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domingo, 1 de diciembre de 2013

Tratamientos psicosociales/TDAH



Tratamientos psicosociales/TDAH
Para obtener mejores resultados, las intervenciones de los/as padres/madres, los/as maestros/as y el/la niño/a deben llevarse a cabo al mismo tiempo. Los siguientes cuatro puntos deben incorporarse a los tres componentes de la modificación de la conducta:

1. Comience con metas que el/la niño/a pueda alcanzar en pequeños pasos.

2. Sea consistente — a través de los diferentes momentos del día, los diferentes lugares y las diferentes personas.

3. Establezca intervenciones conductuales a largo plazo — no solo por varios meses.

4. El aprender y enseñar destrezas nuevas toma tiempo y el progreso de los/as niños/as va a ser gradual.

Los padres que quieren intentar un nuevo acercamiento conductual con sus niños/as deben aprender lo que distingue a la modificación de la conducta de los otros acercamientos para que puedan reconocer el tratamiento conductual efectivo y sentirse confiados en que lo que el/la terapeuta ofrece mejorará el funcionamiento de su niño/a. Muchos tratamientos psicoterapéuticos no funcionan con niños/as que presentan el TDA/H. La terapia individual tradicional, en la cual el/la niño/a invierte tiempo con el/la terapeuta o con el/la consejero/a escolar hablando sobre sus problemas o jugando con muñecos o con juguetes, no es modificación de la conducta. Tales terapias de “hablar” o “jugar” no le enseñan al niño/a destrezas y no se ha demostrado que trabajen para niños/as con el TDA/H.

¿Cómo comienza un programa de modificación dela conducta?

El primer paso es identificar un profesional de la salud mental que pueda proveer terapia conductual. Para algunas familias puede ser difícil encontrar al profesional apropiado, especialmente para aquellas familias que están socialmente en desventaja o que están aisladas geográficamente. Las familias deben pedirle un referido a su médico de cuidado primario, o deben comunicarse con la compañía de seguros para pedirle una lista de proveedores que participen en el plan de seguros, a pesar de que tal vez el seguro médico no cubra los costos del tipo de tratamiento intensivo que puede ser más útil. Otras fuentes de referido incluyen las asociaciones profesionales y los centros para el TDA/H de los hospitales y las universidades (visite www.help4adhd.org para obtener una lista de recursos).

El profesional de la salud mental comienza con una evaluación completa de los problemas del niño/a en la vida diaria, incluyendo el hogar, la escuela (tanto conductual como académica) y los ambientes sociales. La mayor parte de esta información proviene de los padres y de los/as maestros/as. El terapeuta también se reúne con el/la niño/a para tener una idea de cómo es el/la niño/a. La evaluación debe resultar en una lista de áreas objetivo o áreas blanco a atender en tratamiento. Las áreas objetivo o áreas blanco—frecuentemente conocidas como conductas blanco—son conductas en las que se desea un cambio, y si se cambian, ayudarán a mejorar el funcionamiento/impedimento del niño/a y los resultados a largo plazo.

Las conductas blanco pueden ser conductas negativas que es necesario detener o destrezas nuevas que es necesario desarrollar. Esto significa que las áreas blanco para tratamiento típicamente no serán los síntomas del TDA/H—sobreactividad, inatención e impulsividad—sino más bien los problemas específicos que esos síntomas pueden causar en la vida diaria. Las conductas blanco del salón de clases comúnmente incluyen “completar el trabajo asignado con un 80 por ciento de precisión” y “seguir las reglas del aula”. En el hogar, “juega bien con los/as hermanos/as (esto es, sin peleas)” y “obedece los pedidos o los mandatos del padre/madre” son conductas blanco comunes. (Se puede obtener una lista de conductas blanco comunes en el ambiente de la escuela, del hogar y de los/as compañeros/as en los paquetes de Tarjetas para el Reporte Diario en http://wings.buffalo.edu/adhd.)

Luego de que se identifiquen las conductas blanco, pueden implementarse intervenciones conductuales similares en el hogar y en la escuela. Los padres y los/as maestros/as aprenden y establecen programas en los que los antecedentes ambientales y las consecuencias se modifican para cambiar las conductas blanco del/a niño/a. La respuesta al tratamiento se monitorea constantemente por medio de la observación y la medición, y las intervenciones se modifican cuando fallan en ser útiles o ya no se necesitan más.

