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miércoles, 30 de septiembre de 2015

Lo que supone la vuelta al cole con TDAH

 

 

Lo que supone la vuelta al cole con TDAH


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Llegada la última semana de agosto hay padres que se empiezan a agobiar pensando en lo que va a suponer la vuelta al cole: en cómo se adaptará su hijo a la nueva clase, si los profesores de este curso serán comprensivos con su TDAH y estarán dispuestos a colaborar, si los compañeros le volverán a hacer el vacío como años anteriores o cómo se adaptará el niño a las exigencias académicas del curso, porque cada año se le pide más concentración, más estudio y más dedicación.
El primer día de curso los padres comparten en la puerta del colegio lo bien que lo han hecho sus hijos el año anterior, las maravillosas notas que sacaron y la cantidad de felicitaciones que recibieron por parte de los profesores. Y tú, mientras escuchas a esos padres, no puedes evitar pensar en lo que te costó que tu hijo llegara al aprobado raspado, lo triste que saliste de la reunión con los profesores cuando te dijeron que no se esforzaba suficiente, que estaba siempre distraído y que iba por detrás de sus compañeros. Como si vivieras en un mundo completamente diferente a ellos.
Son muchas cosas las que influyen en que al niño le vaya bien o mal en el curso, y está claro que es muy complicado controlarlo todo. Por eso, como padres, debemos centrarnos en lo que está a nuestro alcance, para conseguir superar el curso intentando que la experiencia escolar sea para el niño lo más satisfactoria posible.

Estos son nuestros consejos para la vuelta al cole con niños con TDAH:


1. Revisión con su médico y/o terapeuta.

Es aconsejable que tras el período de vacaciones, lleves al niño a una revisión con su médico y/o terapeuta para comentar cómo ha pasado las vacaciones. En el caso de que esté siguiendo un tratamiento farmacológico, es buen momento para que su médico revise si hay que hacer algún ajuste en la medicación que tenía prescrita antes del verano. En este punto, también es interesante plantearse cuáles van a ser las exigencias del nuevo curso, probablemente superiores a las del curso anterior. Debemos aseguraremos de que su tratamiento y/o terapia le permita cumplir con todas las obligaciones académicas que tiene a lo largo del día.

2. Preparar el calendario de asignaturas.

Esto es casi imprescindible. Hacer juntos un calendario de las diferentes asignaturas que tiene cada día le ayudará mucho a nivel organizativo. Podéis hacer varias fotocopias y colocarlas en sitios estratégicos donde los pueda consultar siempre que tenga dudas: la pared de su cuarto, la agenda y al lado de donde coloca su mochila (para que no se le olviden los libros cuando prepare la cartera para el día siguiente).
  

3. Establecer una rutina desde el principio.

No esperes a que la carga de trabajo y deberes sea muy alta para establecer la rutina de estudio. Cuanto antes se acostumbre al ritmo de trabajo menos le costará cuando la exigencia sea mayor. Lo ideal es acordar con él cómo se va a organizar esta rutina, así el se siente involucrado en el proceso de decisión y le costará menos interiorizar la obligación. Una vez que hayáis establecido las prioridades y tiempos, debéis plasmarlos en un esquema organizativo y que lo coloquéis en un sitio donde él lo pueda consultar siempre que sea necesario.

4. Hablar con sus profesores.

Es importante que pongas en conocimiento de los profesores cómo afecta el TDAH a tu hijo. Explícales en qué tiene mayores dificultades, los trucos que suelen funcionar con él, cuáles fueron sus mayores problemas el año anterior y en qué necesitará más ayuda por su parte. Si el profesor tiene interés en saber más sobre el TDAH y cómo se puede manejar en el cole y en clase, le puedes decir que visite la sección “TDAH en el colegio” de www.tdahytu.es.
Además, puedes aprovechar esta reunión para preguntarle si estaría dispuesto a informarte, por e-mail y de forma periódica, por ejemplo, sobre cómo va evolucionando tu hijo en la asignatura, los deberes y el comportamiento en clase.



5. Pactar con él.

Con los niños y aún más con los niños con TDAH, parece que se necesita un master en negociación para conseguir que se hagan las cosas… La negociación en este caso debe tener como objetivo establecer el tiempo, el momento y el sitio de estudio. Establece con él tiempos de descanso, recompensas después de haber terminado todos los deberes en el plazo acordado, como por ejemplo 10 minutos más de TV para ver dibujos. Acuerda también que puedas revisar que haya cumplido con lo pactado, que los deberes estén hechos y que le puedas tomar la lección, para evitar que te intente engañar y llevarse la recompensa sin haber cumplido.

6. Ser razonable.

Después de toda la jornada escolar, clase de refuerzo en matemáticas y después una hora de inglés y corriendo a natación, y cuando llega a casa ducha y a hacer los deberes, cenar y a la cama. Una locura. Hay que ser razonable en la carga de actividades que se ponen por la tarde, para que el niño también tenga tiempo para hacer lo que le apetezca y disfrute de ser un niño. La sobrecarga de actividades puede resultar en angustia y frustración en el niño, por lo que intenta acordar con él qué actividades se van a hacer durante el curso y qué días.

7. Los 5 ingredientes más importantes.

Si hay algo que necesitan los niños con TDAH es el apoyo de sus padres. Debemos trabajar para asegurarnos de que cada día aportemos un poco de optimismo, cariño, dedicación, paciencia y apoyo. Y puede parecer fácil a simple vista, pero en el día a día a veces nos dejamos llevar, y se nos olvida que sin estos 5 ingredientes, la receta para “un curso superado con éxito” no sale igual.

8. Confiar en él.

Muchos niños con TDAH han pasado por fracasos escolares que les han debilitado la autoestima e incluso la confianza en sus capacidades intelectuales. Esta barrera es importante vencerla y no hay mejor manera de hacerlo que confiando en él, transmitiéndole seguridad. Anímale cada vez que haya una ligera mejora, ya sea en una nota, en el tiempo en el que ha completado una actividad o en lo atento o aplicado que ha estado a una explicación. La autoestima es el motor que nos mueve a todos para ser mejores cada día, para esforzarnos y conseguir lo que queremos. Demuéstrale que confías en él encargándole pequeñas tareas y responsabilidades que pueda cubrir. Le estarás reforzando la autoestima.

