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lunes, 7 de noviembre de 2011

Actuaciones en el aula para su refuerzo psicológico-Dislexia


Actuaciones en el aula para su refuerzo psicológico: los niños disléxicos suelen agravar su problema con las consecuencias psicológicas que se les producen por la propia situación que viven en el día a día; de hecho, muchos de ellos derivan en depresión, ansiedad, baja autoestima, etc. Por ello, se les tiene que ayudar, además, con unas pautas que deberían ser de sentido común, o de simple humanidad, para cualquier docente. Serían algunas de las siguientes:

1º Demostrarle que se conoce su problema y que se le va a ayudar.
  • Esto motiva especialmente al niño, ya que nos ve como una ayuda, no como un castigo o una corrección.
  • Tenemos que lograr que confíe en nosotros y no tenga que esconderse.
  • Él tiene muchos “motivos” para mentir y evitar.
  • Nosotros nos tendremos que preocupar de tener información sobre la dislexia.
2º Valorar los trabajos por su contenido, sin considerar los errores de escritura.

  • Este es un aspecto muy importante de cara a favorecer el crecimiento de su propia autoestima. El niño necesita que se le valore lo que tiene de positivo su trabajo y no tanto los errores cometidos.
  • Los errores de escritura son totalmente esperables y, aunque se le expliquen, no deben ser tenidos en cuenta en la valoración.
3º Hacerle ver y destacarle los aspectos buenos de sus trabajos.

  • Se puede insertar notas estimulantes en los cuadernos cuando hay tareas que están realizadas correctamente.
4º No esperar que alcance un nivel lector igual al de otros niños.

  • Resulta fundamental que se tenga una expectativa clara de las limitaciones y los progresos que puede realizar el niño.
  • No podemos evaluarle con los mismos parámetros que a los demás, sus progresos son más lentos y difíciles.
  • Nunca debe ser comparado con los demás compañeros en este aspecto.

5º Saber que requiere más tiempo que los demás para terminar sus tareas.

  • Si se le ajusta la cantidad de tarea el niño podrá sentirse seguro de sí mismo al comprobar como él también termina con los demás.
6º Aceptar que se distraiga con mayor facilidad que los demás, ya que las tareas de lecto-escritura conllevan un sobreesfuerzo para el niño.

  • El niño con dislexia es más dado a distraerse y despistarse, por lo que habrá que estar muy atento al modo en que intervenimos para reconducir su capacidad de atención.
  • Deberíamos recordar que el disléxico emplea, de manera científicamente probada, cinco veces más energía cerebral que el no disléxico en cualquier tarea que suponga lecto-escritura, por lo que se agotará con mayor facilidad que el resto. Esta es una de las principales causas de sus distracciones: necesita desconectar porque está extenuado.
7º Demostrarle interés por su manera de funcionar en las tareas.
  • Se trata de estar pendiente de la realización efectiva de las tareas, no como vigilancia, sino transmitiéndole al niño el posible apoyo o explicación que pueda necesitar.
  • Hay que intentar que nos vea dispuestos a ayudarle, no a corregirle, no a sancionarle.
  • Interesarse por ver cómo está haciendo lo que hace en ese momento.
8º No frenar su imaginación.
  • Siempre es más eficaz orientar y reconducir que cortar o reprimir, favorece el buen desarrollo emocional del niño.
  • La imaginación es una herramienta poderosa para poder incorporar información en el estudio, puede ayudar a representar los contenidos en un sentido más habitual y hábil para el niño.

9º Darle unas bases sólidas de metodología y de organización de la tarea.

  • Si le enseñamos a organizar el trabajo, desde el índice de sus libros hasta los esquemas de las lecciones, y le enseñamos a manejar las herramientas de trabajo, le estaremos dando unas buenas bases.
  • Estas bases deben ser compartidas con la familia, para que las puedan seguir en las tareas de casa.
  • La organización del trabajo tendría que planificarse en función de la resistencia del niño a conseguir un buen rendimiento .
10 Indulgencia y perseverancia.
  • Es preciso lograr, entre todas las partes implicadas, que el niño perciba que su problema no nos da pena, sino que estamos con él para entenderlo y ayudarle, con constancia.
11º Darle otras responsabilidades alternativas dentro de la clase.

  • Se trata de intentar compensar los posibles malos resultados para favorecer la autoestima del niño.
12º Estimularle constantemente sin bloquearle psicológicamente.

  • Ciertamente difícil de realizar, pero hay que intentar estar pendientes de animarle a seguir constantemente, sin que llegue a sentirse agobiado por la realización de las tareas.
13º Es fundamental ser consciente de la necesidad de que se desarrolle su autoestima.

  • Hay que darle oportunidades de que haga aportaciones a la clase.
  • No hacerle leer en voz alta en público en contra de su voluntad.
ASOCIACIÓN ANDALUZA DE DISLEXIA
 (ASANDIS)


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