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jueves, 15 de marzo de 2012

Autocontrol/Alumnos


El individuo se comporta de manera auto-controlada cuando es capaz de responder a los estímulos ambientales eligiendo su personalísima respuesta más que reaccionando de un modo automático e irreflexivo ante una situación.

Una incompleta o desordenada educación en la adquisición del autocontrol sitúa al niño o al adolescente en una posición de riesgo que puede afectar negativamente a su maduración como persona y mermar factores de protección en aspectos emocionales y sociales de su personalidad.

En el plano intelectual, el niño sin capacidad para ejercer el autocontrol sobre sus impulsos experimentará fracasos en el ámbito escolar, puesto que disminuye su capacidad para esforzarse en el alcance y la consecución de metas o logros académicos; asimismo la capacidad para seguir instrucciones de cierta complejidad se verá interferida por la tendencia a enfrascarse en el mundo de sus sensaciones internas, o dirigirá su atención hacia los numerosos y llamativos estímulos externos.


En el ámbito emocional, la demora de la gratificación supone un ejercicio de contención que precisa una elaboración intelectual capaz de frenar el principio de acción – reacción del niño. El no hacer requiere un componente activo que sustituya la conducta desestimada. Por ejemplo: no responder con una patada a un empujón recibido no sólo precisa que el niño visualice el resultado de la respuesta omitida (una pelea, un castigo), sino una alternativa, como dialogar, auto-afirmarse, o abandonar el escenario.


Lo referido anteriormente lleva a constatar que la baja capacidad de autocontrol no sólo no frustra la satisfacción inmediata, sino que orienta al niño hacia una retracción social que perjudicará su competencia social: baja asertividad, multiplicación de conflictos interpersonales, escasa red de contactos y amistades, etc.

Los tres pilares básicos sobre los que se puede asentar una acción educativa dirigida a mejorar la capacidad de autocontrol de los alumnos son:

- El fomento de la capacidad de tolerancia a la frustración
- El aprendizaje de la demora del refuerzo
- El dominio de las auto-instrucciones para guiar el propio comportamiento.


El educador encuentra en la vida cotidiana de los alumnos numerosas ocasiones para mejorar el autocontrol. Dado que el entorno escolar ha sido definido como el “primer escenario de espera” del individuo, los comportamientos que supongan una acción-reacción perjudicial para el niño, sus compañeros, o la convivencia global deberán no sólo ser sancionados, sino explicados pacientemente al principio y recordados de manera continuada.

Infancia, autocontrol y mediación social

En términos evolutivos la posibilidad de hacer algo diferente a lo primero que apetece requiere una madurez en el Sistema Nervioso Central. De hecho, es difícil aceptar que sin un desarrollo de determinadas conexiones neuronales pueda hablarse de “hacer” y no simplemente de “reaccionar”.

En estadios tempranos se debe desarrollar una importante actividad por parte del adulto: estar pendiente de las acciones de los niños y poner límites a sus movimientos o poner barreras físicas que impidan el acceso de los pequeños a determinados ambientes físicos que pudieran suponer un riesgo para ellos. Esto no será suficiente por sí solo para que el niño aprenda que debe abstenerse de coger ciertos objetos o trepar por cualquier pendiente. El adulto, además de tomarle de la mano e impedir que se haga daño, ha de acompañar con su lenguaje la respuesta de interrupción de su acción. Estas formas de proceder facilitarán la progresiva adquisición de estos mecanismos ya en los inicios de su adolescencia.

Otra fundamental tarea del adulto para asentar la capacidad de autocontrol de los menores es la enseñanza de las formas concretas de actuar de forma correcta y adaptada al entorno social; es decir, proporcionarle alternativas de acción que sustituyan la abstención de las que suponen un riesgo.


Fuente:FAD

6 comentarios:

  1. agradezco tu publicación..Felicitaciones !!!

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    1. Gracias María Inés...un fuerte abrazo!

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  2. Muy buen artículo.Felicitaciones! gracias por compartir!

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    1. Gracias a todos por estar acompañándome en la bella tarea de aprender y enseñar! Un fuerte abrazo!

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  3. hola! mis peques de este curso, están aprendiendo a "esperar" de forma increíble, ya que estoy en un CRA, y tengo que dar consignas diferentes según la edad (3-4-5 años) y por ello deben ser pacientes mientras explico a unos y a otros! Es complicado, pero de a poco aprenden!
    Beset
    Silvina

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    1. Silvina... tus alumnos reciben de ti el afecto y la comprensión que necesitan para ser felices y aprender!!!Gracias por compartir con nosotros tu experiencia! Un fuerte abrazo!

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