Esperamos que todos tengáis una vuelta al cole tranquila… con pocas turbulencias. Que cojáis el curso con ganas y que cuando os deshinchéis un poco o perdáis fuerza, que volváis aquí para recordar lo importantes que sois para su evolución escolar.
¡Mucho ánimo!
FUENTE:
http://www.tdahytu.es/

lunes, 21 de septiembre de 2015

Familias valiosas: Ideas para fortalecer valores entre padres e hijos

 
 
 
Educar es una tarea tan importante que compromete los valores y la integridad de
cada padre o madre. Por eso, el siguiente folleto pretende ayudarnos a reflexionar sobre la importancia de clarificar nuestros valores y expresarlos a través de actitudes, hábitos y conductas; y las herramientas básicas con las que contamos para enseñar nuestras normas. Todo ello acompañado de unas serie de lecturas y ejercicios para estimular ésta reflexión y las acciones que cada familia decida emprender para la formación de los suyos. ¡Esperamos que os sea de utilidad!



Autora:         Alicia Molina
Editor:          Fondo de Cultura Económica


domingo, 20 de septiembre de 2015

Marc Monfort: “La función del logopeda es desbloquear procesos y orientar a las familias para que sean eficaces en su comunicación diaria”

 
 
 
Marc Monfort es logopeda por el Instituto Superior de Logopedia de Ghlin en Bégica y Profesor de Enseñanza Primaria y de Pedagogía Terapéutica por la Universidad Complutense de Madrid. Es director del centro Entender y Hablar en Madrid y autor, junto con Adoración Juárez, de numerosas publicaciones y materiales sobre trastornos del lenguaje.

¿Qué recogen los TEL (trastorno específico del lenguaje) exactamente?
Un TEL es una dificultad duradera en la adquisición del lenguaje que aparece desde el principio que no puede justificarse en términos de lesión adquirida, sordera, trastorno del desarrollo intelectual, trastorno neuro-motor, TEA (trastorno del espectro del autismo) o deprivación social masiva. Hay que subrayar que un diagnóstico de TEL es compatible con cualquiera de las anteriores patologías si éstas no pueden justificar por sí mismas la importancia o las características del trastorno de lenguaje: entonces se habla de plurideficiencia o de comorbilidad.
 

¿Cuál es su relación con el TEA? ¿En qué se diferencian? ¿Se solapan?
Como en cualquier intento de clasificación, en ésta como en cualquier ciencia, las fronteras no siempre son nítidas porque no provienen de la realidad sino de nuestra propia mente; concretamente, los síntomas lingüísticos de ciertas formas de TEL mixto se solapan con los síntomas lingüísticos de niños con TEA que disponen de bastante lenguaje; el criterio diferenciador no se sitúa entonces en el lenguaje sino en la importancia de las alteraciones en habilidades sociales y en comportamiento.
 
¿Es posible diferenciar un TEA de un TEL en edades tempranas?
Sí en los casos extremos, no en los casos fronterizos.
 
¿Son diferentes las terapias?
No esencialmente ya que las terapias son fundamentalmente sintomatológicas: de hecho la respuesta a las terapias en lenguaje constituye uno de los elementos del diagnóstico diferencial, siendo siempre mejor en TEL que en TEA, sobre todo en lo que se refiere a generalización y flexibilidad de uso.
 
Es usted director del centro Entender y Hablar en Madrid y vicepresidente de la asociación del mismo nombre, donde trabajan también con personas sordas. ¿Hay alguna semejanza entre los problemas comunicativos de las personas sordas y de las personas con TEA?
El centro E y H siempre se ha dedicado a distintas patologías del lenguaje; la asociación E y H agrupa únicamente las familias de niños y niñas con discapacidad auditiva. Los problemas de lenguaje y de comunicación entre niños con sordera y niños con TEA son bastante opuestos: los primeros tienen esencialmente problemas con el dominio de su idioma pero no con la comunicación en sí misma; por ello sus problemas pragmáticos son secundarios, mientras que en niño con TEA son primarios, derivan directamente de la naturaleza de su patología.
 
¿Cuándo y por qué debemos empezar a preocuparnos por si nuestro hijo tuviese un TEL?
Lo más pronto posible porque la eficacia de las terapias está directamente ligada a la precocidad de las mismas. De forma muy general, un niño con dificultad de comprensión debería consultar desde los 18/24 meses porque un déficit receptivo es casi siempre un indicador de algún trastorno, sea del lenguaje o de otro aspecto del desarrollo; un niño sin expresión oral o con una expresión limitada a unas pocas palabras sueltas a los 24 meses, un niño que entiende bien y habla pero no es inteligible, a los 36 meses. En estos dos casos, es posible que se trate de un simple retraso inicial que se va a compensar durante el tercer año de vida, pero también es posible que sean los primeros síntomas de un trastorno más severo y sólo alguien con experiencia en este tipo de problemas puede analizar los datos observables a esa edad.
La prevención es la palabra clave y una intervención no consiste necesariamente en sesiones de logopedia, hay también programas centrados en la interacción familiar que constituyen a menudo la primera propuesta de intervención.
 
¿Cómo se puede saber si un problema de lenguaje es solamente eso o esconde un problema más profundo?
Con una evaluación detenida del resto de sus habilidades, es decir, de su capacidad intelectual, sensorial, motriz así como de su comportamiento relacional. Los síntomas lingüísticos por sí solos no nos dicen nada, deben ser analizados en el contexto del conjunto del desarrollo.
 
¿Cómo afectan las dificultades de lenguaje a la autoestima y el autoconcepto de una persona?
La forma de expresarse forma parte de la imagen que damos de nosotros mismos a los demás y, desgraciadamente, la sociedad asocia “hablar mal” con “pensar mal”. Basta para darse cuenta de ello con observar el trato que reciben en películas, obras de teatro o series de televisión los “gangosos”, “tartamudos” y los mal llamados “sordo-mudos”, cosa que no ocurre (afortunadamente) con aquellos que sufren trastornos motores o ceguera por ejemplo.
 
Vemos que la prosodia está afectada en los TEA, ¿qué dificultades presentan estas personas en esta área?
Prácticamente todas las personas con TEA presentan alteraciones de la prosodia, en distintos grados de severidad. No conocemos bien los mecanismos de dicha alteración y probablemente intervienen varios factores, algunos de ellos perceptivos y otros relacionados con aspectos muy frecuentes de su personalidad como la falta de flexibilidad.
 
A veces cuando un niño empieza a hablar, queremos forzarlo a que hable porque pensamos que no habla más porque no le apetece, o que no pronuncia mejor por vagancia. Por ejemplo, si nos pide algo, no se lo damos hasta que lo pronuncia correctamente. ¿Esto ayuda realmente al niño, tanto si tiene TEA como si no?
No existen “niños vagos para hablar” porque esto supondría que los niños que hablan bien lo hacen porque son “trabajadores” y que no es el caso. La adquisición temprana del lenguaje y del habla depende esencialmente, además de condiciones fisiológicas y anatómicas, de una capacidad innata que, como todas las capacidades innatas, está distribuida en la población de forma desigual.
El aprendizaje del lenguaje en niños de desarrollo típico es una fuente constante de gratificación emocional tanto para los niños como para sus familias y esto explica en gran parte la enorme actividad lingüística de los niños a partir de los 2 años. Por el contrario, el niño que tiene menos capacidad se encuentra además con una estimulación insuficiente, a menudo inadecuada e, incluso, si el retraso se mantiene, con reacciones de ansiedad, enfado, decepción. Es el clásico efecto “San Mateo”: los niños con más capacidad reciben más y mejor estimulación, los niños con menos capacidad la reciben menos y en peores condiciones. La sociedad no tiende naturalmente a compensar las diferencias individuales sino a reforzarlas, aunque sea inconscientemente, y pasa lo mismo con la escuela. De ahí la importancia de los programas centrados en la interacción familiar.
 
