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martes, 17 de enero de 2012

Docentes/Escuela inclusiva

Clima del aula

El clima emocional del aula tiene una gran influencia no sólo en el bienestar de los niños/as, sino también en los logros de aprendizaje. En un estudio realizado por la UNESCO3 sobre los factores asociados a los aprendizajes, se mostró que la percepción que tiene los alumnos/as en cuanto al tipo de clima emocional existente en el aula es la variable que, por sí sola, tiene una mayor incidencia en los resultados de aprendizaje que el conjunto de otras variables del aula.
En este mismo estudio también se evidenció que en aquellas escuelas en las que el grupamiento de los alumnos era heterogéneo y no había discriminación en cuánto a género, raza y capacidad era mayor el nivel de logros.

Lo anteriormente señalado justifica la necesidad de prestar especial atención a la creación de un clima emocional favorable para el aprendizaje y la participación en las aulas. Algunos aspectos a considerar pueden ser los siguientes:
 
-Reconocer a cada niño como una persona única y darles un afecto incondicional
Las relaciones entre maestros y alumnos son determinantes para el proceso de enseñanza y aprendizaje, por este motivo es esencial establecer relaciones auténticas y tener una actitud de apertura, para ello es necesario:

· Demostrar una consideración positiva hacia todos los alumnos/as.

· Darse tiempo para escuchar a los niños/as tanto en grupo como individualmente.

·Procurar que ningún niño/a sea invisible, dirigirse a cada uno/a en particular en las diferentes actividades.

· Desarrollar relaciones en la clase de manera que demuestren coherencia y creen confianza.

·Comprender y mostrar que la comunicación con los alumnos/as supone tanto escuchar como hablar.

· Hacer del aula un espacio donde los niños y niñas puedan experimentar sin temor conductas que suponen elegir y asumir riesgos y una responsabilidad personal.

· Definir límites y pautas de conducta de los niños y niñas en la sala de clases, fijadas por el docente y la escuela.

· Tener altas expectativas y dar retroalimentación positiva (promover la autoestima y el desarrollo emocional de los alumnos/as)

Existe suficiente evidencia acerca de la gran influencia de la autoestima en el rendimiento académico, en el equilibrio emocional, desarrollo personal y en el éxito en la vida en general. Como señala Milicic (2001) la autoestima es importante porque si las personas no se quieren a sí mismas, difícilmente podrán ser felices y hacer felices a los demás.
 
Cuando las críticas excesivas disminuyen la autoestima, no se confía en sí mismo ni
en la capacidad para proponerse metas y lograrlas.
 
-Fomentar la cooperación y relaciones positivas entre los alumnos/as
Es fundamental potenciar el respeto y valoración mutua entre los alumnos/as y promover estrategias que fomenten la cooperación y solidaridad en lugar de la competencia. Los estudiantes han de reconocer las fortalezas de sus compañeros y valorarlos como personas únicas. Para lograr interacciones positivas es preciso establecer canales de comunicación en los que puedan expresarse y conocerse como por ejemplo asambleas de clase, debates o discusión en pequeños grupos.

Los educadores son un modelo fundamental, para sus alumnos/as, por lo que han de prestar especial atención a los mensajes que emite sobre ellos y ellas, cuidando que no sean descalificadores o impliquen situaciones comparativas. Si el docente destaca las fortalezas de todos los alumnos/as estos aprenderán también a valorarlas.

-Organizar el espacio del aula de forma que facilite la accesibilidad a la información y la autonomía

Favorecer la autonomía y movilidad de los niños y niñas requiere adaptar el espacio a los distintos tipos de actividades y agrupamientos. Los niños/as con mayores dificultades habrán de ubicarse en aquellos lugares en los que tenga un mayor acceso a la información y puedan comunicarse y relacionarse mejor con sus compañeros y el docente.

-Consensuar reglas y rutinas del aula.Cuando las reglas y los acuerdos son consensuados se tornan naturales y cotidianos.

M. Ainscow (2001) considera que los aprendizajes significativos en el aula están relacionados con:

· Límites y expectativas claros con respecto a la conducta de los niños y niñas.

· Sistema de recompensas y sanciones que enfatice las expectativas y promueva la autoestima y la autodisciplina de alumno/a.

· Estrategias activas orientadas a crear y mantener un ambiente adecuado.

· Coherencia y flexibilidad, al responder a los niños y niñas a los acontecimientos

Respecto al maestro/a también es beneficioso que considere aquellas tareas que se hacen habitualmente en la escuela y en el aula, tales como:

· Saludar a los niños y niñas en el momento de la llegada a la escuela y al aula, incentivando tal cortesía entre todos.

·  Planificar la enseñanza para todos y todas, sin olvidar la singularidad de los aprendizajes.

·  Partir de lo que los niños y niñas saben y conocen.

· Promover el trabajo grupal, interactivo y colaborativo..

·Dialogar y responder más que preguntar.

· Respetar sus tiempos, favorecer su autonomía, no hacer las cosas por ellos o ellas.

·Observar a los niños y niñas en distintas situaciones de aprendizaje.

·Hacer una síntesis al finalizar cada clase.

Las “buenas rutinas” facilitan las relaciones interpersonales y permiten abordar los aprendizajes de manera más significativa y constructiva, sólo en la práctica se adquieren y se consolidan, son estas acciones, entre otras que permiten crear un clima de respeto, reconocimiento y comprensión de las necesidades recíprocas.

3 comentarios:

  1. un tema importante e interesante

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  2. me gusto y es importante tomarlo en cuenta

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  3. Gracias amigas...muy importante crear un buen clima en nuestras aulas para poder ejercer una labor docente basada en el respeto y la atención a la diversidad.Un abrazo!

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