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domingo, 11 de septiembre de 2011

ASPECTOS PSICOEVOLUTIVOS DEL NIÑO A LOS 6 AÑOS

ASPECTOS PSICOEVOLUTIVOS DEL NIÑO A LOS 6 AÑOS

Unas coordenadas elementales donde encajar al pequeño de seis años, podrían ser las siguientes:
 - Para Piaget, el niño de 6 años sigue inmerso en la etapa de la inteligencia verbal, dentro del pensamiento que llama intuitivo. 
- Para Wallon, los 6 años marcan el final del estadio del personalismo. 
- El Psicoanalista encuadra al niño de 6 años en el comienzo del estadio o estado de latencia . 
- El razonamiento a esta edad es de naturaleza concreta, con un pensamiento ligado a la percepción, por lo que ese niño es incapaz de abstracción en su significación más pura. 
Actitudes hostiles, autistas o negativas suelen ser signo de problemas personales o de inadaptación o bien que el niño ha pasado por una experiencia análoga no muy afortunada. 
Tanto de cara a unas aplicaciones psicopedagógicas como de cara a una política educativa más amplia, en la casa o en el aula, tendremos que apelar continuamente a su curiosidad y a su enorme capacidad de evolución y crecimiento . 
En esta etapa es vital crear hábitos, despertar actitudes, apelar a su interés, mucho más que impartir conocimientos que por otro lado resultaría más duro y más difícil. 
Necesita afecto y a su vez es afectuoso. Una carencia afectiva nos dará niños, a los 6 años, con dificultades serias de evolución. Nos dará niños tristes o bien hostiles, niños temerosos o infelices. 
Hay que tener en cuenta que a los seis años el niño interpreta, en su relación dinámica con padres y educadores, los actos y palabras de éstos de manera bastante subjetiva y a veces textual, por lo que una madre que exclame: ¡ Este niño es tonto! ante un fallo del pequeño, puede estar creando sentimientos de incapacidad y vivencias de minusvalía, si existen predisposiciones en este sentido. 
Importancia del desarrollo vital y Psicomotor: El niño lo primero que debe hacer es jugar y desarrollar su destreza y habilidad muscular con tanta o más importancia como pueda tener el desarrollo de sus potencialidades intelectuales.
La necesidad de relación: El niño pregunta, consulta, se relaciona...y nosotros debemos alimentar esas actitudes estableciendo una auténtica comunicación y diálogo con él, interesándonos por sus cosas, apoyando sus intereses.
Tremenda solidaridad intrapsíquica: El niño funciona como un todo y no por partes. 
Sus resultados escolares no serán fruto sólo de su capacidad intelectual sino de su equilibrio personal, de su motivación escolar, etc.
Procurar reforzar la autoestima del niño y la seguridad en sí mismo. A esta edad el niño se mira en nuestra opinión (especialmente la de sus propios padres) .Si aun niño de 6 años «le vemos» listo, bueno y capaz, sus resultados estarán siempre al máximo de sus capacidades reales. Si por el contrario nuestra actitud educativa es crítica, exigente y censora, viendo fácilmente los fallos y siendo tacaños en el halago, haremos niños torpes, inseguros y ansiosos, que dudarán continuamente presentándose cada vez como más inútiles al crearse un mecanismo de «retroalimentación» (Feed-back) de tipo negativo. 
Evitar los miedos y los temores gratuitos pues el niño de 6 años es impresionable y puede experimentar miedos nocturnos con más intensidad que a los 3 años, pues a esa edad «no pensaba tanto». 
Su maduración es incompleta en muchos planos; de hecho su concepción espacio-temporal está sólo relativamente avanzada e incluso en ocasione puede existir una tardía evolución neuromotora; por ello, una menor aptitud para el cálculo, escritura, dibujo, lectura o manualidades no debe alarmar demasiado, especialmente a principio de curso. 
El control de los esfínteres debe haberse dado ya, por lo que un niño de 6 años que presente micción nocturna de forma habitual o muy frecuente está mostrando un problema de «enuresis» que en el 95% de los casos alude su vez a conflictos o dificultades en su evolución y que el psicólogo debe explorar y orientar . Otra cosa es que el niño de 6 años se orine circunstancialmente en alguna ocasión, especialmente en momentos de tensión o nerviosismo; esto último es normal y no constituye enuresis. 
Otros síntomas que podrían ser indicativos de problemas personales serían: Síndrome Autista o introversión muy acusada, Onicofagia o síndromes tensionales de todo tipo, problemas cotidianos con la comida, tics y estados de hipermotilidad, mentira habitual o hurtos frecuentes, tristeza habitual, conducta agresiva, represión afectiva aparente, etc. 
En general los 6 años no es una edad especialmente «difícil», por ello Freud la engloba en el período de latencia o «edad feliz»; lo normal es ver al niño despreocupado, cariñoso, comunicativo... feliz
Parece descubrirse que las niñas a los 6 años muestran por lo general mayores aptitudes para lectura y escritura, mientras los niños son más hábiles en el cálculo simple. Más claro es que ambos sexos son sensibles a la metodología que con ellos se utiliza y por supuesto plenamente receptivos de los sentimientos que el profesor tiene ante la clase, o ante un alumno en particular. 
El proceso de socialización se incrementa día a día, son capaces de «compartir» mejor y empiezan a saber perder, aunque con grandes dificultades y en escasas ocasiones. 
El niño de 6 años es una maravillosa pieza muy maleable todavía y los condicionamientos que una más o menos acertada educación va a tener en toda su evaluación posterior es enorme.

www.gobiernodecanarias.org/educacion/usr/.../6anos.htm

3 comentarios:

  1. Me intersaría saber si tienes algo escrito sobre :estados de hipermotilidad.
    Un fuerte abrazo Marién.

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  2. Nikka no tengo nada sobre el tema que me preguntas, si encuentro algo te lo mando.Un abrazo.Marién

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  3. Primero comentamos el concepto de Hiperactividad: Funcionamiento psicomotriz alto, pero inadecuado para la edad del niño y su contexto. El niño se ve tiene mucha actividad motora, poca tolerancia a las frustraciones, atención lábil y dispersa que le impide atender y realizar tareas prolongadas. Le cuesta controlar sus impulsos, esperar turno en una fila, atender a la educadora (ó educador), mantener silencio…

    La Hipermotilidad. Estados de Hipermotilidad.
    Es una variante de la normalidad. Se trataría de niños con un patrón de psicomotricidad diferente, un poco más elevado que lo habitual para su edad; son los clásicos traviesos que van de aquí para allá, pero no son niños con algún impedimento más ó menos importante que les dificulte realizar sus tareas. La mayoría de los niños que son llevados a consulta por presentar características de hiperactividad, en realidad presentan hipermotilidad.

    La hipermotilidad no presenta lo negativo de la hiperactividad. El niño lleva sus estudios normalmente, atiende, no es agresivo,…pero se mueve un poco demasiado para su edad.
    Besos!

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