Pasando a la intervención profesional, ¿cómo cree que se podría mejorar la intervención en el lenguaje? ¿Qué lagunas detecta en la intervención que se hace?
Con una detección más precoz (aquí hay que destacar la responsabilidad que tienen pediatras y profesores de infantil), con una mejor preparación de los especialistas en lenguaje, actualmente inferior a lo que sería necesario, con una mejor información a las familias de niños entre 0 y 5 años y con un acceso más democrático a los servicios de apoyo.
 
Teniendo en cuenta que las horas que puede pasar el niño con el profesional son pocas, ¿cómo pueden continuar o apoyar la intervención las familias en casa?
Ningún logopeda puede asumir la responsabilidad de transmitir el lenguaje y el idioma a un niño porque carece de tiempo para ello; su función es desbloquear procesos y orientar a las familias para que sean, además de buenas familias que evidentemente lo son en su mayoría, familias eficaces en su comunicación diaria. Lo mismo que los padres de un niño con sordera aprenden a modificar su forma de hablar y de interactuar con él, los padres de un niño o de una niña con TEL o con TEA necesitan aprender a ajustar su forma de escuchar y de hablar a las características de su hijo o hija. No dejan de ser padres, se convierten en mejores comunicadores.
 
A lo largo de nuestra vida continuamos aprendiendo y desarrollando nuestras habilidades, entonces ¿cuándo se termina una terapia? ¿Cuándo y cómo se decide que la terapia ya no es necesaria?
En algunos casos, se consigue la normalización de los parámetros cuantitativos y cualitativos que usamos para evaluar el lenguaje. En esos casos, es fácil determinar el fin de una terapia; en otros casos, la normalización no es posible entonces el límite es la propia ambición del niño (ya no tan niño) y de su familia.
En realidad, intervienen a menudo otros factores mucho más materiales (disponibilidad de tiempo, ausencia de un profesor de audición y lenguaje en un centro de secundaria, limitaciones económicas, listas de espera…). En algunos casos de mayor severidad, se puede llegar a un techo evolutivo y la ausencia de progresos objetivos al cabo de un cierto tiempo aconseja dedicar ese tiempo a otros aprendizajes probablemente más útiles.
 
Andrea Villarino Rúa
FUENTE:
 

Ponencia de Carles Capdevila en Gestionando Hijos Barcelona

Actividades para potenciar la educación emocional a través de los cuentos






Actividades para potenciar la educación emocional a través de los cuentos

La lectura es fundamental en el progreso del pensamiento y del lenguaje, y es clave en la adquisición de las asignaturas curriculares. Sin embargo, algo que tendemos a olvidar es que también puede tener grandes beneficios en el desarrollo de la Inteligencia emocional, especialmente durante las etapas de Infantil y Primaria, y que con sencillos trucos y actividades podemos realizar grandes avances.

Beneficios emocionales de la lectura

Los cuentos tienen la capacidad de transportarnos a otras situaciones y ponernos en la piel de personajes muy dispares. De esta manera, la lectura rompe nuestros esquemas, nos expulsa de la zona de confort y nos enfrenta a realidades que ponen en juego, entre otras, las siguientes habilidades emocionales:
  • El conocimiento de las propias emociones y su gestión.
  • El descubrimiento de las motivaciones e intereses propios.
  • El conocimiento de las emociones de los demás y la empatía.
Como maestros hemos de ser conscientes de que, con algunas pequeñas ideas, es posible trabajar estas habilidades con nuestros alumnos desde edades tempranas. A continuación, mostramos dos ejemplos sencillos para ayudar la capacidad de reconocer las emociones en otros con niños de entre 6 y 10 años.

Ejercicios para trabajar la educación emocional con los cuentos

Actividad 1. Mi mapa de emociones

Objetivo: Aprender a identificar las emociones de los demás a través de su gestualidad
Os propongo crear conjuntamente, con la ayuda del grupo clase, un mural donde se recopilen las emociones que han aparecido a lo largo del cuento que habéis leído. Como son pequeños y puede que todavía no tengan demasiada soltura con la identificación emocional, deberéis ir personaje por personaje y el maestro deberá guiar mucho la actividad. Para hacerlo, puede utilizar preguntas como estas: ¿Cómo creéis que se debe haber sentido el protagonista cuando ha perdido su juguete?, ¿y después al encontrarlo?, ¿vosotros cómo os habríais sentido?, etcétera.
A continuación, buscad fotografías en revistas y periódicos de personas que penséis que están sintiendo esas emociones que habéis escogido para el mural. Las utilizaremos para aprender a reconocer los elementos gestuales que nos permiten identificar si una persona está triste, enfadada, sorprendida, etcétera.
Para que la actividad fluya mejor, nos ayudará apropiarnos de casos reales y cercanos que el niño conozca bien. Así podemos preguntar a nuestros alumnos lo siguiente: ¿cómo reconocéis cuándo mamá está enfadada?, ¿cómo se le pone la cara?, ¿por la cara, creéis que el señor de la fotografía está enfadado o triste?, ¿os recuerda a alguien su expresión?
 

Actividad 2. Personajes contrarios

Objetivo: Aprender a conocer las emociones de los demás a través de su apariencia física y comportamiento.
Diremos a nuestros alumnos que escojan un personaje que les haya gustado (o no) al finalizar la lectura del cuento y les pediremos que busquen elementos de su aspecto o su comportamiento que muestren alguna emoción: “Creo que está triste porque siempre viste de negro”, “creo que está contento porque sonríe”, “me parece que es feliz porque siempre canta.” Es una actividad compleja, por lo que sería bueno hacerla en parejas o en grupos.
A continuación, pediremos a los estudiantes que concreten esta emoción en frases cortas o adjetivos que nos permitan conocer con el máximo de detalle posible cómo es este personaje. Por ejemplo, podemos decir esto: “Sé que es un personaje que está contento normalmente porque canta, viste camiseta amarilla y ropa de color vivo; en las imágenes del cuento además he visto que sonríe y los ojos los tiene grandes y alegres, etcétera.”
Cuando tengamos la descripción completa, la invertiremos; es decir, buscaremos o inventaremos los contrarios para cada una de las frases que tenemos apuntadas y dibujaremos ambos personajes, uno al lado del otro. De esta manera, podremos observar la representación de dos emociones contrarias a través de dos personajes y ver cómo se traducen estas emociones a gestos y comportamientos.

