Páginas vistas en total

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Lo que supone la vuelta al cole con TDAH

 

 

Lo que supone la vuelta al cole con TDAH


25

Llegada la última semana de agosto hay padres que se empiezan a agobiar pensando en lo que va a suponer la vuelta al cole: en cómo se adaptará su hijo a la nueva clase, si los profesores de este curso serán comprensivos con su TDAH y estarán dispuestos a colaborar, si los compañeros le volverán a hacer el vacío como años anteriores o cómo se adaptará el niño a las exigencias académicas del curso, porque cada año se le pide más concentración, más estudio y más dedicación.
El primer día de curso los padres comparten en la puerta del colegio lo bien que lo han hecho sus hijos el año anterior, las maravillosas notas que sacaron y la cantidad de felicitaciones que recibieron por parte de los profesores. Y tú, mientras escuchas a esos padres, no puedes evitar pensar en lo que te costó que tu hijo llegara al aprobado raspado, lo triste que saliste de la reunión con los profesores cuando te dijeron que no se esforzaba suficiente, que estaba siempre distraído y que iba por detrás de sus compañeros. Como si vivieras en un mundo completamente diferente a ellos.
Son muchas cosas las que influyen en que al niño le vaya bien o mal en el curso, y está claro que es muy complicado controlarlo todo. Por eso, como padres, debemos centrarnos en lo que está a nuestro alcance, para conseguir superar el curso intentando que la experiencia escolar sea para el niño lo más satisfactoria posible.

Estos son nuestros consejos para la vuelta al cole con niños con TDAH:


1. Revisión con su médico y/o terapeuta.

Es aconsejable que tras el período de vacaciones, lleves al niño a una revisión con su médico y/o terapeuta para comentar cómo ha pasado las vacaciones. En el caso de que esté siguiendo un tratamiento farmacológico, es buen momento para que su médico revise si hay que hacer algún ajuste en la medicación que tenía prescrita antes del verano. En este punto, también es interesante plantearse cuáles van a ser las exigencias del nuevo curso, probablemente superiores a las del curso anterior. Debemos aseguraremos de que su tratamiento y/o terapia le permita cumplir con todas las obligaciones académicas que tiene a lo largo del día.

2. Preparar el calendario de asignaturas.

Esto es casi imprescindible. Hacer juntos un calendario de las diferentes asignaturas que tiene cada día le ayudará mucho a nivel organizativo. Podéis hacer varias fotocopias y colocarlas en sitios estratégicos donde los pueda consultar siempre que tenga dudas: la pared de su cuarto, la agenda y al lado de donde coloca su mochila (para que no se le olviden los libros cuando prepare la cartera para el día siguiente).
  

3. Establecer una rutina desde el principio.

No esperes a que la carga de trabajo y deberes sea muy alta para establecer la rutina de estudio. Cuanto antes se acostumbre al ritmo de trabajo menos le costará cuando la exigencia sea mayor. Lo ideal es acordar con él cómo se va a organizar esta rutina, así el se siente involucrado en el proceso de decisión y le costará menos interiorizar la obligación. Una vez que hayáis establecido las prioridades y tiempos, debéis plasmarlos en un esquema organizativo y que lo coloquéis en un sitio donde él lo pueda consultar siempre que sea necesario.

4. Hablar con sus profesores.

Es importante que pongas en conocimiento de los profesores cómo afecta el TDAH a tu hijo. Explícales en qué tiene mayores dificultades, los trucos que suelen funcionar con él, cuáles fueron sus mayores problemas el año anterior y en qué necesitará más ayuda por su parte. Si el profesor tiene interés en saber más sobre el TDAH y cómo se puede manejar en el cole y en clase, le puedes decir que visite la sección “TDAH en el colegio” de www.tdahytu.es.
Además, puedes aprovechar esta reunión para preguntarle si estaría dispuesto a informarte, por e-mail y de forma periódica, por ejemplo, sobre cómo va evolucionando tu hijo en la asignatura, los deberes y el comportamiento en clase.



5. Pactar con él.

Con los niños y aún más con los niños con TDAH, parece que se necesita un master en negociación para conseguir que se hagan las cosas… La negociación en este caso debe tener como objetivo establecer el tiempo, el momento y el sitio de estudio. Establece con él tiempos de descanso, recompensas después de haber terminado todos los deberes en el plazo acordado, como por ejemplo 10 minutos más de TV para ver dibujos. Acuerda también que puedas revisar que haya cumplido con lo pactado, que los deberes estén hechos y que le puedas tomar la lección, para evitar que te intente engañar y llevarse la recompensa sin haber cumplido.

6. Ser razonable.

Después de toda la jornada escolar, clase de refuerzo en matemáticas y después una hora de inglés y corriendo a natación, y cuando llega a casa ducha y a hacer los deberes, cenar y a la cama. Una locura. Hay que ser razonable en la carga de actividades que se ponen por la tarde, para que el niño también tenga tiempo para hacer lo que le apetezca y disfrute de ser un niño. La sobrecarga de actividades puede resultar en angustia y frustración en el niño, por lo que intenta acordar con él qué actividades se van a hacer durante el curso y qué días.

7. Los 5 ingredientes más importantes.

Si hay algo que necesitan los niños con TDAH es el apoyo de sus padres. Debemos trabajar para asegurarnos de que cada día aportemos un poco de optimismo, cariño, dedicación, paciencia y apoyo. Y puede parecer fácil a simple vista, pero en el día a día a veces nos dejamos llevar, y se nos olvida que sin estos 5 ingredientes, la receta para “un curso superado con éxito” no sale igual.

8. Confiar en él.

Muchos niños con TDAH han pasado por fracasos escolares que les han debilitado la autoestima e incluso la confianza en sus capacidades intelectuales. Esta barrera es importante vencerla y no hay mejor manera de hacerlo que confiando en él, transmitiéndole seguridad. Anímale cada vez que haya una ligera mejora, ya sea en una nota, en el tiempo en el que ha completado una actividad o en lo atento o aplicado que ha estado a una explicación. La autoestima es el motor que nos mueve a todos para ser mejores cada día, para esforzarnos y conseguir lo que queremos. Demuéstrale que confías en él encargándole pequeñas tareas y responsabilidades que pueda cubrir. Le estarás reforzando la autoestima.

Esperamos que todos tengáis una vuelta al cole tranquila… con pocas turbulencias. Que cojáis el curso con ganas y que cuando os deshinchéis un poco o perdáis fuerza, que volváis aquí para recordar lo importantes que sois para su evolución escolar.
¡Mucho ánimo!
FUENTE:
http://www.tdahytu.es/

No hay comentarios:

Publicar un comentario