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sábado, 29 de septiembre de 2012

Retraso del lenguaje/TEL



Retraso del lenguaje/TEL

Dentro de un ámbito más logopédico, se acuñó el concepto de "retraso en el lenguaje" y se habló de dos tipos principales:

_ Retraso primario en el lenguaje: caracterizado principalmente por un desfase de la adquisición de las habilidades lingüísticas de acuerdo a la edad cronológica, sin que existan causas biológicas ni psicológicas que lo expliquen.

_ Retraso secundario en el lenguaje: debido a otras patologías de tipo neurológico, motórico, psicológico, etcétera.

Lógicamente, los casos de TEL entrarían dentro de los retrasos primarios en el lenguaje, reservándose la otra categoría para los problemas logopédicos asociados al retraso mental, el autismo, etcétera.

Sin embargo, para muchos autores e investigadores esta categoría de "retraso primario" seguía siendo muy amplia y con poca utilidad para el trabajo clínico, por lo que nuevamente se subdividió en dos nuevos conceptos:

_ Retraso simple del lenguaje: se aplicaría a niños pequeños (hasta unos 6 años) en los que existe un desfase en el aprendizaje del lenguaje si lo comparamos con el ritmo evolutivo habitual de las adquisiciones.

_ Disfasia infantil: se entendería como un déficit del lenguaje oral que se manifiesta principalmente a partir de los 6 años, bajo la forma de una desorganización del lenguaje en evolución.

Los conceptos de "retraso simple" y de "disfasia infantil" encontraron un notable eco dentro de la comunidad científica y logopédica, siendo utilizados extensamente; incluso en la actualidad, algunos trabajos emplean el concepto de disfasia o de retraso simple del lenguaje.

Pero pese a ello, muchas voces continuaron criticando esta terminología, apoyándose en razones como las siguientes:

_ En la práctica eran muy difíciles de distinguir, ya que básicamente los problemas típicos del retraso simple también podían encontrarse en la disfasia y viceversa.

_ El criterio de los 6 años es muy problemático, ya que los niños no tienen un ritmo evolutivo que pueda dividirse categóricamente en función de la edad cronológica.

_ Debido a los problemas anteriores, la utilización en el campo aplicado era muy difícil. Si bien a nivel teórico eran muy comunes, la utilidad clínica de los dos términos era muy escasa.

_ Había muchos casos que no quedaban bien cubiertos, especialmente en la disfasia.

_ No eran términos específicos: el término de retraso en el lenguaje es muy vago y de uso común, y el de disfasia tenía connotaciones en el ámbito médico.

Por todo ello, se procuró una solución consistente en "empezar de cero", empleando un nuevo término para describir esta casuística. Así, a partir de las propuestas de varios autores y posteriormente de las recomendaciones de la ASHA (American Speech-Hearing Association), surgió el término de "trastorno específico del lenguaje (TEL)" para hacer referencia a una limitación significativa del lenguaje en niños que presentan un desarrollo normal y que no muestran una causa evidente para dicha limitación.

De esta manera y como resultado de esta evolución, en la actualidad la tendencia es la de emplear el término de TEL como una etiqueta diagnóstica más específica, propia del ámbito logopédico, y sin excesivas connotaciones.

 

2 comentarios:

  1. Gracias por esta entrada... quisiera aportar mi opinión al respecto, que no es otra que la de que no se hace en absoluto necesario tener que recurrir a ningún tipo de etiqueta para comenzar a trabajar, apoyar a niños y niñas que tengan estas características concretas, siempre desde el respeto a las individualidades y siempre con la idea de fondo de también el respeto por el desarrollo personal de cada un@.
    No me gusta seguir generando etiquetas de trastornos cada vez que encontremos alguna dificultad... prefiero analizar cada caso por separado, llegar a quid de la cuestión y apoyar a cada niño de manera individual... con nombre y apellidos, sin etiquetas de trastorno que les persigan para toda su vida.

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    1. Estimada Sonia...comparto tu opinión. El respeto, el afecto y la comprensión favorecen nuestra labor educativa y hacen que nuestros alumnos crezcan felices y seguros. Un gran abrazo!!!

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