FUENTE:
Rocío López Valdepeñas es maestra especialista en innovación educativa y emprendimiento.

http://www.educaciontrespuntocero.com/
 

Efecto Pigmalión: por una educación sin etiquetas


Efecto Pigmalión: por una educación sin etiquetas
 

Dejar a un lado los prejuicios y las ideas preconcebidas puede ser un proceso bastante difícil, ya que se trata de un método que nuestro cerebro utiliza para simplificarnos la realidad y hacernos la vida más fácil. Sin embargo, puede tener consecuencias muy negativas en las personas que nos rodean, y más aún en nuestros estudiantes. ¿Quieres saber más sobre el efecto Pigmalión?

El efecto Pigmalión consiste en que las creencias y expectativas de una persona respecto a otra pueden condicionar su comportamiento y la manera en que se percibe a sí misma. Es decir, que si definimos a nuestros alumnos y alumnas con etiquetas como “vago”, “malo”, “tímido” o “rebelde”, lo único que conseguiremos es reforzar ese comportamiento y que finalmente terminen por asumir que son así. Hay que tener mucho cuidado con este tipo de prácticas, ¡es muy fácil afectar de forma inconsciente el autoconcepto de los más pequeños!
Son varios los casos reales y experimentos en los que se ha podido comprobar las intensas consecuencias de este proceso, destacando el realizado por los psicólogos Robert Rosenthal y Lenore Jacobson en 1968, y que recogieron en la obra Pygmalion in the Classroom.
Sin embargo, lo interesante del efecto Pigmalión es que se le puede dar la vuelta y utilizarlo de forma positiva para motivar y aumentar la confianza del estudiante, mejorando además enormemente sus resultados académicos. El objetivo básico debe ser trabajar de forma transversal en potenciar la autoestima del alumno, siguiendo algunas pautas como estas:
  • Marca expectativas realistas y asequibles.
  • Haz juicios positivos y críticas constructivas, que le ayuden a mejorar en lugar de incidir en el error cometido.
  • Realiza una escucha activa de sus preocupaciones y opiniones, tratando de entender qué es lo que les motiva, cuáles son sus metas, cómo se sienten…
  • Pon en práctica tu empatía, entendiendo la individualidad de cada uno de tus estudiantes y respetando su diferencia.
Recuerda que, si el niño o niña se siente capaz de conseguir algo (y, además, está motivado para hacerlo), ¡podrá lograr todo lo que se proponga!
Algunos recursos que no te puedes perder
  • Juegos de autoestima y cohesión de grupo: Puede resultar muy interesante llevar a cabo periódicamente técnicas y actividades en el aula para fortalecer la autoestima individual y grupal de tu clase. ¡En este documento encontrarás ejemplos de todo tipo!
  • El profesor es el instrumento didáctico más potente: Te recomendamos este artículo sobre el tema en el blog de Escuela con cerebro, en el que hacen un interesante análisis y aportan varios ejemplos de casos reales para que te ayuden a ponerlo en práctica en el aula.
  • El peligro de etiquetar: En este interesante artículo encontrarás algunos consejos para evitar en la medida de lo posible la utilización de etiquetas con los más pequeños.

FUENTE:http://blog.tiching.com/

lunes, 14 de septiembre de 2015

Cómo hacerle frente a cuatro problemas habituales del TDAH

 

Cómo hacerle frente a cuatro problemas habituales del TDAH


El TDAH se manifiesta en cada persona de una forma diferente: Unos tienen más síntomas de inatención, otros de hiperactividad o de impulsividad. A esto además hay que añadirle que a veces se pueden presentar varios síntomas combinados con diferentes intensidades. Y por si fuera poco, también hay que tener en cuenta todos los factores comórbidos que se asocian al TDAH, Tics, TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo), ansiedad, TND (Trastorno Negativista Desafiante), depresión, problemas de autoestima, TUS (Trastorno por Uso de Sustancias)… que a su vez también pueden presentarse de forma combinada y en diferentes intensidades.
Visto lo visto, parece que no puede quedar duda alguna de que el TDAH es un trastorno muy heterogéneo. Sin embargo hay cuatro problemas habituales del TDAH que se suelen presentar en casi todos los niños con TDAH. A continuación te presentamos estos problemas, que seguramente reconocerás, y también te proponemos unas pautas que te ayuden a manejar estas situaciones.

Tarda mucho tiempo en vestirse1

Puede que sea causado por su déficit de atención o que lo haga para llamar la atención o como forma de desafiar la autoridad. Pero sea cual sea la razón por la que lo haga, puede llegar a sacar de quicio a los padres y ocasionar fuertes tensiones y discusiones en el núcleo familiar.

¿Cómo puedes ayudarle?

Acuerda con él un sistema de puntos, en el que establezcáis las tareas o funciones que se van a tener en cuenta (vestirse, ducharse, recoger la habitación…).  Es importante que estas tareas, los puntos, el tiempo y lo que se consigue con los puntos (ver la tele antes de ir al cole, jugar después de hacer los deberes…) , se acuerde con el niño, que él sepa cómo funciona y qué sucede si no cumple con lo pactado.
  • Puedes empezar dándole un punto por vestirse en 15 minutos (luego puedes ir disminuyendo el tiempo).
  • Avisa al niño de cuándo empieza a contar el tiempo y recuérdale del tiempo que dispone.
  • Vuelve a avisarle cuando sólo queden 5 minutos para que finalice el tiempo.
  • Si al finalizar el tiempo, no ha terminado de vestirse, viste al niño y comunícale que no ha obtenido el punto.

Importante

No estar constantemente insistiendo en que se vista (hacerlo sólo una vez al principio y una 5 minutos antes de que termine el tiempo) evita el riesgo de llamadas de atención y hace que el niño se haga responsable de su propia conducta. También se puede usar un cronómetro para evitar la discusión sobre si han pasado realmente 15 minutos o no, y además le permite ver al niño el tiempo que le queda.

Come mal

Comer es un proceso largo, con muchos pasos, muchos de ellos repetitivos y que pueden resultar poco interesantes y divertidos para un niño. Por lo que frecuentemente, se aburre, se distrae, quiere levantarse de la mesa… Convirtiendo la comida en una situación de tensión en la que los padres están constantemente encima del niño para que coma y suele acabar en pelea.

¿Qué puedes hacer para que coma mejor?