Enseñanza a padres

Los programas de enseñanza conductual para padres se han usado por muchos años y se ha encontrado que son muy efectivos.

A pesar de que de las ideas y las técnicas que se enseñan en la enseñanza conductual para padres son técnicas de crianza de sentido común, muchos padres necesitan enseñanza cuidadosa y apoyo para aprender las destrezas de crianza y para usarlas consistentemente. Es muy difícil para los padres comprar un libro, aprender la modificación de la conducta e implantar un programa efectivo por su propia cuenta. Con frecuencia necesitan ayuda de un profesional. Una serie típica de sesiones de enseñanza a padres incluyen lo siguiente:

• Establecer reglas para el hogar y estructura

• Aprender a elogiar las conductas apropiadas (elogiar la buena conducta al menos cinco veces más que lo que se critica la mala conducta) e ignorar las conductas inapropiadas menos severas (escoger sus batallas)

• Usar mandatos apropiados

• Usar contingencias de “cuando”… “entonces” (retirar recompensas o privilegios en respuesta a la conducta inapropiada)

• Planificar de antemano y trabajar con los niños en lugares públicos

• Tiempo fuera de los reforzamientos positivos (usar tiempo fuera como una consecuencia de la conducta inapropiada)

• Gráficas diarias y sistemas de puntos/fichas con recompensas y consecuencias

• Sistema de comunicación escuela-hogar para recompensar la conducta en la escuela y llevar un registro de las asignaciones escolares

Algunas familias pueden aprender estas destrezas rápidamente en el transcurso de 8-10 reuniones, mientras que otras familias — con frecuencia aquellas con los niños más severamente afectados —requieren más tiempo y energía.

Las sesiones de crianza usualmente envuelven un libro educativo o una cinta de video sobre cómo usar los procedimientos de manejo de conducta con los niños. La primera sesión con frecuencia se dedica a un vistazo general del diagnóstico, las causas, la naturaleza y la prognosis del TDA/H. Luego, los padres aprenden una variedad de técnicas, las cuales tal vez estén usando en el hogar pero no tan consistentemente o tan correctamente como es necesario. Los padres luego van a la casa e implantan durante la semana lo que han aprendido en las sesiones, y regresan a la sesión de crianza durante la semana próxima para discutir el progreso, para solucionar problemas y para aprender nuevas técnicas.

El adiestramiento a padres puede llevarse a cabo en grupos o con familias individuales. Las sesiones individuales con frecuencia se implantan cuando no hay un grupo disponible o cuando la familia se beneficiaría de un acercamiento diseñado a la medida que incluye al niño/a en la sesiones. Este tipo de tratamiento se llama terapia familiar conductual. El número de sesiones de terapia de familia varía dependiendo de la severidad de los problemas.

Cuando el/la niño/a involucrado/a es un/a adolescente, el adiestramiento a padres es un poco distinto. Se les enseña a los padres las técnicas conductuales que se modifican para que sean apropiadas para la edad del/a adolescente. Por ejemplo, el tiempo fuera es una consecuencia que no es efectiva con los/as adolescentes; en cambio, la pérdida de privilegios (tal como quitarle las llaves del auto) o el asignarle trabajo sería más apropiado. Luego de que los padres hayan aprendido estas técnicas, los padres y el/la adolescente típicamente se reúnen juntos con el/la terapeuta para aprender cómo encontrar soluciones a los problemas con las cuales todos estén de acuerdo. Los padres negocian la mejora en las conductas blanco del/a adolescente (tal como mejores notas en la escuela) a cambio de recompensas que ellos pueden controlar (tal como permitirle al adolescente que salga con sus amistades). El intercambio entre los padres y el/la adolescente en estas sesiones es necesario para motivar al adolescente a trabajar con los padres para lograr los cambios en su conducta.

El aplicar estas destrezas con los/as niños/as y los adolescentes con el TDA/H conlleva un gran esfuerzo por parte de los padres. Sin embargo, el trabajo duro tiene su recompensa. Los padres que dominan y aplican consistentemente estas destrezas serán recompensados con un/a hijo/a que se comporta mejor y que tiene una mejor relación con los padres y los compañeros.
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