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domingo, 2 de marzo de 2014

Comenzando la Escuela: adaptaciones positivas, modelando las emociones con los más pequeños.


Autor Prof. Nse. Alejandra Del Fabro
Directora del Instituto Idio+delfabro

Para tener en cuenta y  ayudar a adaptarse (o readaptarse) a la rutina escolar:
En vacaciones las familias manejamos horarios y actividades flexibles. Es importante, unas semanas previas al inicio de las clases, retomar los horarios de sueño y de las comidas de manera paulatina para andar sin prisas: hay que tener tiempo suficiente para que puedan desayunar tranquilamente, e ir relajados al colegio.
Levantarse temprano, preparar la mochila y hacer tarea son algunas de las obligaciones que los niños deben retomar para comenzar las clases. Si bien parecen rutinas simples, es normal que en los primeros días generen cierta ansiedad (y hasta enojo) en algunos menores. El adulto preparado y prevenido puede ayudar al niño a sobrellevar este momento estresante de forma positiva, con mucha empatía.
El hecho de que los niños participen en la preparación de materiales y del uniforme son algunos detalles que ayudarán a tener mejores resultados en la vuelta al colegio. Compartir las compras de los útiles escolares: se los puede invitar a que elijan ellos lo que más les gusta (cuadernos, mochila, cartuchera…). También se puede convertir en una actividad divertida y familiar la preparación de los elementos (marcar con su nombre, forrar los libros…).
Cada uno, dependiendo de su edad y su posibilidad, podría participar en la preparación de los útiles y ropa que utilizará en el colegio. De esa forma se establecerán las responsabilidades que les cabe en el proceso educativo y las normas que van a regir sus deberes y derechos claramente y con firmeza desde este periodo. El hecho de dar opción de elección hace que automáticamente el niño se sienta  involucrado, participe y sea responsable de su proceso de aprendizaje.
Es importante que los adultos recuerden que cada día y en cada momento están educando las emociones de sus hijos: la vuelta al cole también es uno de ellos. Es fundamental que los adultos puedan poner los límites necesarios en cada situación ya que a la mayoría de los niños (y a los adultos también)  les gana la ansiedad e inmediatez por conseguir los que se quiere. La vuelta al cole es una buena oportunidad para educar este aspecto, lo que se denomina “retardo en la gratificación” (saber esperar para obtener lo que queremos, dominar la ansiedad y no enojarse).  En este caso, quizás el niño quiera una nueva mochila. Entonces, el adulto responsable explicará al niño que éste no es el momento para poder comprarla, que limpiarán juntos la mochila del año anterior o, de ser necesario, la llevarán a reparar y, llegado el momento, comprarán una nueva.

Recomendaciones para los padres
Quienes tenemos hijos sabemos que no hay un manual perfecto para padres, pero sí unas pautas adecuadas para poder hacer más fácil esta vuelta al colegio. Sobre todo, una actitud positiva por parte de los padres.
Quizás encabecen el Top Ten “El Cariño y La Escucha”.  Hay que saber escuchar a los niños, que verbalicen lo que les pasa y que puedan expresar sus emociones y acompañarlos.
Una vez iniciado el curso escolar, todavía podemos disfrutar de un buen clima, hay muchos días con temperaturas agradables. Por ello, los expertos recomiendan seguir realizando las actividades de parque o piscina durante unos días. Con esta simple actividad, reduciremos el estrés de la familia y positivamente colaboraremos en la adaptación al nuevo curso.
Algo muy importante es que los adultos estén seguros de los profesionales. Es importante que los padres tengan confianza en la institución educativa y en los maestros, pues son los que se van a responsabilizar de su hijo. Y sobre todo, que estén tranquilos, son personas experimentadas en el tema y, seguramente, nos darán más que una mano cuando lo necesitemos.
10 consejos:
  1. Explicar al niño que irá a un colegio. Es recomendable que lo vea antes del comienzo de curso y se familiarice con el lugar. Le ayuda a tranquilizarse.
  2. Las despedidas deben de ser cortas para no alargar el momento de angustia de separación con los padres. Debemos mostrarnos tranquilos y seguros e informarles que luego volvemos a por ellos.
  3. Cuando los recojamos dediquémosle toda nuestra atención y mimos. No mostrar en ningún momento sensación de culpa o abandono porque puede influir negativamente en el proceso de adaptación.
  4. Prestar atención pero no dramatizar. Es normal que algunos niños nos manipulen durante la adaptación diciendo que los compañeros le pegan o intentando ponernos en contra del profesor para buscar nuestra atención.
  5. Comencemos a mantener rutinas y horarios adecuados de sueño para mantenerlos atentos y seguros en su aprendizaje.
  6. Propongámonos que nuestro hijo/a duerma al menos 8 horas. Preparemos un desayuno saludable para que su cerebro tenga la energía necesaria para afrontar el día emocional e intelectualmente y, consecuentemente, rinda mejor. Es importante considerar los lácteos, frutas y cereales en cantidades adecuadas, percatándonos de no sobrealimentarlos.
  7. Anotemos el horario de clases, los nombres de sus profesores y/o de los conductores del trasporte escolar y cualquier otro dato que estimemos necesario para tener a mano, reduciendo así el estrés de tener la mente preocupada.
  8. Enseñemos a organizar y preparar cada noche lo que va a necesitar al día siguiente, tanto la mochila como la ropa que se necesitará.
  9. Llevemos al niño a control médico para chequear su vista, desarrollo óseo, talla, peso, etc. No olvidemos,  también visitar al dentista.
  10. Finalmente, recordarle que cada inicio es una oportunidad. Una chance de hacer nuevas amistades, de aprender, de crecer… Todas ellas nos harán personas más sabias e inteligentes.
Fuente:http://www.asociacioneducar.com/

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