Establece una tarea concreta a todo el proceso de comer: comer en un tiempo establecido, comer algo de todos los platos, no quejarse… Recuerda que es importante que el niño sepa cuáles son las tareas que se establecen.
  • Hay que poner un tiempo máximo de 30 minutos.
  • Retirar la comida pasado este tiempo, sin ningún tipo de prórrogas.
  • Si ha comido bien, se dan puntos para que canjee por premios. Comer bien significa comer todo o una determinada parte de la ración (establecida previamente – a veces hay que pesarlo para evitar discusiones).

 Importante

Se debe poner la misma comida para todas las personas de la mesa y no hacer platos especiales para el niño. También debes recordar que no puedes insistir más de un número de veces, y que no puedes hacer oídos sordos ante las quejas. En el caso de los niños desafiantes, suelen recurrir a comidas a deshoras. Esto debe quedar prohibido.

No se quiere acostar

Siempre parece haber motivos para quedarse un poco más, viendo la tele, jugando a la consola… Pero la disciplina a la hora de irse a la cama es fundamental para empezar a llevar una buena higiene del sueño.
 
¿Qué puedes hacer para que el proceso de acostarse sea más fácil?
Lo primero de todo, es establecer una hora fija para irse a la cama, y que esto no dependa de los programas de televisión.
No cedas fácilmente ante las peticiones cariñosas de un día, porque al día siguiente se van a convertir en una exigencia por su parte, y va a llevarte a un conflicto. Si cedes, el niño comprueba que es posible acostarse más tarde, que el cumplimiento de las normas es flexible, y por supuesto él está dispuesto a comprobar hasta dónde llega esa flexibilidad. Hay que evaluar detenidamente la situación, y si decides ceder, debes hacerlo con todo tipo de advertencias que le dejen claro que es una excepción y que mañana bajo ningún concepto se repetirá.
Si cuando el niño se queda solo en su habitación en la cama, se pone a gritar, es importante mostrarse neutro, y evitar decirle: “No grites que vas a molestar a los vecinos”. Porque entonces te va a tener entre la espada y la pared. Algunos padres han solucionado esta situación explicando a los vecinos lo que va a pasar (incluso con el niño delante, para demostrarle que no es un juego y que tienes la sartén por el mango).
Puedes dejar al niño en su cama a la hora establecida, apagar la luz y salir de la habitación. Cuando empiece a llorar cuenta unos minutos y vuelve a entrar, así varias veces, entrando cada vez menos tiempo y en intervalos de tiempo más largos. Otras opciones son dejar la puerta abierta e ir cerrándola poco a poco, disminuir poco a poco la intensidad de la luz.

Importante

Estos procesos deben llevar a una normalidad (dormir sin luz, con la puerta cerrada o semicerrada y a una hora establecida), para lo que es fundamental seguir una progresividad y consistencia en el método aplicado. No mezcles diferentes soluciones en un intervalo de pocas semanas, selecciona una solución, y aplícala durante un tiempo.  Este tipo de terapias no tienen que consistir en hacer pasar un mal rato al niño, sólo en hacer siempre lo mismo. Si funciona el vaso de leche caliente antes de dormir, o leer un cuento, perfecto. Lo importante es no ceder ante la petición de otro cuento más, porque al día siguiente serán dos más.

Hacer los deberes es una batalla

Después de un día de colegio, a lo niños no les apetece hacer los deberes y por supuesto siempre tienen cosas más importantes que hacer antes de ponerse a ello. Para evitar que se convierta en una lucha entre padres/hijo, es de gran ayuda establecer un horario para hacer los deberes (en función del tiempo que los profesores consideren necesario para realizar las tareas).
Lo ideal es que hagan las tareas según lleguen del colegio, y que se refuerce el hacer los deberes con un premio (una actividad que le guste): ver una película, dar un paseo, ir a jugar al parque… Es recomendable que esa actividad se haga justo después de acabar los deberes, y que la duración esté relacionada con la rapidez con la que se hayan terminado. Por supuesto los deberes tienen que estar bien hechos. Cuanto más tarde en terminar los deberes, menos tiempo para hacer lo que le gusta tendrá.

Importante

Si no termina todos los deberes a tiempo, aún así le dejaremos que durante 10 minutos solamente haga aquello que le gusta. De esta forma él se dará cuenta de lo que se está perdiendo. Pero no le dejes que lo haga más de ese tiempo. También puede ser bueno fragmentar el tiempo de estudio, intercalando ratos de descanso, por ejemplo 30 minutos de estudio- 10 minutos de descanso, lo que le permite hacer descansos antes de que pierda la atención y así mantenga un ritmo de estudio. Siempre se deben controlar los tiempos de cada etapa, ya sea de estudio o descanso con un temporizador. Deja que lo ponga él antes de levantarse de la silla y cuando se vuelva a sentar, tú sólo debes supervisar que no haga trampas.
Esperamos que estas técnicas que te proponemos sirvan para conseguir manejar las cuatros situaciones problemáticas que hemos comentado y que se producen con tanta frecuencia en los niños con TDAH.
FUENTE:
http://www.tdahytu.es/
 

¿Cómo aprende el cerebro? Metodologías activas de aprendizaje por Luis Bretel

The Very Best of Jazz Divas

"Mitos y verdades sobre la adquisición del lenguaje, la lectura y la escritura" Florencia Salvarezza

Trastornos asociados al TDAH

viernes, 11 de septiembre de 2015

Trastorno de aprendizaje




Trastorno de aprendizaje

Definición, clasificación y epidemiología y sensibilización

Trastorno de Aprendizaje (TA) es un término genérico que hace referencia a un grupo heterogéneo de entidades que se manifiestan por dificultades en la lectura, escritura, razonamiento o habilidades matemáticas. Aunque el TA puede ocurrir concomitantemente con otras condiciones discapacitantes , como la deficiencia sensorial y el retraso mental, o con influencias extrínsecas como la desventaja socio-cultural o una enseñanza insuficiente o
inapropiada, el TA no es el resultado de estas condiciones o influencias.

