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sábado, 29 de octubre de 2011

ORIENTACIONES /ALUMNOS CON SÍNDROME DE ASPERGER/Parte III/ INTERVENCIÓN EN EL AULA




Escasa Concentración


A menudo, los niños con SA no se concentran en su tarea, distraídos por estímulos internos (les atrapan pensamientos que giran en torno a su tema de interés y les lleva a “otro mundo”); con frecuencia tienen muchas dificultades de planificación y les cuesta mucho mantener el punto de focalización en las actividades escolares (no tanto debido a un déficit de atención, sino a que el punto de focalización es otro); al alumno con SA puede costarle mucho diferenciar entre lo que es relevante y lo que es secundario del entorno estimular, por lo que su atención se focaliza en estímulos irrelevantes que le atraen poderosamente (un sonido, un estímulo luminoso, un objeto...); tienden a retraerse en mundos interiores complejos de una manera mucho más intensa que la típica actitud de "soñar despiertos" y tienen dificultades de aprendizaje en una situación de grupo.



Sugerencias de Programación

· Para que el niño con SA trabaje mejor en clase, se deben evitar tareas y/o exámenes largos, ya que se pierden en el proceso de resolución. Las tareas deben ser divididas en unidades pequeñas, y debe ofrecérsele una ayuda, supervisión y una reorientación constantes por parte del profesor.

· A los niños con problemas de concentración importantes les suelen resultar útiles las sesiones de trabajo con una duración determinada (preferiblemente corta), previamente anunciada (“tienes … min. Para realizar esta tarea, cuando termines enséñamela”). Esto les ayuda a organizarse. El trabajo de clase que no se haya terminado dentro de los límites de tiempo asignados (o que se haya realizado de modo descuidado) deberá hacerse durante el tiempo libre del niño (por ejemplo, a la salida de la jornada escolar o durante el tiempo que se utilice para sus áreas de interés); el impedirle salir al recreo habrá que valorarlo en cada caso, ya que puede ser contraproducente si lo que pretendemos es mejorar su socialización y al niño puede gustarle quedar en clase en el período de recreo, con lo que estaríamos dando un refuerzo.

· Los niños con SA suelen mostrarse testarudos; necesitan expectativas firmes (instrucciones firmes, claras, con un fin claro y predeterminado, tiempos y orden establecidos....). Es bueno que obtenga un refuerzo por el cumplimiento de las reglas.

· Las instrucciones y explicaciones dadas al grupo general, puede ser necesario aclararlas con él en particular y asegurarse de que las comprendió. Es aconsejable sentar al niño en la primera fila de la clase y hacerle preguntas a menudo para ayudarle a mantener la atención en la lección que se esté impartiendo.

· Pueden tener un ritmo de trabajo muy lento y desesperante. El establecer límites de tiempo y dividir en pasos la tarea, ayudará a solventar este problema. Pero no debemos olvidar que podría necesitar más tiempo para realizar sus tareas y que necesitará “toques” frecuentes para que retome. A veces un gesto o clave acordados previamente, por ejemplo, una palmadita cariñosa en el hombro, un chasquido de dedos...resultará adecuada para los momentos en que no esté atendiendo. Se evitará darlos en alto, ya que le nombraríamos continuamente y ello le pone en evidencia ante los compañeros y no ayuda a mejorar la situación.

· Debido al ritmo lento de trabajo, evitaremos sobrecargarle de deberes para casa; es preferible seleccionar por calidad y no por cantidad.

· Si se usa el "sistema del amigo", se puede sentar a un amigo del niño cerca de él para que éste le pueda recordar que siga con la tarea o escuche lo que dice el profesor.

· El profesor debe intentar de modo activo que el niño con SA abandone sus pensamientos/fantasías internas y se centre en el mundo real. Esto es una batalla constante, ya que el niño se encuentra más cómodo en su mundo interno que en el mundo real. En el caso de los niños de menor edad, debe estructurarse incluso su tiempo de juego libre, ya que tienden a sumergirse de tal modo en juegos de su propia fantasía solitarios y ritualizados que pierden el contacto con la realidad. El fomentar que un niño con SA participe en un juego de mesa con uno o dos compañeros, supervisándolo de cerca, no solamente estructura el juego, sino que le proporciona una oportunidad para practicar habilidades sociales.



