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domingo, 11 de septiembre de 2011

ASPECTOS PSICOEVOLUTIVOS DEL NIÑO A LOS 7 AÑOS


ASPECTOS PSICOEVOLUTIVOS DEL NIÑO A LOS 7 AÑOS









Piaget inicia con estos 7 años el subperíodo de las OPERACIONES CONCRETAS, segunda fase del período las operaciones concretas propiamente dichas que para Piaget va desde esta edad hasta los 11 años. Del niño de la etapa anterior, dominado por la percepción y la intuición, pasamos al niño con una mente presidida ya por la lógica basada en experiencias concretas, (lo que se puede ver y tocar), muy lejos aún del pensamiento abstracto, pero suficiente para que podamos referirnos a su razonamiento como razonamiento lógico, con capacidad, por ejemplo, como para entender las transformaciones de los objetos y con un inicio de interiorización mental de las acciones, aunque todavía resuelva la mayoría de sus problemas por medio del método de «ensayo y error».

Una manifestación importante en estos 7 años es su gran deseo de saber. Antes, su curiosidad sobre las cosas era sobre el «qué» y luego, sobre el «¿a qué pertenecen ?»; ahora esto ya no le satisface puesto que al pensamiento de tipo sincrético le ha sustituido el pensamiento de tipo asociativo; ya quiere saber "¿de qué están hechas?", "¿cómo se hacen?", "¿cómo funcionan?" y "¿por qué el hacer una cosa hace que otra suceda?"...

Pero necesita comprender las cosas de un modo bien concreto, aprende mediante lo que hace, mediante lo que vive, lo cual su maestro debe tener muy en cuenta para tratar de enseñarle poniendo en relación, de una u otra forma, ese tema que está desarrollando en la clase, con el propio mundo del niño. Refiriéndonos, - por poner un ejemplo, a las Matemáticas, este puede ser el momento para lograr que esta materia no se convierta en un problema serio y bloqueante en las etapas superiores, como lastimosamente nos toca observar bastante a menudo en alumnos que intrínsecamente cuentan con unas capacidades de razonamiento normales y en muchos casos, hasta por encima de la media. El niño de 7 años está capacitado para poder comprender los inicios del cálculo: sabe que si tiene 4 caramelos y le dan 2 más ya tiene 6, que si de sus 3 chicles regaló uno, se quedó con dos...

Y tenemos que tener muy presente el hecho de lo fuerte que la Memoria suele surgir en esta edad. Esta técnica de base es de una importancia notoria, sobre todo en la 1ª etapa de Primaria, pero se nos puede convertir en un arma de doble filo, si al no ser bien usada se convierte en un supletorio de la inteligencia, en vez de una ayuda.

Pero aparte de necesitar comprender las cosas de forma concreta, también las necesita comprender, tal y como necesita que se estructure su mundo, de una forma ordenada; este hecho se proyecta en la necesidad que advertimos en él de ordenar cosas, hacer listas y sobre todo, ese empezar a coleccionar objetos, aunque le importa más, por el momento, la cantidad que la calidad.

Este gran deseo de saber, al que nos referíamos al principio (haciendo la salvedad de que si el niño pasa por una etapa conflictiva puede que no sea así, pero dando por hecho que nos estamos refiriendo al niño de 7 años típico) , viene unido a una buena adaptación al medio escolar, donde se encuentra plenamente inmerso y a gusto.

EI alumno de 2º, tranquilo y ansioso de saber, pone igualmente mucho entusiasmo en todo lo que hace, pero no olvidemos que su atención, que ya tiene visos de voluntaria en muchos casos, no se puede mantener mucho tiempo, por lo que las tareas que acomete, deben ser cortas y entrar dentro de sus capacidades, ya que a esta edad les gusta quedar bien y si algo no pueden hacerlo, les llega a producir mucha angustia.

Otro cambio importante lo advertimos en el juego. Sigue siendo brusco y movido, pero su creciente sociabilidad hace que busque jugar en grupo, empezando a respetar las reglas del juego, aunque prefiere las creadas por ellos mismos que las que les vienen dadas por otros. Los amigos, el grupo, ya tienen una importancia para él, puesto que la transformación que se ha realizado en sus estructuras mentales, le pone en condiciones de aceptar que, aunque es él mismo y único, se parece también a otros niños con los que tiene mucho en común, y con esto empieza no sólo la preferencia por el grupo sino también la lealtad al mismo.

Vemos cómo en los juegos, los dos sexos empiezan a separarse o al menos no admiten en su grupo a un miembro del otro sexo con la facilidad con que lo hacían antes.

En el aspecto familiar se advierte como más notorio, el desligamiento progresivo de la madre. En casa suele ser un niño tranquilo y bueno, aunque mantiene conflictos con sus hermanos, a pesar de que a los hermanos mayores los admira y respeta, y si tiene alguno pequeño lo mima y protege, aunque de vez en cuando, cambie su actitud a causa de los celos, que tan comunes son a esta edad. Hay un claro acercamiento hacia su padre al que respeta y admira con entusiasmo.

Este inicio de desligamiento materno hace que su interés empiece a manifestarse hacia su maestro, del que intentará llamar la atención en todo momento. Para el maestro es ésta una magnífica ocasión para favorecer lo más posible una relación interpersonal.

En esta edad podemos también empezar a hablar de una conciencia moral, aunque todavía esté formando y ordenando sus ideas éticas, pero en general, saben que cosas tales como hacer trampas, mentir, robar. ..son «cosas malas» , aunque esto tenemos que interpretarlo con gran cuidado y no con nuestra mente de adultos, ya que a veces lo que se puede considerar un pequeño hurto, para él no lo es, dado su sentido de la propiedad confuso e incipiente, o lo que para nosotros es una clara mentira, para él es sólo un producto de su fantasía, tan desarrollada en esta etapa que, aunque puede distinguir lo real de lo fantástico, a veces está tan inmerso en sus fantasías y le gustan tanto, que quiere creérselas; tampoco olvidemos que la mayoría de las veces se rige más por los castigos o reconvenciones que recibe que por su endeble formación moral: «me han castigado, pues esto era malo», «no me han castigado: no es malo». Pero a pesar de todo esto, su pequeña conciencia moral, o lo que antes se llamaba «el uso de razón», empieza ya a funcionar.

Y no queremos acabar esta breve exposición sin hacer mención a algo tan trascendental como es el lenguaje, dada la incidencia que éste tiene en el desarrollo de la inteligencia y viceversa. El niño de 7 años ya puede pronunciar perfectamente todos los vocablos que forman su idioma y construir frases gramaticalmente correctas. Puesto que las deficiencias de lenguaje pueden traer secuelas graves en lectura, escritura, cálculo...y sobre todo, en el desarrollo de la inteligencia en general, debemos estar alerta para detectar esta problemática y ponerle remedio cuando aún estamos a tiempo.

 www.gobiernodecanarias.org/educacion/usr/.../7anos.htm

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