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domingo, 23 de junio de 2013

Cómo actuar cuando un niño muerde a sus compañeros





Cómo actuar cuando un niño muerde a sus compañeros

Los niños suelen morder cuando están bajo la vigilancia de una persona desconocida, en grupo o en jardines de infancia, y no cuando están con los padres. Siempre persiguen sus necesidades de forma incoherente, y a veces, el hecho de morder a otros niños se debe a una razón válida o a un propósito específico en sus mentes. Puede ser que tengan hambre, que estén descubriendo la ley de causa y efecto, que les estén saliendo los dientes, que estén imitando a otro niño, que se sientan frustrados, etc.

Si tu hijo muerde con frecuencia o muestra un comportamiento agresivo, puede deberse a una alergia alimentaria, como alguna reacción al gluten, a los lácteos, a la soja, al azúcar, a los aditivos alimentarios, o a otros alérgenos. Comprueba si tu hijo sufre algún tipo de alergia.

Es muy importante que los padres no se centren sólo en el hecho de morder, sino que averigüen las causas subyacentes por las cuales el niño siente la necesidad de morder. Es posible que se deba a un sentimiento de frustración, de soledad, de impotencia, a celos, o a una necesidad de afecto o autonomía. Si estos motivos se atienden correctamente, la necesidad de morder desaparecerá. Chillar, amenazar o castigar al niño no ayudará, ya que se trata de reacciones que no van dirigidas a la causa real del problema, y al contrario, pueden provocar que el niño muerda todavía más.
Hay que tener presente que los niños actúan según lo que ven y perciben en su entorno más cercano, y el hecho de que algunos adultos toleren actitudes violentas y agresivas delante de los más pequeños, facilita que también ellos adopten esta clase de comportamientos.

¿Se pueden prevenir las mordeduras?

Cuando un niño se siente querido, en paz y conectado con su entorno, es poco probable que muerda a otros compañeros. Por lo tanto, el primer paso para evitar los posibles mordiscos de nuestro hijo es crear un ambiente que favorezca el desarrollo de estos sentimientos. También es importante no depositar expectativas inadecuadas sobre él.

Asimismo, debemos observar atentamente su comportamiento. Por ejemplo, si el niño muerde para llamar la atención es porque necesita más atención de la que se le está dando, y si se siente frustrado, lo ideal es intentar reducir la cantidad de estímulos que recibe y ofrecerle juegos e interacciones adecuados para sus capacidades. Otra forma de prevenir las mordidas es reducir el estrés y llevar un estilo de vida más tranquilo, para así, dedicar más tiempo a los pequeños.

¿Cómo actuar ante un niño que muerde?
Si observas que un niño intenta morder a otro, sigue estos consejos:
  • Inmediatamente dile «NO», con un tono calmado pero firme y mostrando desaprobación. No hace falta chillar, humillar o insultar.
  • Si se trata de un niño pequeño (entre 1 y 2 años), apártalo del resto de niños. Así notará que su actitud no te gusta y que ha hecho algo mal.
  • A un niño de 2 o 3 años dile: «Morder puede hacer mucho daño a las personas».
  • En ningún caso muerdas al niño para mostrarle como se siente uno cuando le muerden. Eso sólo provocará que adopte también un comportamiento agresivo.
  • Si el niño persiste y sigue mordiendo a otros niños, no le cojas en brazos ni juegues con él durante un rato. Así le enseñarás que el hecho de morder no sirve para captar tu atención.
Si todo esto no funciona y el niño sigue mordiendo a sus compañeros, los padres tendrán que consultar a un psicólogo.

Fuente: http://www.crianzanatural.com/art/art153.HTML

Fuente:faros.hsjdbcn.org/

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