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domingo, 29 de enero de 2012

Fortalezas y dificultades de los niños y niñas con déficit atencional

Ámbito Cognitivo:

Una de las variables cognitivas que suelen dificultar el aprendizaje de estos niños y niñas, es la forma específica en que perciben y procesan la información. Ellos y ellas cuentan, generalmente, con lo que se ha denominado un estilo cognitivo impulsivo, que se caracteriza por:
·         La rapidez de sus procesos de percepción de la información
·         El análisis superficial de la información
·         Las dificultades para distinguir la información central y relevante de la información secundaria y periférica.
·         La dificultad para “frenar” o inhibir una respuesta que está activada y por tanto, generar respuestas alternativas.
·         La tendencia a actuar por ensayo y error y a dar repuestas con pobreza de contenidos y falta de precisión.
·         La tendencia a repetir las mismas respuestas, aun cuando éstas no sean exitosas.
Es importante recordar que su desarrollo intelectual es normal e incluso superior, sin embargo, su rendimiento académico se ve muchas veces disminuido por variables cognitivas, conductuales y afectivas.
Por otra parte, una de las grandes fortalezas de los niños y niñas con TDA es su capacidad creativa, la que es central reconocer y potenciar, al servicio de su desarrollo cognitivo, como de su desarrollo afectivo y social.
En la medida que estos niños y niñas cuentan con una mejor tolerancia al caos, pueden estar atentos a una serie de estímulos al mismo tiempo, sin que esto les genere rechazo.
También, como tienen una mayor capacidad para activar una serie de ideas a partir de un estímulo, suelen ser muy rápidos e ingeniosos tanto en sus respuestas verbales como en los juegos y expresión artística.
HIPERACTIVIDAD Y DIFICULTAD DE ATENCION Y CONCENTRACION
Sin embargo, tanto las características conductuales como cognitivas descritas, conllevan a que la adquisición de hábitos de trabajo en el niño o niña se vea dificultada, y a que exista una considerable variabilidad en sus tareas en términos de calidad, cantidad y rapidez.
No obstante, se ha observado, que la motivación por la tarea es un factor que puede jugar un rol clave en la persistencia y calidad de su trabajo escolar.
El desafío educativo es entonces cooperar con ellos y ellas para que plasmen en productos concretos sus ideas creativas, guiando la secuencia de trabajo,
proveyendo los recursos necesarios y valorando socialmente sus realizaciones.

¿Cómo inciden los factores motivacionales en el rendimiento de los niños y niñas con dificultades asociadas a inatención, impulsividad e hiperactividad?

La motivación es un factor altamente determinante en el aprendizaje infantil y en los niños y niñas con TDA cobra aún mayor relevancia. De hecho, uno de los factores que más incide en que los párvulos persistan en una tarea y logren llevarla a buen término, es la motivación con que cuenten para hacerlo.
No obstante, uno de los problemas que se generan en este ámbito es que con frecuencia los niños y niñas que tienen conductas impulsivas y de baja atención, a pesar del esfuerzo que pongan en la tarea, perciben que su trabajo está más incompleto, o que es de menor calidad que el de sus compañeros y compañeras: “más feo”, “más sucio, arrugado”, “no me resulta”, etc. y que lo interpreten como fracaso personal, asociando las tareas con algo que no les da satisfacción. Cuando esta percepción de fracaso se repite una y otra vez, se
refuerzan en el niño o niña, sentimientos de incompetencia y falta de control para conseguir éxito, disminuyendo sus expectativas de logro y por tanto el esfuerzo y motivación dedicados a la tarea.

Ámbito Socio–conductual
Ser cooperadores, cariñosos y con muy buenas ideas en el juego son cualidades que caracterizan a estos niños y niñas.
El desafío, tiene que ver fundamentalmente con autorregular su comportamiento de acuerdo a las instrucciones, normas y reglas propias de la interacción grupal, respetando turnos, el espacio del otro y resolviendo situaciones de conflicto de acuerdo a los principios establecidos.

Como esto no les resulta fácil, es fundamental que los adultos les presten apoyo permanente a través de proporcionarles determinadas “señales” que les recuerden, por ejemplo, que se deben respetar los turnos para que sus compañeros/as no los dejen fuera, también participar junto a él o ella en los juegos, “modelando” los comportamientos que se desea que aprenda y señalar para todo el grupo formas de conseguir un juego y realizar un trabajo sin agresiones.
Dado que no siempre logran autorregular su comportamiento y frecuentemente se les describe como “niños/as difíciles” y reciben recriminaciones y rechazo desde los primeros encuentros sociales, también constituye un desafío que los compañeros/as logren comprender sus dificultades y los apoyen, por ejemplo, a través de recordarles las reglas al momento de iniciar un juego u otra actividad.

Ámbito Afectivo

En términos generales su desarrollo socioafectivo está influenciado por los mismos factores que en el resto de los niños/as, sin embargo, las dificultades de adaptación que presentan desde temprana edad inciden en que se observen mayores indicadores de estrés y de ansiedad. En la mayoría de los casos el estrés y la ansiedad están asociados a la sobreexigencia que perciben, tanto de su ambiente familiar como del centro educativo, respecto a mejorar su conducta.

¿Es cierto que la autoestima es uno de sus aspectos más sensibles?
La autoestima es uno de los aspectos más sensibles y más vulnerables durante la niñez y por lo tanto, requiere del mayor cuidado. En la mayoría de los niños y niñas con TDA con y sin hiperactividad la autoestima se ve disminuida tempranamente por la acumulación de repetidas frustraciones y llamados de atención por su conducta. Los mensajes que más frecuentemente reciben, hacen alusión a conductas no logradas: “otra vez no terminaste
tu trabajo” , “ya tienes todas tus cosas desordenadas”, o a conductas disruptivos como “quédate quieto”… “deja tranquila la silla”, “no le quites el juguete a tu compañero”, “te quedarás sin salir a recreo”, etc. y a críticas que suelen escuchar en los comentarios acerca de su conducta, que realizan los padres y familiares entre ellos y/o con los/as educadores.

¿Cuál es el desafío entonces?
Favorecer la autoestima de los niños y niñas con TDA, ya que es determinante para la superación progresiva de sus dificultades, propiciando mensajes que destaquen sus fortalezas y posibilidades y no solamente sus debilidades.

Para recordar...
Los sentimientos del propio valer y del propio poder constituyen, por una
parte, el motor de la motivación de logro y por otra, permiten aceptar las
dificultades y emprender alternativas de cambio.

Por otro lado, un niño o niña que se siente poco querido(a) sólo tendrá una
actitud defensiva frente a sus dificultades y reaccionará sin motivación a las
invitaciones para mejorar.


“Guías de apoyo técnico-pedagógico:
necesidades educativas especiales en el nivel de Educación Parvularia”MINISTERIO DE EDUCACIÓN DE CHILE

1 comentario:

  1. Es estupendo tener tanta información. Cuando mi hijo era pequeño lo único que le ofrecían era medicación. Me negué. Fue difícil pero su maestra de preescolar entendía muy bien su comportamiento y nos ayudó mucho. Muchas gracias.

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