El TA una condición permanente que interfiere en la vida escolar del niño, porque crea una disparidad significativa entre su verdadero potencial y el rendimiento académico, repercute en su autoestima y en las relaciones con sus compañeros y puede afectar notablemente la dinámica familiar.
Los TA han sido definidos por el Manual Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-IV) y por
la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) ; ver tabla 1. CIE-10 (1993):
Trastornos específicos del desarrollo del aprendizaje escolar
  • Trastorno específico de la lectura
  • Trastorno específico de la ortografía
  • Trastorno específico del cálculo
  • Trastorno mixto del desarrollo del aprendizaje escolar
  • Otros trastornos del desarrollo del aprendizaje escolar
  • Trastorno del desarrollo del aprendizaje escolar sin especificación
  • DSM-IV ( 1994): Trastornos específicos del aprendizaje
  • Trastorno de la lectura
  • Trastorno del cálculo
  • Trastorno de la escritura
  • Trastorno de Aprendizaje no especificado
Los TA hacen referencia a déficits específicos y significativos del aprendizaje escolar y tienen unos criterios diagnósticos propios que pueden resumirse en:
  • Las capacidades de lectura, escritura o cálculo medidas mediante pruebas normalizadas, administradas individualmente, se sitúan por debajo de lo esperado para la edad cronológica del sujeto, su cociente de inteligencia y la escolaridad propia de la edad.
  • Estas alteraciones han de interferir significativamente en el rendimiento académico o en las habilidades de la vida cotidiana que exigen lectura, cálculo o escritura.
  • Si hay un déficit sensorial, las dificultades para la lectura, cálculo y escritura exceden de las asociadas habitualmente a él.
También deben cumplir la premisa de no ser consecuencia directa de otros trastornos como retraso mental, enfermedades neurológicas, problemas sensoriales o trastornos emocionales.
Los criterios diagnósticos DSM-IV especifican que el TA debe basarse en algo más que la exploración clínica; es imprescindible evaluar la presencia de un déficit específico mediante protocolos de test estandarizados. Además, es también indispensable la medida formal del Cociente Intelectual (CI). Esta evaluación, realizada por un especialista en neuropsicología o psicopedagogía se detalla en el apartado «Evaluación psicopedagógica».
La prevalencia de los TA arroja cifras bien dispares en la literatura: se estima entre 5-10% entre el 10- 15% o entre 16-20%,según los distintos estudios.
Del total de escolares con TA, el 80% tienen dificultades en la lectura La prevalencia de la dislexia oscila entre 3-10% Y la de la discalculía entre 3-6% de la población escolar.
En el año 2004 el Instituto Nacional de Evaluación y Calidad del Sistema Educativo (INECSE) concluye que en sexto curso de educación primaria el 16% de los alumnos tiene un rendimiento bajo en lengua castellana y matemáticas y en el último curso de la ESO el 15 % tienen un rendimiento bajo en lengua castellana y el 17 % en matemáticas . Sería muy útil una evaluación de los factores que inciden en ello y especialmente de la incidencia que los TA pudieran tener en este problema.
La identificación lo más temprana posible de los TA es esencial para su tratamiento también precoz, antes de que la escolarización esté muy afectada y el chico tenga importantes secuelas emocionales, pues entonces la efectividad del tratamiento será mucho menor.
Es recomendable la preparación del personal docente de todos los centros educativos, sobre las diferentes dificultades específicas de aprendizaje y dislexia. Máximo si en el centro educativo existe algún caso específico. Además es fundamental, una correcta aplicación de las "adecuaciones curriculares", en los casos pertinentes.
Todo profesional de la educación, sin importar el nivel desde inicial hasta adulta, debería saber algo sobre dislexia y tener en cuenta estas recomendaciones en la medida de lo posible. Es de suma importancia la preparación de los docentes de manera que puedan reconocer las características y remitir al estudiante a un especialista en lenguaje escrito (Terapeuta de Lenguaje/ Logopeda), psicólogo cognitivo, psicopedagogo para ser evaluado, diagnosticado y recibir la ayuda específica lo más pronto posible.
Puesto que el estudiante requerirá de todo el apoyo necesario por parte de sus docentes ordinarios.
La dislexia es fácil de reconocer o por lo menos de sospechar si las personas que rodean al niño conocen las características. En nuestro país este tipo de características son obviadas por completo (en muchos casos).
La identificación temprana de la situación y el tratamiento eficaz y continuo ayudan al estudiante a superar esta barrera y a llevar una vida académica y emocional normal.


El concepto no es comenzar a etiquetar niños como disléxicos. Lo que se requiere son métodos discriminatorios para satisfacer las necesidades de educación específica de estos estudiantes.

Debido a la importancia de la detección precoz, antes de que se generen problemas de personalidad. En lugar de ignorar las dificultades o atribuirlas a descuido, desatención, falta de interés o de madurez; se recomienda la remisión inmediata a un especialista en lenguaje (Terapeuta de Lenguaje),a un psicólogo cognitivo, psicopedagogo… todos ellos con experiencia educativa y en dificultades específicas de aprendizajes, con el fin de descartar problemas y /o características de dislexia. Para que pueda ser evaluado y diagnosticado correctamente.

Trastorno específico de los aprendizajes escolares:

Lectoescritura (dislexia y disortografía):

Entre las clasificaciones más difundidas de dislexia se encuentran la clasificación de Boder (disfonética y diseidética) y la de Bakker (dislexia perceptiva y lingüística). Existe una estrecha vinculación entre las dificultades en el aprendizaje de la lectura (dislexia) y de la escritura disortografía). Habitualmente se dan juntas, aunque existen casos infrecuentes de disortográficos que leen de manera aceptable. Es importante distinguir la disortografía de la disgrafía (también denominada discaligrafía o disgrafía motora), que suele manifestarse como parte de un síndrome dispráxico o dentro de un cuadro de torpeza motora.

Cálculo (discalculia):

La gran mayoría de niños con retraso escolar fallan de forma particular en las matemáticas, lo cual suele ser un reflejo de deficiencias más globales (inteligencia, lenguaje, atención, memoria, etc) que se manifiestan en esta actividad especialmente compleja. Pero el niño con discalculia presenta una dificultad específica en el aprendizaje y manejo de los números y se encuentran a dos desviaciones estándar por debajo de su grupo de edad en las nociones aritméticas y en los cálculos matemáticos, mientras que su nivel de inteligencia es normal. Una vez detectado el TA y analizado tanto las áreas deficitarias como las áreas de rendimiento normal en la evaluación diagnóstica, el psicopedagogo propondrá el programa de intervención personalizado y adecuado a cada caso particular.

Los niños con TA tienen problemas para responder a las cada vez mayores exigencias escolares, y a medida que pasan de un curso a otro puede evidenciarse una carencia de aprendizajes con respecto a sus compañeros, lo cual puede mermar seriamente los aprendizajes futuros.


Por ejemplo, alrededor del 74% de los disléxicos identificados en el tercer curso de primaria mantienen sus dificultades en secundaria .

Dichas dificultades académicas pueden potenciar la vulnerabilidad de estos estudiantes a manifestar otros problemas en áreas no académicas como la social (carencias en las habilidades sociales y de interacción social, relaciones conflictivas con personas significativas), La personal (autoconcepto bajo), conductual (agresión, conducta antisocial). Por lo tanto, hay que tener en cuenta que entre un 25-50% de los niños con TA sufren problemas sociales, emocionales y conductuales a lo largo de su vida .

