Tipos de atención en los niños y niñas




Tipos de atención (Selectiva, dividida, alternada, etc.) y sus características

Se entiende como la atención a un proceso cognitivo que permite que las personas se centren en uno o varios estímulos de su entorno de forma selectiva, obviando los demás. No obstante, según John Ratey, profesor en la universidad de Harvard y psicólogo, la atención se trata de mucho más que notar los estímulos de nuestro medio.

De acuerdo con su opinión, incluye una serie de procesos en los que se filtran y se equilibran numerosas percepciones uniendo su significado. Existen múltiples tipos de atención que influyen en diversos ámbitos, por lo que resulta importante conocerlos.


Los distintos tipos de atención en los niños

La atención influye de distintas formas en numerosos aspectos de nuestra vida. Tener una elevada capacidad para enfocar la atención es de gran ayuda al momento de trabajar o estudiar. Pues la capacidad de cada persona para utilizar su memoria se ve incrementada, así como su agilidad mental y capacidad para tomar decisiones.

Esta es un proceso cognitivo complejo. Su finalidad es mantenernos en un estado de alerta constante que permite a sus usuarios separar la información que se considera importante de aquella que no lo es, detectar cambios sutiles en el entorno, entre otros.

La atención puede presentarse de múltiples formas, manifestándose de manera distinta en diversas situaciones. Por lo cual, un individuo puede tener una amplia capacidad para controlar un tipo específico de atención, pero ser un poco menos hábil con otro. Sin embargo, los casos en los que una persona es muy hábil con un tipo de atención y menos con otra son poco frecuentes.

Entre los distintos tipos de atención existentes se pueden destacar los siguientes:

La atención selectiva

Esta clase de atención puede definirse como aquella capacidad que posee un individuo para seleccionar un estímulo en concreto en presencia de otros estímulos distractores. Para lograrlo, el cerebro lleva a cabo un proceso de habituación en el cual se desentienden los estímulos que ya se conocen, dejando así de prestarles atención de forma consciente.

Por ejemplo, imaginemos que nos encontramos en casa preparando un postre y escuchamos la sirena de un auto patrulla pasar por la calle. ¿Qué ocurriría en esta situación? El cerebro necesitaría poder atender un estímulo en particular, dejando a un lado los demás, pudiendo ser este el postre que se prepara o la sirena que se escucha afuera.

Este proceso en el que alguien centra su atención en solo un punto de interés se conoce como la atención selectiva. Este tipo de atención es bastante importante, ya que el limitar la capacidad de poner atención resulta necesario en muchas situaciones.

La atención separada

La atención separada puede ser explicada como aquella cualidad que posee la mente humana de atender un significativo número de labores de manera simultánea. De esta forma, puede responder ante múltiples estímulos sin ningún inconveniente.

Gracias a esta habilidad, podemos procesar información proveniente de distintas fuentes de manera simultánea sin ningún tipo de problema. Pudiendo así desempeñar de forma eficiente distintas labores a la vez de forma relativamente sencilla. El poseer esta habilidad cognitiva resulta sumamente importante en nuestro día a día.

No obstante, esta capacidad tiene sus límites. Es importante mantener en consideración que al dividir la atención, el rendimiento de la persona, así como la eficiencia de las acciones realiza se reducen de forma considerable.

Cuando un individuo presenta dificultades para efectuar varias tareas en paralelo, se produce un fenómeno que se denomina como “Interferencia”. El cual surge debido a que el cerebro solo puede procesar una cierta cantidad determinada de información de forma simultánea. Sin embargo, la atención dividida puede ser optimizada por medio de la práctica.

La atención alternada

La atención alternada o alternante es un tipo de atención sumamente peculiar. Se trata de la capacidad que posee una persona para cambiar el punto en el que concentra su atención de forma constante hacia otras tareas, pudiendo así alternar entre una y otra con frecuencia.

Este tipo de habilidad implica que una persona debe dedicar una cantidad considerable de atención a distintas actividades a la vez asegurándose de que las mismas tengan resultados tan satisfactorios como sea posible.

Un ejemplo sencillo de este tipo de atención puede ser el preparar un platillo y leer la receta del mismo de forma simultánea. De esta forma, se debe poner atención a la receta para poder seguir con exactitud todos los pasos de la misma. Al mismo tiempo, se pone atención a la preparación de los alimentos para que estos no se pasen de cocción o alguna situación similar.

La atención sostenida

El ser capaz de mantener la atención enfocada en un solo estímulo durante un plazo prolongado es una habilidad cognitiva conocida como “Atención sostenida”. Esta permite que sus usuarios se enfoquen en una misma actividad por el tiempo suficiente para poder llevarla a cabo de manera satisfactoria, aunque haya distracciones en el entorno.

Esta capacidad de poner la atención en un punto específico durante lapsos de tiempo prolongados es muy importante para poder realizar ciertas tareas de forma satisfactoria en nuestra vida cotidiana. Esta destreza puede perfeccionarse con la práctica frecuente.

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