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martes, 6 de septiembre de 2016

Ocho de cada diez padres de hijos con TDAH padecen estrés



Ocho de cada diez padres de hijos con TDAH padecen estrés





Las cifras acerca de la cantidad de padres de hijos con TDAH que padecen estrés son preocupantes. En concreto, se señala que hasta el 75% de éstos se siente impotente e incapaz de controlar a su hijo, y más del 80% sufre un elevado nivel de estrés.
“Ser madre o padre no es fácil. Uno no nace sabiendo ser padre o madre ni hay universidades para aprender a serlo”. Es más fácil ser (o parecer) un buen padre cuando el hijo o la hija no generan problemas importantes. Muchos padres de hijos “perfectos”, se dedican continuamente a dar consejos a los padres de niños “problemáticos”, probablemente olvidando que las circunstancias que rodean a cada niño son muy diferentes, como lo son las familias, los colegios y, en definitiva, las personas.
El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) es el nombre que se le da a un grupo de comportamientos que se encuentran en muchos niños y adultos. Este diagnóstico se caracteriza por la dificultad para prestar atención en el colegio, en la casa o en el trabajo.
Los niños o niñas pueden ser mucho más activos e impulsivos, de lo que es usual para su edad. Estos comportamientos contribuyen a causar problemas significativos en las relaciones, en el aprendizaje y en el comportamiento. Por esta razón, los infantes con TDAH algunas veces son vistos como difíciles o que tienen problemas de comportamiento.
Elena Padrón, psicóloga clínica, explicó -durante las jornadas de actualización sobre los avances en la concepción e intervención de las diferencias en el aprendizaje y TDAH- que los niños con déficit de atención, usualmente, son más rechazados socialmente, porque interrumpen y son impulsivos. Esa situación irrita a los otros niños.
Dentro de este contexto, las personas con TDAH hiperactivas son rechazadas y las que son TDAH desatentas son de entendimiento más lento, se distraen más fácilmente, suelen verse separadas del grupo. Es el individuo que se ve sólo en las esquinas del salón de clase.
DINAMICA FAMILIAR
La historia de las madres con hijos hiperactivos empieza casi siempre con esta secuencia de sensaciones. Sorpresa, incredulidad, pánico, desesperación, depresión, coraje, cansancio, más coraje… Y mucho amor. Una dedicación y un amor infinitos a ese pequeño saltamontes, según cuándo, que acapara sus vidas y, muchas veces, trastorna la relación con los otros hijos y con toda la familia. Así es casi siempre. Pero, además, las madres se enfrentan también, con la incomprensión del exterior (parientes, colegio, la calle), donde los niños con el síndrome llamado científicamente trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) son percibidos como chicos temibles, insoportables, maleducados; en fin, como un peligro público.
Las madres con hijos que padecen déficit de atención reportan más problemas de depresión, estrés y más conflictos matrimoniales que las mamás de niños con otros problemas y las madres de niños sin ningun problema.
Es necesario que los especialistas que diagnostican estos casos tomen en consideración la gran cantidad de estrés que sufren estas familias, el rechazo social y la falta de habilidades sociales que muestran los niños, quienes además, tienen problemas de comportamiento, especialmente los hiperactivos.
Los padres de niños que padecen Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) saben que su papel resulta indispensable para la recuperación de su hijo. Los padres son la fuente, el modelo, y la base con la que estos niños construyen su propia escala de valores, de disciplina y autoridad. Todo, absolutamente todo, depende de ellos.
Un niño hiperactivo necesita de cariño, afecto y de contacto físico, de unos padres que le ayude a situarse, y que le controlen con límites de una forma racional y estable. También necesita recibir una alimentación adecuada y equilibrada. Sus padres lo son todo para él. Imaginaros vivir y convivir con un niño que es como un torbellino o un caleidoscopio de rápidos movimientos. Un niño que se aburre con facilidad, que no se concentra y se distrae con cualquier clase de sonidos e imágenes. Un niño inmerso en un collage de pensamientos e imágenes y que no son conscientes de lo que ocurre a su alrededor. Un niño impulsivo y con baja autoestima.
Para muchos padres así es vivir con un hijo hiperactivo. Teniendo que vivir estas situaciones, día tras día, ellos se sientan impotentes, estresados, e incapaces.
La hiperactividad altera la vida diaria de una familia, exige mucha energía, esfuerzo y dedicación. El 75 por ciento de los padres con niños que padecen Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) se siente impotente e incapaz de controlar a su hijo, más del 80 por ciento sufre un elevado nivel de estrés, y un 50 por ciento piensa que pueden ser mejores padres. Así lo ha señalado el doctor Fernando Mulas, director del Instituto Valenciano de Neurología Pediátrica, durante el IX Curso Internacional de Actualización en Neuropediatría y Neuropsicología Infantil, celebrado en Valencia, España.
Teniendo en cuenta estos datos, el coordinador del curso destaca la importancia y el apoyo que se debe conceder a esos padres durante la recuperación de sus hijos.
Es de suma importancia que se facilite pautas e instrucciones a los padres para facilitar su convivio con niños hiperactivos.
Los padres y madres, como cuidadores primarios, son los que más involucrados están en la crianza de sus hijos, son los que observan e interactúan con ellos, los que deben hacer frente a sus demandas, y los que pueden detectar si los niños tienen algún problema en su desarrollo. Todo ello, les constituye en las principales fuentes de información para el diagnóstico y en el eje fundamental del desarrollo de sus hijos.
En este sentido unos apoyos familiares eficaces ayudarán a las familias a desempeñar sus funciones de cuidado con menor malestar psicológico y más satisfacción de cómo lo harían sin esos apoyos. En definitiva, los resultados de diferentes estudios ratifican la necesidad de incluir a las familias como objetivo prioritario de intervención.
Referencia. Asociación Elisabeth d¨Ornano ( Recomendaciones para padres) // Psiquiatria . com // El pais ( No aguanto a mi hijo) // Paso a Paso Fuente: Diario EL CARABOBEÑO (Venezuela) // Guia infantil “El estrés y la impotencia de los padres de niños con TDAH”.

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