos aprendido en un determinado contexto a otros nuevos contextos. Esa transferencia tan importante que hace que los estudiantes tomen las riendas de su propio aprendizaje puede favorecerse a través de la metacognición, la diversificación de las tareas de aprendizaje, el uso de analogías y diferencias, metáforas,…, en definitiva, a través de la práctica. Pero una práctica que tiene sentido y significado para la vida del estudiante y en la que el feedback frecuente es un elemento imprescindible para fomentar su autorregulación. Por eso es interesante permitir a los estudiantes explorar sus propios intereses a través de nuevos problemas o proyectos que conecten con su aprendizaje previo.
Para saber más:
Hattie J. (2015): “The applicability of visible learning to higher education”. Scholarship of Teaching and Learning in Psychology 1(1), 79–91.
En la práctica, uno de los grandes retos educativos es el de permitir que los profesores trabajen de forma cooperativa analizando el aprendizaje y convirtiéndolo en un proceso de investigación real. Porque es muy importante conocer qué prácticas educativas son útiles pero también conocer las razones por las que son útiles y así poder adaptarlas al contexto concreto del aula. En eso consiste la neuroeducación, en educar con cerebro para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Sin olvidar el corazón.
Jesús C. Guillén
Fuente:
https://escuelaconcerebro.wordpress.com/