  • El profesorado debe transmitir a la familia que el TA es una condición de por vida y debe seguirles durante toda la niñez hasta la adolescencia.
  • Quizá puede desempeñar también una labor preventiva de educación para la salud dando unos consejos muy básicos a todos los niños como son: dormir las horas suficientes, comer de forma equilibrada -y en especial hacer un desayuno muy completo, sobre todo en aquellos estudiantes que están sometidos a jornadas intensivas de mañana.
  • Se debe aconsejar a los padres que no sometan a los niños a excesivas actividades extraescolares (los niños deben tener tiempo para hacer sus tareas escolares, para jugar y para aburrirse) y que limiten el tiempo y los contenidos frente a la televisión, ordenador y videoconsolas.
  • El papel de los padres en el aprendizaje escolar es fundamental. El estudio requiere tiempo y hábito. Los padres deben facilitar un lugar adecuado y deben enseñar al niño a tener sus cuadernos y libros en orden, manejar la agenda escolar, planificar las horas de estudio; deben estar disponibles, dar sensación al niño de que están para escucharle y ayudarle.
  • Motivación y afecto son dos pilares fundamentales en el proceso de aprendizaje y los padres están en una posición privilegiada para ofrecer ambas cosas.
  • Es importante que la familia, y sobre todo el niño, se centren en los puntos fuertes de su perfil de valoración neuropsicológica y que entiendan que ésta no va dirigida a poner etiquetas sino a ayudarle a desarrollar actitudes y aptitudes para solventar sus dificultades, de modo que pueda generalizar rápidamente estos nuevos aprendizajes con el objeto de utilizarlos de forma autónoma y fuera del ámbito de la reeducación.
De todo lo anterior se extrae el valor sustancial que tiene la observación continúa a los estudiantes, para detectar en forma temprana, cualquier tipo de alteración o conducta atípica que pueda estar generando dificultades en sus procesos de enseñanza y aprendizaje.
Como la necesidad de pasar pruebas, baterías específicas en 4ª y 5ª de infantil y primero de primaria que nos sirvan de despistaje y nos aporten datos para establecer posibles alumnos, como grupo de riesgo.
La dislexia debe considerarse un factor relevante en la vida de un infante que debe ser tomado en cuenta por padres y educadores.
Según las estadísticas ya citadas, se puede esperar que en un aula de 25 alumnos haya al menos un niño con esta dificultad para el aprendizaje.
En el aula, se puede detectar esta disfunción por el retraso o lentitud en el aprendizaje de la lecto-escritura, si existe tendencia al deletreo y escasa comprensión lectora debida a la falta de ritmo y ausencia de puntuación.
A medida que los cursos escolares avanzan los problemas se pueden agudizar y provocar malos resultados, baja autoestima, actitudes de desgana y comportamientos que pueden perturbar el clima de concordia en una aula, situación que puede incluso generar actitudes rebeldes en el afectado, llegando en algunos casos al desarrollo de conductas de defensa que se manifiestan a edades más avanzadas, tales como esconder las calificaciones o imitar firmas para evitar malos momentos al llegar a casa..
La dislexia se presenta en diferentes grados, desde pequeños problemas que se superan en breves periodos de tiempo, hasta una dificultad que puede arrastrarse de por vida.
Por ello es importante que se realice un diagnóstico oportuno, el cual será el primer paso para obtener resultados positivos y una clara mejoría en el rendimiento escolar del pequeño.
Sin embargo, considere usted que el grado de efectividad también depende de factores como la profundidad del trastorno, el nivel de motivación que tenga el niño y la participación de la familia y el profesorado, así como el seguimiento y la duración del tratamiento, el cual no debe suspenderse hasta obtener resultados consistentes y perdurables

Aportaciones de la Asociación y documento adaptado del original
TRASTORNOS DE APRENDIZAJE EN PEDIATRÍA DE ATENCIÓN PRIMARIA
Mª José Álvarez Gómez* y Nerea Crespo Eguílaz**
*Pediatra. Centro de Salud Mendillorri.
Servicio Navarro Salud. Osasunbidea
**Psicopedagoga. Mª José Álvarez Gómez* y Nerea Crespo Eguílaz*.
Dpto Pediatría. Clínica Universitaria de Navarra

FUENTE:
Dislebi - Asociación de Dislexia de Euskadi
 

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miércoles, 9 de septiembre de 2015

Las 20 mejores apps de cuentos interactivos

 

 

