Páginas vistas en total

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Qué ocurre en el cerebro de los disléxicos

[41g:pd.jpg]:


Qué ocurre en el cerebro de los disléxicos

Durante muchos años, hemos oído que los disléxicos carecen de “diálogo interno”, que no son capaces de relacionar los fonemas (sonidos de las letras) con sus grafemas (representación escrita de cada sonido del alfabeto) correspondientes. Y se pensaba que esto ocurría por una deficiencia de funcionamiento de las estructuras cerebrales relacionadas con el procesamiento del lenguaje, desde la representación de los fonemas hasta tareas de mayor complejidad.
Ciertamente, cada vez que nos enfrentamos a explicar las bases neurológicas de cualquier tarea cognitiva resulta complejo, porque se sigue investigando mucho sobre el funcionamiento de nuestro cerebro con nuevas técnicas no invasivas. Y los resultados parecen concluyentes…hasta que dejan de serlo.
Los últimos descubrimientos sobre dislexia nos hablan de algo que nosotros ya sospechábamos hace tiempo. Nos hablan de deficiencias en las conexiones neurológicas entre diferentes zonas del cerebro implicadas en el procesamiento del lenguaje.  En definitiva, parece que la dificultad está más relacionada con las conexiones neurológicas que con el funcionamiento de determinadas estructuras cerebrales.
Y digo que sospechábamos hace tiempo, porque hace tiempo que tratamos a personas disléxicas a través de programas de reorganización neurológica, reforzando y organizando las conexiones neurológicas. Cuando estos programas se llevan a cabo sistemáticamente, la mejoría de los síntomas de la dislexia es clara.
Pero hay otro aspecto común a cualquier dificultad de aprendizaje y, por tanto también a la dislexia. Y se trata de una deficiencia en el funcionamiento del sentido del equilibrio. El sentido del equilibrio se sustenta en tres sistemas: el sistema visual, el propioceptivo y el sistema vestibular.
Debemos trabajar desde estos tres sistemas para mejorar las dificultades de aprendizaje, pero trabajar organizadamente para optimizar los resultados y para reducir el tiempo (y también el dinero) que debemos dedicar a solucionar la dificultad. Pero eso lo explicaré en otro momento.
Quédense con un mensaje:

las conexiones neuronales y el sistema del equilibrio están directamente implicados en la dislexia. Si mejoramos estos dos aspectos, mejorarán sustancialmente nuestras dificultades en la lectura…y también en la escritura.


No hay comentarios:

Publicar un comentario