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domingo, 10 de febrero de 2013

Recordar y entender lo que han leído /TDAH






Ayudad a los niños a recordar y entender lo que han leído con estos consejos para profesores y padres

Escrito por Shasta McFry y Jessica Cobb
Publicado en el número de Otoño de 2012 de la revista ADDitude
Traducido y adaptado por la Dra Elena Díaz de Guereñu
Texto original en inglés

Los estudiantes con TDAH se quejan a menudo ante sus padres y maestros: “He leído toda la página, pero no recuerdo nada.” La dificultad para recordar lo que se lee es causada por un déficit de las funciones ejecutivas. Las siguientes estrategias pueden ayudar a los niños a recordar y comprender mejor lo que leen.

Herramientas para Maestros

Estructurad la lección, adaptándola a los diferentes estilos de aprendizaje de los alumnos. La lectura estructurada – la profesora lee primero un fragmento, luego lo hace el estudiante y luego ambos – reduce el estrés de quienes tienen problemas de lectura; además, permite a los estudiantes grabar la rutina en su mente. Permitid que el niño se ponga de pie o camine por la clase mientras lee.

Llamad la atención sobre las palabras. Los gestos, las expresiones faciales y el movimiento mantendrán la atención de los alumnos durante la lectura. Escribir en el aire sirve para que el alumno practique la ortografía, escribiendo en el aire con el dedo. Las tarjetas de respuesta permiten demostrar su comprensión de un pasaje. Escribid “SÍ” o “NO” y “A”, “B” o “C” en las tarjetas y haced que las utilicen para responder vuestras preguntas.

Utilizad el color y el sonido. Marcar palabras, frases o fragmentos de texto con colores aumenta la implicación del alumno. Escuchar audiolibros y hacer que los alumnos lean en voz alta para sí mismos también mejora su comprensión. Utilizad la música para alertar a los estudiantes avisarles de que pasáis al siguiente tema.

Id más allá de la lectura para enseñar temas nuevos. La técnica del “tiovivo” ayuda a los niños a retener mejor lo que leen. Los estudiantes forman pequeños grupos para responder a preguntas sobre la lectura asignada, colgadas en carteles alrededor de la clase. Dadles tiempo para que cada grupo decida una respuesta para uno de los carteles. Después, los grupos rotan al siguiente cartel.

Practicad la lectura de diferentes maneras. Haced que toda la clase lea a la vez; es una estrategia excelente para concentrarse en un texto breve. Leed o releed un pasaje en voz alta, omitiendo palabras clave. Dad a los estudiantes un texto corto e interesante. Ellos lo leen una y otra vez hasta que la fluidez aumenta y marcan su progreso en un gráfico.

Sugerencias para padres

Formad equipo. Leed “a” y “con” vuestro hijo todos los días. Leed párrafos o páginas por turnos: uno de vosotros lee las páginas de la izquierda, y el niño las de la derecha. Leed al unísono mientras recorréis el texto con el dedo.

Trabajad con las palabras difíciles. Si vuestra hija lee mal una palabra, decidle inmediatamente la palabra correcta. Haced que recorra la palabra con el dedo y la lea tres veces en voz alta. Luego, pedidle que vuelva a leer la frase que contiene esa palabra, y continuad.

Dadle un boleto. Dadle a vuestro hijo un papel en blanco. Después de leer un pasaje corto, tendrá uno o dos minutos para escribir todo lo que pueda sobre lo que acaba de leer. Cuando os lo entregue, conseguirá un pequeño descanso. Repetid el proceso.

Hacedlo breve –y divertido. Los libros voluminosos con pocas ilustraciones intimidan a quienes leen con dificultad. Dadles libros apropiados para su edad, con imágenes y poco texto, chistes y adivinanzas, cómics, revistas y letras de canciones.

Marcad con colores la información clave. Fotocopiad una lección del libro de texto de vuestra hija y subrayad las palabras importantes y las definiciones con un color y las ideas principales con otro.

FUENTE:Dra. Elena Díaz de Guereñu

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