Escasa Coordinación Motora

Los niños con SA suelen ser físicamente patosos y torpes; tienen un modo de andar rígido y torpe, no tienen éxito en los juegos que implican habilidades motoras y presentan deficiencias de motricidad fina que pueden causar problemas de grafomotricidad, un ritmo
de trabajo lento y pueden afectar su capacidad para el dibujo y su rendimiento en E. Física.



Sugerencias de Programación

· En E. Física, para el niño con SA sería preferible priorizar aquellos aspectos del currículo que se orientan más hacia la salud y el mantenerse en forma y no a un programa de deportes competitivo.

· No obligar al niño a participar en deportes competitivos, ya que su falta de coordinación motora puede crearle frustración y dar lugar a bromas y rechazos por parte de los compañeros, que no suelen elegirlos para su grupo.

· Si presentan dificultades en escritura, podría valorarse la conveniencia de que recibiera clases de apoyo. En el caso de los niños con SA se cuidará especialmente que estos apoyos no interfieran con su participación en el resto de la programación, evitando, en todo caso, sobrecargarle para casa con tareas que no hizo en la escuela por haber participado del apoyo.

· Los estudiantes con SA pueden necesitar más tiempo que el resto para terminar sus exámenes; también podrían necesitar algunas directrices por parte del profesor. No significa darle la respuesta, sino ayudarle a estructurarse, a centrar la atención.


Dificultades Académicas

Los niños con SA, generalmente poseen un nivel de inteligencia medio o superior a la media, pero les falta pensamiento de alto nivel y habilidades de comprensión. Suelen mostrarse muy literales. Sus imágenes son concretas y su capacidad de abstracción pobre. Su estilo de hablar pedante y su impresionante vocabulario da la falsa impresión de que entienden lo que están diciendo, cuando en realidad se trata más de una reproducción de estructuras. Es frecuente que posea una excelente memoria mecánica. Con frecuencia, sus habilidades para resolver problemas son escasas.



Sugerencias de Programación

· El niño con SA necesita encontrarse muy motivado para no seguir sus propios impulsos. El aprendizaje ha de ser gratificante y no provocarle ansiedad.

· No dar por supuesto que el niño con SA ha entendido algo, simplemente porque es capaz de repetir como un loro lo que ha oído.

· Ofrecer explicaciones adicionales y tratar de simplificar los conceptos más abstractos de las lecciones.

· Sacar partido de la memoria excepcional de estas personas. El recordar información sobre hechos es con frecuencia su punto fuerte.

· Muy a menudo, no entenderán los matices emocionales.

· Las tareas escritas realizadas por personas con SA son a menudo repetitivas, saltan de un tema a otro y tienen connotaciones de palabras incorrectas. Con frecuencia, estos niños no aprecian la diferencia que existe entre el conocimiento de tipo general y sus propias ideas y por lo tanto, presuponen que el profesor entenderá sus expresiones algunas veces rebuscadas o que conocerá la información necesaria para interpretar el contenido que ellos escriben (debido a la dificultad para comprender el punto de vista del otro). Habrá que explicarles expresamente todo esto, aunque a nosotros nos parezca muy simple y obvio e indicarles qué aspectos y contenidos de su trabajo debe mejorar.

· Los niños con SA suelen tener un nivel de lectura excelente, pero su comprensión del lenguaje es pobre. No hay que dar por sentado que entienden todo aquello que leen con tanta facilidad.

· Su trabajo académico puede tener poca calidad, debido a que el niño con AS no está motivado para hacer esfuerzos en aquellas áreas en las que no está interesado. El profesor debe mostrarle con firmeza que espera de él cierta calidad en su trabajo. Cuando deba realizar un trabajo en un tiempo determinado, no solamente debe terminarlo, sino que debe hacerlo de modo cuidadoso. El niño con SA corregirá el trabajo que haya realizado de modo descuidado a la salida de clase, durante los recreos o en el tiempo asignado para sus intereses personales.



Vulnerabilidad Emocional

Los niños con SA, a menudo no poseen los recursos emocionales suficientes como para responder a las demandas sociales de la clase.
Debido a su falta de flexibilidad, estos niños se estresan con facilidad. Su autoestima es baja, y a menudo son muy autocríticos y no son capaces de permitirse errores. Pueden ser propensos a la depresión, especialmente en la adolescencia (existe información documentada sobre un alto porcentaje de depresiones en adultos con SA). Las reacciones de rabia y los estallidos de cólera suelen ser
respuestas frecuentes a su estrés/frustración. Los niños con SA no suelen estar relajados y se encuentran fácilmente superados cuando las cosas no son como deberían de ser, según su punto de vista rígido. Interaccionar con otra gente y responder a las demandas ordinarias de la vida cotidiana puede ser para ellos un gran esfuerzo.