Las 20 mejores apps de cuentos interactivos

       
Los cuentos interactivos son ideales para que los más pequeños aprendan sin darse cuenta, porque creen que están jugando. Estas aplicaciones para tabletas (algunas también compatibles con smartphones) enseñan desde historia hasta tareas diarias o valores.
frozenFrozen
La historia de las hermanas Anna y Elsa desde la tableta. En este cuento, Anna y el montañero Kristoff junto con su reno Sven emprenden un viaje en busca de Elsa. El juego permite leer, escuchar y ver las perspectivas de Anna y Elsa de la historia, y también fabricar bolas e nieve, recrear las escenas con dibujos…
Cuentos interactivos José AprendeJosé Aprende
Creado por Aprendices Visuales, José Aprende es una app gratuita para iPad enfocada a los niños autistas (y con otras dificultades de aprendizaje) que propone  historias para trabajar las rutinas, las emociones… Incluye pictogramas táctiles e ilustraciones interactivas que se mueven o se transforman cuando se toca la pantalla de la tableta.
Cuento interactivo PangoPango
En forma de aplicación gratuita para iPad -recomendada a partir de los 3 años-, su protagonista es Pango, un personaje animado que invita a los más pequeños a interactuar con la historia relatada: en algunos casos tienen que frotar el vientre de Pango, en otros dar golpecitos con el dedo en la pantalla para ayudarle a clavar unos clavos y hacer una casa… Otros gestos que harán son: sacudir la pantalla o ‘aplicar cosquilleos’. Se han incluido cinco historias más un juego.
alacama¡A la cama!
Una nana interactiva para facilitar a los padres la tarea de acostar a sus hijos. A través de la historia, el niño a partir de 2 años disfruta del ritual del sueño mediante un juego lleno de aventuras en el que puede interactuar con el simple toque de sus dedos. Lo que más les gusta es, sin duda, el proceso de llevar al personaje a la cama: ¡tiene que meterlo entre las sábanas arrastrándolo con su propio dedo!
aprender inglés con los animalesAprender inglés con los animales
Se trata de un libro interactivo para que los alumnos de los primeros cursos de Primaria aprendan vocabulario en inglés. Incluye 14 pantallas animadas con diferentes escenarios como la selva con leones, cebras y un despistado turista, el campo con gallinas y sus pollitos, ovejas, cabras y un peligroso zorro, el mar con sus peces, etcétera.
Cuentos infantiles BianfacuentosBianfacuentos
El huevo azul o Genaro y el charquito gris son dos de las historias incluidas en este site en el que se combinan cuentos narrados, ilustraciones, música, y vídeos. Una vez que los estudiantes han leído los cuentos, tendrán que completar los ejercicios relacionados con ellos: hay actividades para realizar en grupo, otros en los que tienen que grabar una nueva trama con sus voces…
Caperucita RojaLa historia de Caperucita Roja
Esta app para iPad ofrece, por una parte, un cuento clásico para su lectura y, por otra, un cuento interactivo con sonido y animaciones para que el alumno pueda crear su propia historia, así como colorear con las manos a Caperucita Roja y a otros personajes del cuento. La app está disponible en nueve idiomas.
invientaiNVieNtA
Dos niños y dos niñas (dos españolas, un francés y un inglés) emprenden un viaje por el Mediterráneo a bordo de un velero. Primero tienen que prepararlo; luego, consiguen el cuaderno de bitácora de Jimmy el Seco, con el que podrán encontrar los tesoros que el pirata escondió el distintos puntos del mar.
marinaMarina y la luz
Se define como un cuento interactivo sin palabras, en el que son los propios niños los que tienen que crear la historia según las imágenes que se van mostrando. Así, además de inventar una diferente en cada ocasión, se fomenta el desarrollo de vocabulario e imaginación. Como complemento, es posible acceder a un microsite de actividades para descargar juegos y actividades inspirados en las ilustraciones de Marina y la luz.
Mounstruario2Mostruario 
“Un mounstruo es un bicho, planta, o incluso cosa, que está a puntito de existir”, según esta aplicación. El Mounstruario te brinda la oportunidad de conocerlos de la mano de tres de los mounstruólogos más famosos de la historia: Federico Gordóñez, Gunnar Von Brutten y Hellen Cúrcuma. A lo largo de más de 100 páginas (en español e inglés), explica cómo eran los mounstruos que hallaron estos intrépidos personajes en sus viajes a lo largo del mundo, qué comían, dónde habitaban, por qué son ricos o peligrosos.
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Oscuro y Dorotea
Una historia dirigida a niños de 2 a 8 años en la que descubren el valor de la amabilidad y el respeto. En ella, Oscuro, un gato algo despistado, se pierde de su mamá y sus hermanos pero tiene la suerte de encontrarse con una señora mayor que vive sola, Dorotea, quien le acoge y cuida. Sin embargo, un día Oscuro se acuerda de su familia y se pone muy triste. ¿Podrá encontrarles? ¿Se quedará al lado de Dorotea? A la vez que siguen la historia, los niños pueden practicar idiomas (está disponible en español, catalán, inglés y francés), y disfrutar de animaciones y  juegos de memory, vestir y pintar.
app Blue Planet TalesBlue Planet Tales
Reúne un conjunto de cuentos para niños basados en el aprendizaje de los hechos históricos y de historias reales que están indicados para los pequeños de entre 4 y 10 años. En ellos, pueden adentrarse en el descubrimiento de  América, unirse a la perrita Laika en su viaje espacial, aprender por qué migran las aves, cómo se construían las pirámides… Y así, hasta 150 temas diferentes.
Cuentos interactivos Cuerdas para iPADCuerdas
Cuenta la historia de un perro que es mitad violín mitad guitarra de rock, y está formado por 12 escenas en las que las animaciones y los sonidos juegan un papel fundamental. Las actividades que propone están relacionadas con ejercicios en los que hay que identificar y asociar formas, expresar estados de ánimo o memorizar personajes, entre otros.
creappcuentosCreAPPcuentos
Más que un cuento interactivo en sí, esta app es interesante porque te permite crear uno propio en pocos pasos. Desde la app se ofrecen ilustraciones procedentes de distintos cuentos clásicos que los niños pueden mezclar y completar añadiendo textos y audios para crear su propia historia. Y cuantas más páginas creen, más motivación reciben por parte de la app; por ejemplo, con uno de los personajes de Los Tres Cerditos animando a añadir más.
robot hulotEnséñame a leer-El robot Hulot
Para la práctica progresiva de la lectura para niños de 5 a 7 años. Se puede utilizar con cinco idiomas diferentes e incluye actividades de comprensión lectoras con las que asegurarse de que han entendido la historia y mejorar el  desarrollo senso-perceptivo mediante el ejercicio de la memoria, la atención, la concentración y la observación. A la vez, busca fortalecer la adquisición de valores y habilidades personales y sociales.
24 cuentos infantiles24 Cuentos Clásicos Infantiles
Desde El Mago de Oz a Merlín, pasando por El príncipe y el Mendigo o El patito feo. 24 Cuentos Clásicos Infantiles es una aplicación gratuita para iPad con la que los estudiantes de Infantil descubrirán algunos de los relatos más populares de la literatura universal. Los pueden escuchar y también leer al ser textos sencillos de comprender, iniciándose en la lectura de un modo ameno y entretenido  con dibujos e ilustraciones que llamarán su atención.
osos y monos_deporteLa Gran historia de Osos y Monos
Dirigido a niños de 5 a 9 años compatible con dispositivos iOS y Android, en él los más pequeños descubrirán el valor de la convivencia, la cooperación y la diversidad. Cuenta cómo dos familias de orígenes diferentes tienen que buscar un nuevo hogar ante los cambios que sufre su mundo como consecuencia de una incesante lluvia de cosas extrañas. ¿Conseguirán las familias Léxico y Cifra vivir en armonía? La historia invita a acompañar a Suma y Vocalillo y descubrir la importancia de convivir y aprender de lo diferente.
Cuento interactivo OttoCuento interactivo Otto
Los alumnos tienen que ayudar al perro Otto a viajar por España. Primero le ayudan a hacer la maleta; luego, le van acompañando por diferentes rincones para aprender geografía, cultura general de nuestro país…
easy tales app cuentosEasy Tales
Para que los niños sigan disfrutando de los cuentos antes de irse a la cama,  ofrece una colección de cuentos clásicos con ilustraciones y sonidos, así como una narración con fondo ambiental: El patito feo, La liebre y la tortuga, El soldadito de plomo, La princesa y el guisante, El molinillo mágico y El pececito de oro. Los pequeños pueden ir leyendo la historia a medida que escuchan la narración, lo que les ayudará a adquirir nuevo vocabulario y a mejorar su comprensión lectora y su ortografía.
aseo personalLos Cuentos de Gus: El Aseo Personal
“Cuentos de Gus” es una colección de seis cuentos interactivos que te ayudan a enseñar a tus hijos a afrontar las situaciones que se le plantean durante el crecimiento. En el que hemos seleccionado, se enseña a los niños a entender el concepto de la limpieza y el aseo personal.

FUENTE:
http://www.educaciontrespuntocero.com/