Sugerencias de Programación

· Prevenir los estallidos de cólera, ofreciéndoles un alto nivel de coherencia. Preparar a estos niños frente a los cambios que se produzcan en la rutina diaria, para aminorar el estrés Explicarles estos cambios. Los niños con SA a menudo tienen miedo, se enfadan o se entristecen frente a cambios forzados o inesperados.

· Ayudar a los niños a manejarse cuando se sientan superados por el estrés, para prevenir estallidos. Ayudar al niño escribiéndole una lista de pasos muy concretos que tiene que dar cuando se perturba (por ejemplo, 1- Respirar profundamente tres veces; 2- Contar despacio tres veces los dedos de su mano derecha; 3- Decir que quiere ver al profesor de apoyo, etc). Esto se puede entrenar con el profesor de apoyo (se insiste en que debe ser en horario que no interfiera con su participación en el programa).

· El profesor debe intentar limitar al mínimo que sus emociones negativas se reflejen en su tono de voz. Hay que mantenerse en calma, ser coherente y firme en la relación con el niño, haciendo gala de paciencia. Hans Asperger (1991), el psiquiatra que dio nombre a este síndrome, observó que "el profesor que no entienda que al niño con SA hay que enseñarle cosas aparentemente obvias se sentirá impaciente e irritado"; No hay que esperar que el niño con SA admita que está estresado,triste o deprimido. Del mismo modo que no pueden percibir los sentimientos de los demás, estos niños pueden no ser conscientes de sus propios sentimientos.

· Los profesores deben estar alerta frente a los cambios de comportamiento que puedan indicar la existencia de una
depresión, tales como mayores niveles de desorganización que los usuales, falta de atención y aislamiento; umbral de estrés menor; fatiga crónica... En estos casos, no hay que dar por válido el hecho de que el niño afirme que se encuentra bien. Se informará a los padres, recomendándoles que le lleven a un especialista. En estos casos es muy aconsejable, acompañarlo de un informe escrito donde se incluyan tales síntomas.

· Ser conscientes de que los adolescentes con SA son especialmente proclives a la depresión. Las habilidades sociales son muy valoradas en la adolescencia, y el estudiante con SA se da cuenta de que es diferente de los demás y de que tiene dificultades para establecer relaciones normales. El trabajo académico se vuelve más abstracto, encuentra las tareas que se le asignan cada vez más difíciles y complejas. En estos casos pueden recurrir a refugiarse aún más en su mundo interno para evitar afrontar tales situaciones.

· Será de una gran ayuda para estos niños contar con un profesor mediador que le sirva de apoyo en situaciones difíciles (puede ser el profesor de apoyo, el tutor...) y a él recurriría cuando tuviera dificultades. Con él entrenaría habilidades sociales, relajación, captación y expresión de emociones, etc. Este profesor debería resultar accesible al niño.

· Tan pronto como aparezcan dificultades de aprendizaje en un área determinada, los niños con SA deben recibir apoyo escolar, valorando cuál sería la modalidad más adecuada para él. Con frecuencia, estos niños se encuentran fácilmente sobrepasados y reaccionan frente al fracaso de manera mucho más negativa que el resto de los niños.

· En todo caso, en nuestro sistema educativo, estos niños deben permanecer en escuelas ordinaria con o sin apoyo, según el caso particular. En caso de precisar ayuda extra, podría resultar adecuado contar con los padres para que se le ofreciera fuera del marco escolar y gestionando las becas que se convocan para tal efecto.
Los profesores juegan un papel vital a la hora de ayudar a los niños con SA a negociar con el mundo que les rodea. Debido a que los niños con SA son con mucha frecuencia incapaces de expresar sus miedos y sus angustias, depende de la actuación de determinados adultos a su alrededor el que abandonen la seguridad de sus fantasías interiores y vivan en el mundo exterior. Los profesionales que trabajan con estos jóvenes en las escuelas deben proveerles de la estructura externa , la organización y la estabilidad de la cual carecen. El uso de estrategias de enseñanza creativas con personas que sufren de este síndrome es fundamental, no solamente para
facilitar el éxito académico, sino también para ayudarles a sentirse menos alejados de los demás seres humanos y menos sobrepasados por las demandas ordinarias de la vida cotidiana.


EOEP Astorga- CRA de Bustillo del Páramo

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